Aunque es importante usar correctamente los electrodomésticos, evitar usar por mucho tiempo aquello que consume más o acabar con el consumo fantasma, también es clave revisar tu tarifa contratada. En muchos casos, podrías tener servicios innecesarios que van a hacer que pagues más cada mes. De ello vamos a hablarte en este artículo, con el objetivo de que puedas ahorrar.
Es bastante común que la gente no sepa realmente qué tiene contratado de luz. Muchos solo se quedan con lo que pagan por el kWh y eso no es suficiente. Es cierto que es un valor importante, pero no es lo único que puede hacer que tu factura eléctrica se dispare y puedas tener problemas.
Gastos extra en tu factura de la luz
Revisar tu tarifa contratada, es algo básico si quieres empezar a pagar menos. Existen muchas opciones disponibles, por lo que siempre encontrarás la que mejor se adapte a lo que necesitas. En muchos casos, hay servicios o añadidos que realmente no necesitas y podrías estar pagando menos.
Demasiada potencia
Un ejemplo claro es tener demasiada potencia contratada. Esto es algo que vas a pagar cada mes, de forma fija, y a mayor potencia, más será el coste. Por ejemplo, podrías tener 5 kWh contratados de potencia, pero realmente necesitar solo 3. Esa diferencia va a costarte unos euros cada mes.
Puedes acceder a tu factura y ahí ver el pico de potencia demandada durante los últimos 12 meses. Eso sirve para guiarte y saber qué potencia contratar. En cualquier caso, de forma puntual, y durante unos minutos, podrías pasar de la potencia contratada y no tener problemas.
Ten en cuenta que tanto bajar la potencia como subirla, tiene un coste. Vas a pagar a partir de unos 9 euros y, además, suele estar limitado a un cambio anual. Por tanto, es importante que elijas realmente lo que necesitas, para no tener que cambiar nuevamente y pagar dinero por ese ajuste.
Servicio de mantenimiento
También es común que una tarifa incluya servicio de mantenimiento. Aunque es un plus más, algo que ciertos usuarios pueden ver bien, realmente no es algo necesario para la mayoría de clientes. Es un gasto más que podrías evitar si simplemente lo eliminas de tu tarifa.
Especialmente, esto suele ocurrir cuando contratas una tarifa promocional. En ocasiones, incluyen este tipo de servicios. Aunque no son obligatorios, vienen añadidos de forma predeterminada o, en su defecto, puede hacer que el precio del kWh suba si no los incluyes. Es, por tanto, algo más que debes revisar.
Discriminación horaria si no lo necesitas
A la hora de contratar una tarifa de luz, puedes optar por tener o no discriminación horaria. Esto significa que vas a pagar más o menos en función de la luz. Si estás en el mercado regulado, pagarás un precio distinto por cada hora. En cambio, en el mercado libre es común tener un precio fijo o bien franjas horarias.
Debes analizar si realmente te interesa o no tener discriminación horaria. Es posible que lo tengas en tu tarifa, pero no sea lo adecuado para ti.
Esto es algo que va a depender mucho de tus hábitos y, también, de la época del año. Generalmente, en verano suele interesar más tener una tarifa con discriminación horaria, en el mercado regulado, pero no significa que todos los clientes vayan a aprovecharlo. Por tanto, tendrás que analizar qué te interesa más en tu caso y así elegir lo que mejor se adapte y ahorrar.
Tener un “todo en uno”
Algo que puedes encontrarte a la hora de contratar tu tarifa de luz, es que pueda ser un pack y contratar también el gas. Debes tener cuidado con esto, ya que podrías estar pagando más sin darte cuenta. Aunque pueda parecer conveniente tener la luz y el gas con la misma empresa, no significa que vayas a pagar menos. Lo mejor es que analices cada caso por separado y así elegir lo que sea mejor para ti.
En definitiva, esto debes revisar para pagar menos en la factura de la luz. Tal vez tengas algunos añadidos o servicios que realmente no necesitas. Realizar algunos cambios sencillos, puede ayudarte a ahorrar.
