Un ventilador de torre suele consumir menos que un ventilador de pie, aunque dependerá del modelo exacto que utilices. Suelen ser más eficientes y tienen un consumo de entre 30 Wh y 60 Wh, frente a los ventiladores de pie, que suelen consumir entre 40 Wh y 70 Wh, con algunos modelos pasando incluso de los 100 Wh. Por tanto, si buscas un ventilador eficiente, que gaste poca energía, elegir uno de torre puede ser la mejor opción, pero debes fijarte muy bien en sus especificaciones técnicas, y también en realizar una medición del consumo realista.
Por qué un ventilador de torre consume menos
Los ventiladores de torre suelen gastar menos energía por factores como estos:
- El motor tiene menos potencia.
- El diseño está pensado para mover un flujo de aire continuo.
- Las aspas internas son más pequeñas.
Un ventilador de pie es de mayor tamaño, con las aspas más grandes y necesita más energía para provocar el movimiento. Por este motivo, va a consumir más electricidad y es algo que se incrementará de forma proporcional al tamaño.
No siempre es mejor usar un ventilador de torre
Aunque sea más eficiente, utilizar o no un ventilador de torre dependerá de qué necesites. No siempre va a ser la mejor opción, ya que tiene ciertas desventajas frente a un ventilador de pie. Algunas son las siguientes:
- Mueve menos caudal de aire.
- No vas a poder orientarlo fácilmente.
Un ventilador de pie va a ser mejor para ubicar en una habitación grande, donde necesites mover bastante aire. En cambio, un ventilador de torre puede servir para un espacio más reducido y donde no necesites ajustar la altura e inclinación.
¿Realmente hay diferencia en lo que pagas?
Aunque haya diferencias en consumo, como hemos explicado, realmente no es algo que vayas a notar mucho en la factura de la luz. Por ejemplo, si tienes un ventilador de torre que consuma 30 W, que sería lo mínimo que suele ser, frente a uno de pie que, por ejemplo, consuma el doble, 60 W, la diferencia no va a ser tan notable.
Si vas a mantener el ventilador encendido 10 horas al día, por ejemplo, y el precio del kWh es de 0,15€, en el primer caso vas a consumir unos 0,045€ y en el caso del ventilador de pie, unos 0,09€. Si lo trasladamos a todo el mes, el coste sería de 1,35€ y de 2,70€, respectivamente.
Diferencia respecto a un aire acondicionado
Independientemente del tipo de ventilador que utilices, lo que sí está claro es que hay una gran diferencia frente a un aire acondicionado. El consumo va a ser muy inferior, por lo que apenas va a representar un porcentaje pequeño del total de la factura mensual, respecto a lo que sí pagarías si usas el aire frecuentemente. Aunque también dependerá del tipo de aire acondicionado que utilices, de si usa o no tecnología inverter y de la eficiencia que tenga, además del modo que uses, el consumo va a estar entre 400 W y más de 1000 W. Además, ese consumo va a ser mayor cuando lo enciendas y hasta alcanzar la temperatura deseada.
En definitiva, utilizar un ventilador de torre va a ser más eficiente que uno de pie, aunque ambos siempre van a consumir mucho menos que utilizar el aire acondicionado.
Cómo medir el consumo de estos aparatos
Todos estos ventiladores que os hemos indicado se conectan directamente a la red eléctrica a través del enchufe de pared, por lo que podrías monitorizar el consumo en tiempo real de forma fácil y rápida usando un enchufe inteligente. Estos dispositivos nos permitirán controlar de forma local y remota el propio ventilador, encendiéndolo y apagándolo, sin embargo, lo más interesante es que podemos hacer un seguimiento detallado de la potencia demandada y del consumo acumulado.
Nuestra recomendación es que uses siempre un sistema de domótica, como Home Assistant, el cual nos permitirá realizar un seguimiento de todos los consumos de la vivienda o de los que tengas monitorizados, y así ver gráficas de cuándo se ha consumido más energía, y cuándo se ha consumido menos. Ahora mismo el sistema de domótica dispone de un panel de control de «Energía» que agrupa electricidad, gas y agua, y que se actualiza en tiempo real (siempre que tengamos entidades que lo soporten). Otro aspecto a destacar, es que la integración de cualquier dispositivo de Shelly es completamente nativa, por lo que es perfecto para que el sistema lo reconozca enseguida y realizar la configuración.
