Para ahorrar energía en tu vivienda, es importante que sepas cómo funcionan los diferentes modos de los electrodomésticos. Especialmente, al utilizar aparatos que consumen mucha luz, como es la lavadora o el lavavajillas, ya que tienen que calentar agua, es clave usarlos correctamente. Vamos a hablarte del ciclo corto de la lavadora, comparándolo con el modo Eco.
El objetivo es que sepas identificar cuál va a consumir menos y así poder usar el que más te convenga, según el caso. También te hablaremos de algunas recomendaciones adicionales que puedes poner en práctica a la hora de usar electrodomésticos que puedan consumir bastante, como es el aire acondicionado, la calefacción, etc.
Menos tiempo no significa ahorro
Lo primero que debes saber, es que menos tiempo de encendido no equivale a consumir menos. Si usas el modo rápido o ciclo corto de la lavadora, significa que el electrodoméstico va a estar menos tiempo encendido, pero el objetivo va a ser el mismo: lavar la ropa. Esto significa que va a tener que calentar agua más rápido y funcionar a mayor potencia, para lograr lavar correctamente la ropa.
En cambio, el modo Eco puede durar bastante más que el modo normal o el ciclo corto, pero eso no significa que gaste más electricidad. De hecho, esa mayor duración ocurre ya que utiliza menos recursos y calienta menos el agua, pues el objetivo es el mismo, lavar la ropa, pero no es necesario que lo haga de forma rápida.
Por tanto, de cara a ahorrar, conviene utilizar el modo Eco, siempre que esté disponible. El ciclo corto o modo exprés, únicamente deberías usarlo cuando necesites lavar la ropa lo antes posible, sin importar el consumo. En este último caso, va a necesitar más energía para funcionar, por lo que debes tenerlo en cuenta.
Gestiona bien los diferentes modos
Los aparatos modernos, como es el ejemplo de la lavadora, el lavavajillas, el aire acondicionado y otros muchos que pueden consumir bastante, suelen tener diferentes modos. A veces no es fácil saber exactamente cuál conviene en cada momento, pero es muy importante tener esta información y poder así ahorrar.
En el caso del aire acondicionado, puedes encontrarte diferentes opciones, como son el modo Eco o el modo noche. En ambos casos, la potencia va a disminuir, por lo que consumirá menos que si lo mantienes en el modo normal. Pero claro, no en todas las situaciones vas a poder usar estos modos, por lo que ahí es donde entra en juego saber exactamente cómo funciona cada uno.
Lo ideal es que adaptes los diferentes modos a lo que necesites en cada momento. Por ejemplo, por la noche no necesitas que el aire acondicionado esté al máximo, sino simplemente mantener la temperatura agradable. Podrías usar el modo Eco o el modo noche. En cambio, durante el día, especialmente si hace mucho calor fuera, sí puede ser necesario que uses el modo normal o incluso algún modo de mayor potencia.
Para conocer exactamente cuánto gastas en función del modo que utilices, es útil contar con un enchufe inteligente que disponga de medidor de consumo. Esto te dará una imagen clara de lo que estás gastando y así podrás echar tus cuentas, para ver qué te interesa más.
