Pasos para configurar el servidor proxy en Windows 10

Pasos para configurar el servidor proxy en Windows 10

Javier Jiménez

Cuando nos conectamos a Internet podemos hacerlo de diferentes formas, diferentes conexiones y dispositivos. Podemos navegar desde un móvil, ordenador, Tablet… Podemos hacerlo desde una red Wi-Fi o a través del cable. También tenemos la posibilidad de conectarnos mediante una VPN o un servidor proxy, dos opciones interesantes si queremos mejorar la privacidad o poder acceder a contenido que esté restringido geográficamente. En este artículo vamos a explicar cómo configurar un proxy en Windows 10.

Qué es un servidor proxy

Antes de saber cómo configurar un proxy en Windows, es necesario que entiendas qué es un servidor proxy y para qué se utiliza.

Un servidor proxy es un intermediario entre un cliente y el servidor al que el cliente está solicitando recursos. Funciona como un puente entre el usuario y el destino final en Internet. Cuando un usuario envía una solicitud a través de un servidor proxy, éste la recibe y la envía al servidor de destino en nombre del usuario. Luego, el servidor proxy recibe la respuesta del servidor y la reenvía al usuario.

Los servidores proxy tienen una serie de características que los hacen esenciales para utilizarlos en diferentes circunstancias y para diferentes razones.

  • Privacidad y anonimato: Uno de los usos más comunes de los servidores proxy es ocultar la dirección IP real del usuario. Cuando se utiliza un servidor proxy, el servidor de destino solo ve la dirección IP del proxy, lo que ayuda a mantener el anonimato en línea y proteger la privacidad del usuario.
  • Acceso a contenido bloqueado: Los servidores proxy pueden utilizarse para acceder a contenido en Internet que esté bloqueado en determinadas ubicaciones geográficas o por restricciones impuestas por empresas o gobiernos. Al enrutar la conexión a través de un servidor proxy ubicado en una región donde el contenido no esté bloqueado, los usuarios pueden eludir estas restricciones y acceder al contenido deseado.
  • Filtrado de contenido: En entornos empresariales y educativos, los servidores proxy se utilizan para filtrar el contenido web y bloquear el acceso a sitios web no deseados o inapropiados. Esto ayuda a mejorar la seguridad de la red y a garantizar que los empleados o estudiantes solo accedan a contenido relevante y seguro durante su tiempo en línea.
  • Optimización de rendimiento: Los servidores proxy también pueden utilizarse para optimizar el rendimiento de la red al almacenar en caché contenido web y servirlo a los usuarios de manera más rápida. Al almacenar copias de páginas web y archivos multimedia en el servidor proxy, se reduce la carga en el servidor de origen y se mejora la velocidad de carga de las páginas para los usuarios.

Cómo configurar un proxy en Windows

Windows 10 es hoy en día el sistema operativo más utilizado en equipos de escritorio. Está presente en la mayoría de usuarios domésticos y también a nivel de empresas y organizaciones. Podemos utilizar una gran variedad de herramientas relacionadas con redes. Programas que nos permiten modificar ciertos aspectos a la hora de navegar por la red.

Pero Windows también tiene un amplio abanico de posibilidades en cuanto a funciones propias. Sin necesidad de instalar nada adicional podemos configurar determinados elementos que pueden ser útiles para las conexiones de Internet. Un ejemplo es poder configurar un proxy para que nuestra navegación pase por ahí en vez de ir directamente a los sitios que visitamos o los servicios que usamos.

Configurar un proxy en Windows es muy sencillo. Simplemente hay que seguir los pasos que vamos a mencionar. Lo primero es ir a Inicio, abrimos Configuración, vamos a Red e Internet y una vez estemos aquí debemos pinchar en Proxy, que es la última de las opciones que aparece a la izquierda.

Configurar un proxy en Windows

Cuando estemos en este punto tenemos que habilitar la opción de Usar servidor proxy. De manera predeterminada viene desactivado. Simplemente tenemos que marcar la casilla y podremos configurar los diferentes parámetros con los que cuenta.

Usar un servidor proxy

Configurarlo es muy sencillo. Simplemente tenemos que poner la dirección IP de ese proxy, así como su puerto. A partir de ese momento podemos darle a guardar los cambios y nuestra conexión pasará a través de ese servidor proxy que hemos configurado. No tendremos que instalar ningún programa adicional.

