Por qué el Wi-Fi se desconecta continuamente

Por qué el Wi-Fi se desconecta continuamente

Javier Jiménez

Utilizar las redes inalámbricas para navegar por Internet se ha convertido en algo muy común en los últimos años. Poco a poco hemos dejado paso al cable y utilizamos tecnología inalámbrica para ello. El auge de los dispositivos móviles ha ayudado mucho a que esto ocurra, además de las mejoras en estabilidad y calidad. Sin embargo en ocasiones sigue habiendo problemas que pueden lastrar el buen funcionamiento de los sistemas. En este artículo vamos a hablar de por qué se desconecta el Wi-Fi continuamente. Es algo que les pasa a muchos usuarios y vamos a explicar los motivos principales y las posibles soluciones.

Por qué se desconecta el Wi-Fi

Como decimos, conectarnos a Internet a través de una red Wi-Fi es hoy en día muy habitual. Tenemos a nuestra disposición muchos dispositivos que se conectan a través de esta tecnología. Además hay un aumento significativo del Internet de las Cosas. Todos estos equipos se conectan sin necesidad de utilizar cables.

El problema es que no es tan estable como el cable. Además la velocidad suele ser siempre inferior. No obstante estas diferencias se han ido reduciendo con el paso del tiempo. En la actualidad no tenemos tantos problemas como hace unos años, aunque siguen estando presentes.

Sin duda uno de los fallos más comunes es que el Wi-Fi se desconecte continuamente. Estamos navegando por Internet, ya sea desde el móvil o desde el ordenador, y de repente vemos que no hay conexión. Observamos que el Wi-Fi se ha desconectado y o bien se vuelve a conectar automáticamente o tenemos que darle nosotros. Hay diferentes motivos para que esto ocurra.

Estamos conectados muy lejos

Una de las causas más comunes cuando el Wi-Fi se desconecta constantemente es que estemos muy lejos conectados. Esto hace que la señal sea muy débil y que tengamos problemas para establecer una conexión adecuada.

Si la señal llega débil podría dar lugar a interrupciones, fallos al navegar y que, más allá de tener una mala velocidad, nuestro dispositivo busque conectarse constantemente. Por tanto, siempre que tengamos este problema podemos pensar en que la causa puede ser simplemente la distancia.

La calidad del punto de acceso es mala

Por supuesto también podría deberse a un problema con el punto de acceso o router al que nos conectamos. Tal vez la calidad sea muy limitada y no tenga capacidad para conectar muchos dispositivos al mismo tiempo y eso provoque interrupciones del servicio.

En este caso el problema es externo. Se debe, como vemos, a un fallo con el punto de acceso o con nuestro router. Como sabemos, estos aparatos pueden saturarse en determinados momentos, especialmente cuando es un equipo antiguo y que tiene menor capacidad.

Problemas de seguridad en el equipo

No podemos dejar atrás el problema de la seguridad. Son muchos los tipos de malware y amenazas que pueden afectar a nuestros dispositivos. Tienen objetivos muy diversos, como pueden ser el robo de información, contraseña o acceder a otros equipos conectados a la red.

Sea cual sea su objetivo, siempre va a provocar problemas en el rendimiento del equipo. Nos podemos encontrar con fallos a la hora de intentar conectarnos a una red. Esto lo puede causar un software malicioso que hemos descargado sin darnos cuenta o a través de algún archivo adjunto que hemos recibido por correo, por ejemplo.

Uso de antivirus o cortafuegos

Podemos decir que utilizar programas de seguridad como pueden ser un antivirus o un cortafuegos es fundamental para evitar justo lo que mencionábamos anteriormente. Sin embargo hay que indicar que en ocasiones precisamente el uso de estos programas puede generar conflictos en nuestro sistema.

Tener un antivirus o cortafuegos es útil, pero también podría bloquear conexiones y hacer que el Wi-Fi se desconecte continuamente. Debemos observar bien cómo actúa el software y probar si está generando algún tipo de interferencia indeseada.

Algún programa está generando problemas

Los programas que se conectan a la red a veces pueden generar fallos. Esto podría derivar incluso en la pérdida de señal. Se podría desconectar de la red y afectar así al resto de programas y herramientas que estamos utilizando.

Problema con la tarjeta de red

Esta es otra cuestión muy habitual. Esto ocurre especialmente en ordenadores portátiles que utilizan una tarjeta de red que viene integrada con la placa base y suele ser muy limitada. Podemos sufrir fallos de conexión, problemas de estabilidad y, en definitiva, cortes continuos en la red que provoquen que tengamos que conectarnos constantemente al Wi-Fi.

