Puede que ya tengas auriculares inalámbricos o un smartwatch. Pero hay un mundo más allá de los gadgets de siempre, lleno de inventos raros, curiosos y, en algunos casos, sorprendentemente útiles. Hoy te traigo una selección de dispositivos Bluetooth que probablemente ni sabías que existían, pero que quizá acabes queriendo probar.
Vivimos rodeados de tecnología, y casi sin darnos cuenta, la mayoría de las cosas que usamos a diario ya no necesitan cables. Eso sí, hay aparatos que parecen salidos de una mente demasiado creativa… o directamente de una broma. Pero lo más curioso es que muchos de ellos funcionan, y muy bien. Algunos resuelven problemas reales, otros simplemente nos hacen reír. En cualquier caso, todos tienen algo que contar.
Dispositivos que parecen de broma, pero funcionan
Uno de mis favoritos es el teléfono Banana con Bluetooth. Sí, como suena: un plátano de plástico que puedes usar para responder llamadas. ¿Absurdo? Puede. ¿Divertido? También. Y lo cierto es que cumple su función: lo conectas al móvil y puedes hablar como si fuera un teléfono fijo, pero con forma de fruta. Es perfecto para hacer reír a alguien… o para desconectar un poco del estrés diario.
También está el avión de papel controlado por app, ideal si de pequeño pasabas horas haciendo volar folios doblados. Este tiene hélices, giroscopio y modo piloto automático. Puede parecer un juguete para críos, pero también es una forma genial de enseñar conceptos de física a los más pequeños sin que se den cuenta.
Y si lo tuyo es dormir con ruido blanco pero no quieres molestar a nadie, el altavoz para la almohada de conducción ósea puede ser la solución. Lo pones debajo de la almohada, se conecta por Bluetooth, y solo tú oirás el sonido al apoyar la cabeza. No hace falta auriculares ni altavoces que suenen por toda la habitación. Un invento discreto y muy práctico.
Inventos que rozan lo absurdo… pero tienen su gracia
Otro que merece una mención especial: la tostadora inteligente con Bluetooth. No, no te avisa por el móvil cuando está la tostada lista. Tampoco puedes controlarla con la voz. Lo único que hace es mostrar fotos cuando no la usas, como si fuera un marco digital. Podría parecer inútil, pero sorprendentemente, las tostadas salen perfectas. Así que si eres de los que cuidan hasta el último detalle del desayuno, quizá le encuentres su punto.
Y hablando de cosas raras, hay hasta un gorro con altavoces integrados. Sirve para escuchar música sin taparte los oídos, lo cual puede ser útil si vas por la calle y no quieres aislarte del todo. No es para melómanos exigentes, pero como solución práctica tiene sentido.
Un escáner de coche que te habla por el móvil
Si tienes coche, este gadget puede ahorrarte una visita al taller. El BlueDriver OBDII es un pequeño escáner que se conecta al puerto del vehículo y, a través de Bluetooth, te dice en el móvil qué le pasa al coche. No necesitas ser mecánico ni tener idea de motores: la aplicación te muestra códigos de error, posibles causas y hasta sugerencias para solucionarlo. Lo usé una vez cuando se encendió la luz del motor y descubrí que era solo un sensor suelto. Me ahorró el susto y el gasto.
Además, tiene informes de mantenimiento y seguimiento en tiempo real de tu conducción. Es como tener un copiloto técnico en el bolsillo. Y si conduces mucho o estás cansado de no saber qué significan los avisos del salpicadero, este invento puede ser oro puro.
Un termómetro de cocina que avisa cuando la carne está perfecta
Sí, también hay gadgets Bluetooth en la cocina más allá de las tostadoras. Uno que me sorprendió (para bien) es el Chef iQ Sense, un termómetro inalámbrico con una sonda muy fina que puedes dejar clavada en la carne mientras se cocina. La app te dice en qué punto está, y te avisa en cuanto alcanza la temperatura ideal. Nada de abrir el horno mil veces o pinchar el filete como si fueras un dentista.
Tiene sensores internos y externos que miden todo: la temperatura de la carne y la del ambiente. Y lo mejor es que puedes relajarte mientras cocina. Si te gusta invitar a amigos y no quieres estar pegado a la cocina, este pequeño ayudante es una maravilla.
Un llavero que te avisa cuando olvidas algo importante
Todos hemos salido alguna vez de casa con la sensación de que algo se nos ha quedado atrás. Y muchas veces… ¡es verdad! Las llaves, la cartera, el bolso, incluso la mochila del portátil. Para esos despistes tan humanos, existen pequeños llaveros con Bluetooth que actúan como recordatorio inteligente. Los conectas al móvil, los enganchas a cualquier objeto importante y, si te alejas demasiado, suena una alerta.
Lo interesante es que no solo sirven para encontrar objetos perdidos dentro de casa. También te permiten ver en un mapa dónde lo tuviste por última vez conectado. Una ayuda discreta, pero que puede ahorrarte muchos nervios. Especialmente útil para quienes van siempre con prisa o para personas mayores que suelen olvidar objetos clave.
Botella de agua que te recuerda hidratarte
Puede parecer una exageración, pero una botella inteligente con Bluetooth puede mejorar tu salud más de lo que imaginas. Este tipo de gadget lleva sensores que detectan cuánto bebes a lo largo del día, y se conecta al móvil para enviarte alertas si llevas demasiado sin hidratarte. Algunas incluso se iluminan suavemente cuando es hora de dar otro sorbo.
Ideal para quienes pasan horas trabajando, estudiando o haciendo ejercicio y se olvidan de beber agua. Además, al llevar un seguimiento, puedes crear un pequeño hábito saludable sin darte cuenta. Un gesto tan simple como beber agua puede marcar la diferencia si lo conviertes en rutina.
Por último, si eres de los que usan auriculares caros incluso en el avión, seguro que más de una vez te ha molestado no poder conectarlos al sistema del vuelo. Para eso está el Avantree Relay, un adaptador diminuto que convierte cualquier conector de auriculares en Bluetooth. Te permite usar tus propios cascos en aviones, teles antiguas o incluso en máquinas del gimnasio. Y aguanta más batería que muchos móviles.
Como podéis ver, hay muchos dispositivos Bluetooth bastante extraños, que pocas veces habréis visto.
