Por qué puede haber un conflicto de IP y cómo solucionarlo

Tener un conflicto de dirección IP es una de las causas por las cuales no podemos navegar por la red. Uno de los problemas comunes que en ocasiones puede afectar a nuestros dispositivos. Como sabemos, un conflicto de IP significa que dos dispositivos tienen asignada la misma dirección IP para comunicarse. Esto provoca que uno de esos equipos no pueda acceder a la red o que incluso afecte a los dos. En este artículo vamos a explicar por qué puede ocurrir un conflicto de IP y qué podemos hacer para solucionarlo.

Por qué puede ocurrir un conflicto de IP

Una de las causas es que un administrador de sistema asigne una misma dirección IP a dos o más dispositivos. Esto ocurre cuando le otorga la misma dirección dentro de un área local y a través de IP estática. Ya sabemos que existe un rango que se le puede dar a los dispositivos para que tengan una dirección IP fija. El hecho de tener una IP estática puede tener sus beneficios, pero también podría generar algunos problemas como el que mencionamos de crear conflictos de IP. Por ello hay que estar atento a la hora de asignar direcciones.

Podría darse el caso incluso en el que un administrador asigna una dirección IP de forma manual y estática, al mismo tiempo que es asignada automáticamente por un servidor DHCP. También podría deberse a un problema con el servidor DHCP. Esto ocurriría cuando va a asignar varias direcciones de manera automática a varios dispositivos. Por ejemplo si un dispositivo móvil se apaga y posteriormente se inicia de nuevo.

Problemas de conflicto con la dirección IP

Generalmente esto ocurre cuando decidimos poner una dirección IP de forma manual en nuestros dispositivos. Usamos direcciones estáticas y asignamos una de manera manual, sin comprobar previamente que ya está siendo utilizada. Esto supone un problema y no podremos conectarnos correctamente a Internet. Perderemos conexión y tendremos que poner otra IP para que pueda funcionar correctamente.

Cómo evitar el conflicto de dirección IP

Tenemos algunas opciones para evitar el riesgo de que haya un conflicto de dirección IP. Es importante evitar que dos dispositivos estén usando la misma dirección al mismo tiempo y eso provoque fallos, que básicamente se traduce en que no podremos navegar por Internet desde los equipos afectados.

Confirmar la dirección IP

Lo primero que hay que hacer es confirmar correctamente la dirección que estamos asignando a un equipo. Si vamos a poner una IP fija a los dispositivos, antes de asignar una nueva necesitamos comprobar en la lista que realmente está libre. Como vimos anteriormente puede ocurrir que tengamos un servidor DHCP con problemas. Podemos probar a actualizar el firmware del router y evitar así este tipo de fallos. A veces puede haber problemas que se resuelven fácilmente con parches y actualizaciones. También mejoraremos de esta forma la seguridad de nuestro dispositivo.

En ocasiones conviene tener una IP fija asignada a un equipo en concreto y esto podría provocar que sin darnos cuenta estemos poniendo una misma a dos a la vez. Por tanto, debemos confirmar esa dirección y asegurarnos que estamos poniendo la correcta y no generar conflictos que puedan lastrar el buen funcionamiento de los equipos.

Asignar direcciones IP de forma automática

Por otra parte, si nuestro equipo asigna direcciones IP automáticamente, podemos probar a liberar y renovar las direcciones. De esta forma podremos evitar posibles conflictos de direcciones IP. En definitiva, en ocasiones puede haber conflictos con la dirección IP de nuestros dispositivos. Esto puede derivar en la imposibilidad de conectarnos a la red. Puede afectar a todo tipo de equipos que tengamos conectados, ya sean dispositivos móviles o equipos de escritorio. Sin embargo podemos llevar un control como hemos visto. Tener siempre presente las direcciones IP asignadas y evitar así que, en caso de que las pongamos de forma manual, afecte a otros equipos. También es interesante actualizar los equipos.

Podemos decir que esto es lo más aconsejable, salvo circunstancias concretas en las que debamos tener una IP fija como por ejemplo para usar un servidor. Por tanto, podemos asignar directamente direcciones IP automáticas y así evitar problemas. Reduciremos el riesgo de que haya fallos que afecten a los dispositivos conectados.

Gestionarlo mediante el servidor DHCP

La mejor forma de evitar conflictos de IP, es no utilizar la opción de IP fija en los PCs, sino que todo lo gestione el servidor DHCP del router. En los servidores DHCP de los routers, tenemos la opción de Static DHCP, esta opción consiste en proporcionar siempre la misma dirección IP fija privada a los PCs, pero proporcionada de manera completamente automática por el servidor DHCP. Con esta funcionalidad, no tendremos problemas de conflicto de IP porque el servidor DHCP sabe en todo momento qué IPs a proporcionado y también a quién (dirección MAC). Si te vas a comprar un router nuevo, asegúrate de que esta opción esté disponible en el firmware, con el objetivo de poder usarla y disfrutar de todas sus ventajas.

Reiniciar router y ordenador

Una última opción si nos encontramos con este problema es la más sencilla de todas: reiniciar tanto el ordenador como el router. A veces se producen problemas a nivel de sistema operativo. Esto podría derivar en fallos de este tipo que se pueden solucionar de una manera sencilla, simplemente reiniciando correctamente los equipos y volver a conectarlos.

Con esto logramos que las direcciones IP se renueven. Eso sí, hay que tener en cuenta que lo ideal es reiniciar correctamente el router. Esto quiere decir que debemos mantenerlo apagado por al menos 30 segundos antes de volver a encenderlo. Así lograremos un reinicio completo y que sea efectivo.

Muchos de los errores más básicos en nuestras conexiones se solucionan reiniciando. Es algo a tener en cuenta siempre que notemos que el router no funciona bien, que la velocidad de Internet no es la adecuada y que por algún motivo hay cortes.

En definitiva, estas son algunas acciones importantes que debemos realizar para evitar el conflicto de direcciones IP. Esto es algo relativamente común cuando usamos direcciones estáticas y las configuramos manualmente en los dispositivos. Podemos añadir por error una misma dirección que ya está siendo utilizada en otro ordenador de la misma red.