La tarjeta de red es una pieza fundamental de cualquier equipo con acceso a Internet. Puede ser interna o externa, en el caso de los ordenadores. A veces con el tiempo también puede generar problemas.

Estas son, en definitiva, algunas de las causas más importantes por las cuales nuestra red inalámbrica puede tener cortes. Es algo molesto que todos hemos sufrido alguna vez, aunque el problema real llega cuando esto se convierte en algo habitual y continuo.

Cómo evitar que se desconecte el Wi-Fi

Hemos visto algunas de las causas principales por las cuales se desconecta el Wi-Fi. Es un problema muy común y que puede afectar a la hora de trabajar, estudiar o simplemente navegar por la red. Es algo que está presente en todo tipo de dispositivos y conviene tomar medidas para evitarlo.

Es esencial que mantengamos siempre el buen funcionamiento de la red, ya que es algo fundamental como vemos.

Utilizar amplificadores Wi-Fi

Una de las opciones que tenemos para evitar problemas en general con la conexión inalámbrica cuando queremos salvar la distancia es hacer uso de amplificadores. Tenemos a nuestra disposición diferentes opciones en este sentido.

Lo más habitual es utilizar un repetidor. Básicamente es un dispositivo que actúa como punto de acceso y repite la señal inalámbrica que obtiene del router principal. Es una opción económica y sencilla de utilizar.

También podemos hacer uso de sistemas PLC, que son dispositivos que funcionan aprovechando la línea eléctrica del hogar para llevar Internet de un lugar a otro. Incluso optar por sistemas Wi-Fi Mesh, aunque son más costosos, para cubrir una superficie mayor.

Conectarnos a la banda adecuada

Esto es algo que muchos usuarios pasan por alto. Como sabemos, los routers y dispositivos actuales pueden funcionar tanto en la banda de 2.4 GHz como en la de 5 GHz. Ahora bien, la primera es la más indicada para cuando nos vamos a conectar lejos del router o punto de acceso. Es cierto que es la que ofrece menos velocidad, pero sin duda vamos a tener una mayor estabilidad al ser menos sensible a la distancia y posibles obstáculos.

Por tanto, si notamos que el Wi-Fi se desconecta continuamente uno de los pasos para solucionarnos es asegurarnos de estar conectados a la banda correcta. A veces simplemente con eso ya podemos mejorar notablemente nuestra conexión.

Mantener los equipos limpios y seguros

Hemos visto anteriormente que una de las razones de que se desconecte la red inalámbrica puede ser por problemas de seguridad. Esto hace que sea fundamental mantener los equipos libres de amenazas, limpios y en buen funcionamiento.

Para lograr esto algo que podemos tener en cuenta es hacer uso de herramientas de seguridad. Son muchas las opciones que podemos utilizar, ya sean gratuitas o de pago. Están disponibles para todo tipo de sistemas operativos y plataformas. Un buen antivirus puede prevenir la entrada de amenazas que comprometan el buen funcionamiento y que afecten a la hora de navegar.

Actualizar controladores y sistemas

Este punto también es esencial para evitar muchos problemas. Los drivers de la tarjeta de red son fundamentales para que funcione correctamente. A veces estamos utilizando una versión desactualizada y genera incompatibilidad o problemas con el sistema operativo. Por ello debemos contar siempre con la última versión.

Lo mismo ocurre con el propio sistema operativo que estemos utilizando. Para evitar problemas de cortes del Wi-Fi también debemos contar con las últimas versiones disponibles.

Tener un control sobre el router

El router es una pieza fundamental para las conexiones de Internet. Cualquier fallo en este aparato también puede provocar que el Wi-Fi se desconecte de nuestros dispositivos. Debemos tener un control respecto a la seguridad (proteger correctamente la red inalámbrica, por ejemplo), el canal que utiliza, así como mantener el firmware siempre actualizado.

Tener el router perfecto para funcionar va a ser clave para que no haya problemas en los demás dispositivos que se conecten a la red. Esto podría evitar esos molestos fallos de los que hablamos.

En definitiva, estos son algunos consejos interesantes que podemos tener en cuenta para evitar problemas con nuestra red. De esta forma podríamos evitar esos molestos cortes del Wi-Fi cuando queremos navegar.