Usar el servidor proxy con excepciones

Como veremos abajo, el propio Windows 10 nos ofrece la posibilidad de utilizar el servidor proxy que hemos configurado, pero con algunas excepciones. Puede que no nos interese conectarnos a ciertas páginas a través de este servidor y queremos que utilice nuestra conexión. Esto podría ser interesante si, por ejemplo, nos conectamos a un servidor proxy de otro país y necesitamos entrar en páginas web españolas que están restringidas en otras naciones. Es muy común que las plataformas de vídeo en Streaming solo emitan en el país de origen de la cuenta. También otros muchos servicios pueden estar restringidos geográficamente.

De esta forma, simplemente con poner la dirección de ese sitio podremos evitar que se conecten a través del proxy. Podemos poner tantas direcciones como queramos, separadas todas ellas por “;” (punto y coma).

Cómo elegir un buen proxy

Cuando decidimos que vamos a utilizar un proxy, se suelen tener algunas expectativas de lo que este nos va a proporcionar. Por lo general, son la seguridad y la privacidad. Con un control de acceso a Internet y mejoras de rendimiento. Pero lo cierto es que la elección de un buen proxy es algo que puede marcar la diferencia, y hay algunas cosas en las que nos podemos fijar para hacer la mejor elección posible. Algunas de estas son:

  • Propósito: Lo primero antes de elegir cualquier proxy, es tener claro para que lo camos a utilizar. Si solo queremos acceder a contenido bloqueado geográficamente, necesitaremos un proxy de ubicación. En cambio, si lo que queremos es mejorar la seguridad y la privacidad, tendremos que decantarnos por uno de anonimato. Y por último, si queremos un proxy para controlar accesos, este tendrá que ser de filtrado.
  • Tipo: Nos podemos encontrar diferentes tipos de proxy, como pueden ser HTTP, HTTPS. SOCKS, FTP, o SSL. Todos y cada uno cuentan con sus propias características, y con sus respectivos beneficios y contras. Si utilizamos uno HTTP, por ejemplo, será útil para acceder a sitios web. En cambio, otros como SOKS, son más útiles para utilizar con aplicaciones como los correos electrónicos.
  • Velocidad y rendimiento: Esto serán cosas muy importantes, y que nos van a afectar mucho a la hora de navegar. La latencia y la velocidad, se verán afectadas por el tipo de proxy, así como por muchos factores que estos incorporan. Por lo cual, si vamos a necesitar disponer de buena velocidad, será necesario elegir uno con un buen rendimiento.
  • Seguridad: Esto seguramente lo más importante, ya que, si algo no es seguro, lo mejor es no darle uso. Pero lo cierto es que incluso dentro de los servicios más seguros, tendremos diferencias. Por lo cual será necesario conocer todo lo que vamos a necesitar en este ámbito, buscando que las opciones de seguridad no se nos queden cortas. O por otro lado, que tengamos más de las que vamos a necesitar, lo que ya influiría a nivel económico.

Por qué es interesante usar un proxy

Un proxy a veces se confunde con el uso de herramientas VPN, y es que su uso puede ser similar. Al menos si hablamos de forma genérica podemos decir que nos ayuda a mantener la privacidad en la red, mejorar la seguridad y también el poder acceder a determinados servicios.

Un servidor proxy actúa como un intermediario entre nuestro equipo (el cliente) y el sitio que visitamos (el servidor). De esta forma lo que recibe el servidor es la dirección IP de ese proxy que estamos utilizando. Una manera de ocultar la nuestra real. Hay algunos factores que hacen que sea muy interesante utilizar este tipo de servicios. Además, como has podido ver lo puedes configurar de una manera sencilla en Windows.

Mantener la privacidad

Uno de los objetivos de utilizar un servidor proxy es mantener el anonimato en la red. Como hemos mencionado, cuando nos conectamos a través de este tipo de servicio podemos ocultar nuestra dirección IP real. El sitio de destino lo que obtiene es la propia IP del proxy y no la nuestra.

Hay que tener en cuenta que la privacidad es un factor muy importante a la hora de navegar por la red. Son muchos los métodos que hay a través de los cuales pueden recopilar datos y la dirección IP es uno de ellos. Cada vez que entras en una página, que abres un link o inicias sesión vas a dejar rastro. Esto no siempre es malo, pero sí lo es cuando termina en malas manos.

