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Hay diferencias entre tener una vivienda inteligente y una domotizada. Según qué necesites realmente, puede ser útil una u otra opción. Vamos a explicarte cuáles son estas diferencias y de qué forma te ayudarán en tu día a día. No obstante, una vivienda puede ser tanto inteligente como domotizada, por lo que podrías aprovechar ambas opciones a la hora de comprar tus dispositivos inteligentes.
Qué es una vivienda inteligente
Una vivienda inteligente es cuando cuenta con dispositivos conectados y que permiten al usuario acceder a ellos desde el teléfono móvil, por ejemplo. Simplemente con acceder a través de una aplicación de móvil o mediante comandos de voz, puede hacer que se encienda o apague un electrodoméstico, una bombilla, etc.
Aquí podemos nombrar algunos ejemplos, como pueden ser los enchufes inteligentes, las bombillas, sensores, altavoces que controlas por voz, cerraduras inteligentes, etc. Todos estos aparatos hacen que una vivienda se considere inteligente, ya que vas a poder controlarlos de alguna forma, ya sea desde un programa de móvil o mediante voz, por ejemplo.
Podrías decirle a un asistente de voz, como Alexa, que apague las luces o que encienda el aire acondicionado. Estas son algunas funciones típicas de una vivienda inteligente, pero realmente hay muchas más que podrás aprovechar gracias a contar con dispositivos muy variados.
En qué consiste tener una casa domotizada
Por otra parte, está lo que se denomina casa domotizada. En este caso, la vivienda va a utilizar sistemas que automatizan diferentes tareas en función de horarios, condiciones o eventos que ocurran. No vas a necesitar controlar algo desde tu móvil o mediante la voz, sino que eso ocurrirá solo, sin que tengas que interactuar.
Por ejemplo, podrías tener una automatización que encienda el aire acondicionado o la calefacción si un sensor detecta una temperatura determinada. No tendrás que hacer nada, sino que ese proceso será automático.
También podría ser una persiana que suba y baje automáticamente en función de si detecta o no luz solar o incluso en función de la hora del día. Son procesos automatizados que no tendrás que realizar por ti mismo, ni siquiera a través de una aplicación de móvil.
Si ponemos un ejemplo claro para diferenciar una casa inteligente de una domotizada, podemos mencionar una bombilla inteligente, que es un dispositivo muy común. En una casa inteligente, podrías encender o apagar esa bombilla desde la aplicación de móvil o a través de comandos de voz. En una casa domotizada, esa bombilla se podría encender si detecta que hay movimiento en una habitación, sin que tengas que hacer nada más.
Esto último que hemos mencionado puede abarcar mucho más que luces. También va a estar presente en climatización, seguridad, persianas, accesos a la vivienda, etc. Podrías tener una casa que sea tanto inteligente como domotizada y poder tener un control total por ti mismo, además de automatizar procesos. Revisa siempre las especificaciones de los dispositivos que vayas a usar y así conocer cómo actúan.
