5 errores que cometes con la calefacción y te hacen gastar mucho

5 errores que cometes con la calefacción y te hacen gastar mucho

Javier Jiménez

La calefacción es algo que consume muchos recursos y sin duda afecta a la factura eléctrica o de gas. Si no tomamos medidas de ahorro, el consumo puede ser excesivo. Por ello en este artículo vamos a hablar de algunos consejos para que no cometas errores y puedas pagar menos. El objetivo es usar la calefacción en invierno, pero evitar consumir más de lo necesario.

5 errores al usar la calefacción

Cuando se acerca el invierno, algo que solemos hacer es preparar la calefacción. Ponemos los radiadores cada vez con mayor frecuencia y eso también se traduce en más consumo. Pero podemos intentar reducirlo si hacemos algunos ajustes o cambiamos pequeños hábitos.

Apagar y encenderla

Un error muy común es apagar y encender la calefacción constantemente. Pensamos que al apagarla vamos a ahorrar, y aunque sí es cierto que eso ocurre vamos a volver a gastar incluso más al encenderla de nuevo. Lo que ocurre es que la vivienda baja de temperatura y al ponerla nuevamente necesita consumir recursos.

Especialmente es un error hacer esto si el motivo es que tenemos calor. Nunca debemos pasar calor en invierno si realmente queremos ahorrar. Por tanto, lo ideal es no estar apagando y encendido la calefacción constantemente. Si vas a salir de casa varias horas, entonces sí debes apagarla; pero no debes apagarla si vas a estar media hora fuera.

Poner más temperatura de la necesaria

Es otro de los fallos que cometemos. Ponemos la calefacción y configuramos una temperatura demasiado alta. Realmente no necesitamos estar en mangas cortas en enero en casa. De esta forma estaríamos derrochando bastante energía y gastando más de la cuenta en la factura de la luz o del gas.

Lo ideal es poner la calefacción a una temperatura en la que estemos cómodos, pero sin que sea excesiva. 19-20 grados suele ser lo correcto en invierno durante el día, mientras que por la noche la podemos incluso bajar unos grados más, en caso de que la mantengas encendida.

No revisar los radiadores

Algo que debes hacer cada año, siempre que vayas a poner la calefacción por primera vez, es revisar que los radiadores funcionan correctamente. Si no lo haces, puede que estés gastando bastante más de lo que deberías. Es importante que purgues los radiadores para sacar el aire acumulado y que va a provocar un mayor consumo.

También debes revisar que no haya nada que afecte a los radiadores. Por ejemplo, es un error que haya un mueble o sillón justo delante y no deje pasar el aire. Tampoco debe haber nada que los cubra por encima. Si eso ocurre, deberías reorganizar la habitación donde está el radiador y hacer cambios.

Ponerla donde no se necesita

Posiblemente tengas alguna habitación que no utilices en casa o en la que no suelas estar. Sin embargo vas a tener radiadores repartidos por toda la vivienda. Si enciendes la calefacción, automáticamente se van a encender todos ellos aunque estén en lugares donde no necesitas que se enciendan.

Lo que debes hacer es apagar aquellos que no van a ser realmente útiles. Por ejemplo una habitación donde no duerma nadie y solo entres para coger ropa o cosas puntuales. Ahí no necesitas mantener la temperatura.

No aprovechar el calor

Esto se importante y en muchos casos no lo tenemos en cuenta. La vivienda coge temperatura cuando ponemos la calefacción y esa temperatura va a durar un tiempo. Si vamos a salir de casa, es un error apagar la calefacción justo cuando vamos a salir. Lo ideal es apagarla un rato antes, ya que va a mantener más o menos la temperatura y vamos a ahorrar algo.

También deberías aprovechar el calor en las horas y días donde la temperatura fuera sea superior. Por ejemplo, si vas a ventilar la casa no lo hagas a primera hora de la mañana. Lo ideal es que te esperes a una hora en la que la temperatura sea mayor. Lo mismo si vas a hacer limpieza, por ejemplo, aprovecha un día soleado y con buen tiempo y así derrocharás menos.

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