Un proxy lo que hace es enmascarar tus datos personales. Es capaz de cifrar la IP y de esta forma que no sepan dónde te encuentras físicamente. También podrá actuar como si estuvieras conectado desde otro país, algo que disminuirá la probabilidad de que puedan identificarte.

Bloqueo de contenido

También lo podemos utilizar para bloquear contenido. Hay determinados servidores proxy que incluso pueden bloquear páginas que son inseguras. Una manera más de evitar la entrada de malware y terminar en un sitio modificado de forma maliciosa para atacar. Por ejemplo evitar los ataques Phishing, que son capaces de robar las contraseñas.

Al navegar por la red vas a encontrarte con muchos sitios que no son fiables. Si utilizas servicios de este tipo, tu privacidad y seguridad pueden mejorar. Además, vas a tener un amplio abanico de opciones, por lo que podrás ver hasta qué punto cada una de ellas te ayuda a estar más protegido.

Acceder a contenido restringido geográficamente

Por supuesto sirven además para acceder a contenido que pueda estar restringido geográficamente. Pongamos como ejemplo que queremos entrar en una plataforma de series en Streaming de Reino Unido y está bloqueada en España. Podemos configurar un proxy para actuar como si estuviéramos en este país.

Lo mismo podríamos lograr si estamos de viaje en el extranjero y nos interesa acceder a contenido que únicamente está disponible en España. Tenemos, por tanto, diferentes opciones en este sentido.

Evitar ataques

Por último, también sirve para mejorar la seguridad. Podemos evitar ataques que puedan estar dirigidos contra nuestro dispositivo. A fin de cuentas estamos manteniendo a salvo nuestra privacidad y no exponemos datos. Esa información podría ser utilizada en nuestra contra para incluirnos en campañas de Spam y atacarnos.

No obstante, para estar más protegidos en la red vas a tener que actualizar los equipos e instalar un buen antivirus. Solo así podrás protegerte y mejorar la seguridad al máximo para mantener alejados a los piratas informáticos que puedan lanzar sus redes contra tus sistemas.

Desventajas de usar un Proxy

Como has visto, disponer de un proxy nos puede dar muchas ventajas en nuestro día a día y en el trabajo. Pero esto también tiene sus desventajas. Con lo cual debemos pensar bien el usar uno de estos servicios. En todo caso dependerá del uso que le vamos a dar, y de si alguna de estas desventajas nos afecta más o menos.

Lo que vamos a notar en mayor medida, es la velocidad. Con un proxy tendremos un descenso en la velocidad, por lo cual puede afectar para determinados usos. Esto hará que las páginas web carguen más lentas, pero esto se puede mejorar si están almacenadas en la memoria caché. Pero si navegamos mucho, lo más probable es que nos afecte de una forma notoria. A pesar de que esto ha mejorado considerablemente.

En cuestiones de privacidad también podemos llegar a tener algún que otro problema. Muchos de estos servicios, pueden no ser todo lo anónimos que pensamos. Puede pasar que filtren nuestros datos, por lo cual es algo que debemos tener muy presente a la hora de elegir el que vamos a utilizar.  También tendremos limitaciones. En concreto con los puertos que vamos a utilizar. Es posible que en ocasiones cuando salimos por un proxy, la conexión no sea todo lo estable que debería debido a que no podríamos utilizar determinados puertos.

Todo esto puede llegar a hacer que no podamos utilizar algún que otro servicio, los cuales están disponibles normalmente. Esto ocurre cuando estamos utilizando un proxy en otro país, y queremos acceder a algo del país donde realmente nos encontramos. Por lo cual debemos tener en cuenta muchas cosas antes de elegir un servicio proxy. Valorar las ventajas y las desventajas, sobre todo cuando vamos a dedicarlo a actividades laborales u otras cosas que pueden ser muy importantes.

En definitiva, configurar un proxy en Windows es algo muy sencillo. Hemos visto la utilidad que tiene y todos los pasos necesarios para poder tenerlo listo en el sistema operativo de Microsoft. Es algo que debes tener en cuenta en determinadas circunstancias y poder navegar con mayor seguridad.

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