Lo habitual es que un portátil consuma menos energía que un mini PC, aunque ambos gastarán menos que un sobremesa común. No obstante, esto también dependerá de cada modelo, ya que no todos son igual de eficientes. El consumo va a depender de factores como los componentes que tenga cada equipo, el uso que se haga de ellos y de la antigüedad de cada ordenador.
Consumo de un portátil y un mini PC
Un ordenador portátil suele tener un consumo de entre 30 y 150 W. Algunos incluso podrían gastar unos 15 W. Si se trata de un modelo actual y eficiente, el consumo eléctrico va a acercarse más a los 20-50 W, especialmente si no haces un gran uso del procesador y otros componentes.
Por otra parte, un mini PC puede llegar a consumir entre 10 y 60 W, aunque algunos modelos menos eficientes pasarían incluso de los 100 W. Son datos que ofrece la famosa marca de mini ordenadores GEEKOM en su web oficial. Como en el caso anterior, el consumo real va a depender del uso y de cómo sea ese equipo.
Sin embargo, al consumo del mini PC le debes sumar también la pantalla. En este caso, y según datos que ofrecen desde la OCU, un monitor de ordenador podría gastar sobre 15 W. Hay modelos que pueden consumir más de 50 W. La suma hace que, en general, un mini PC consuma más que un portátil eficiente.
Ten en cuenta que el procesador de un mini PC es similar al de un ordenador portátil, por lo que consume bastante menos que el procesador de un ordenador de sobremesa. Esto hace que ambas opciones sean mucho más eficientes, aunque también van a tener una potencia más limitada, como es lógico.
No te fijes en lo que pone en el adaptador
Podrías tener un portátil y que en el adaptador ponga 100 W, por ejemplo. No significa que ese ordenador esté consumiendo siempre 100 W, sino que es la potencia máxima que podría alcanzar. Ese equipo podría estar consumiendo mucho menos, ya que no es lo mismo en reposo, que escribiendo en Word o editando un vídeo.
Para comprobar exactamente cuánto está gastando un ordenador portátil o un mini PC, algo que puedes hacer es utilizar un enchufe inteligente que cuente con monitoreo de energía. Esto te indica cuánto consume en todo momento, además de almacenar registros y poder comparar a lo largo del tiempo.
Si te interesa tener un mayor control en cuanto al consumo eléctrico de estos aparatos, lo mejor es que lo analices a lo largo del tiempo. Puedes usar ese medidor durante una semana, por ejemplo, y ver cuánto gasta el equipo y hacer la media en función de cuánto tiempo lo vayas a utilizar.
