Cambiar de operador de Internet, es algo que puede hacer que ahorres dinero, que tengas más velocidad o que incluso adquieras un router más potente. Sin embargo, esto puede generar ciertos problemas, por lo que conviene revisar que todo esté bien. Vamos a hablarte de cuáles son los pasos más importantes que debes dar, después de haber cambiado de compañía de Internet.
El objetivo es lograr una conexión de Internet de calidad, veloz y a la que puedas conectar aparatos de todo tipo. Esto te permitirá ver contenido en Streaming sin cortes, jugar online o realizar descargas y subidas a la nube. Si notas que algo no va bien, actuar lo antes posible es importante para solucionar el problema.
Qué comprobar tras un cambio de operador
No basta con realizar el cambio y confiar en que todo va a ir bien. A veces, por algún problema en la instalación o configuración, podrías tener una conexión limitada o que algo no funcione correctamente. Incluso el teléfono fijo, por ejemplo.
Mide correctamente la velocidad real
El primer paso que debes dar, es el de medir correctamente la velocidad real de tu conexión. Una cosa es que contrates 1 Gbps de velocidad, por ejemplo, y otra es la velocidad real que va a llegar a tu router y, por tanto, a los dispositivos que vayas a conectar a Internet.
Nuestro consejo es que hagas un test de velocidad en condiciones óptimas, para ver cuánto te llega. Hazlo por cable, si es posible. En caso de que lo vayas a hacer por Wi-Fi, asegúrate de que estás junto al router, para que la señal llegue lo más potente posible.
Comprueba que la señal del Wi-Fi funciona bien
También debes observar que la señal del Wi-Fi funciona bien. Al cambiar de operador, es muy común recibir otro router. No siempre funciona bien la señal inalámbrica, ya que podría haber problemas de cobertura, interferencias y otros fallos que afecten a la red.
Observa que la señal es fuerte, que llega bien a las zonas más alejadas, donde antes conectabas tus dispositivos. Además, debes revisar que el router está bien configurado, con una buena clave para el Wi-Fi.
Prueba con todo tipo de dispositivos
No solo deberías probar con el ordenador o probar con el móvil, sino que lo ideal es que hagas la prueba con cualquier dispositivo que conectes a Internet. Hoy en día, es muy común tener la vivienda domotizada, por lo que podrías tener dispositivos como bombillas, enchufes o sensores, siempre conectados a la red.
Revisa que la señal llegue bien a todos ellos y que no hay problemas por haber cambiado de router. Esto también es importante, no solo la velocidad que recibes.
Revisa si funciona el teléfono fijo (si tienes)
Si tienes teléfono fijo, también deberías revisar que funciona bien. Es cierto que, hoy en día, muchos usuarios optan por quitar el teléfono de casa y usar únicamente móvil. Sin embargo, la mayoría de tarifas van a incluir Internet y teléfono fijo, por lo que podrías hacer uso de él.
Simplemente, debes asegurarte de que funciona correctamente. Puedes hacer una llamada a tu móvil, por ejemplo. Esto evitará que tengas un teléfono inutilizable, sin darte cuenta.
En definitiva, si has cambiado de operador de Internet, estas son algunas comprobaciones sencillas que debes realizar. Te ayudará a asegurarte de que todo funciona correctamente y evitar así problemas.
