Si tienes algún problema con tu router, tu conexión podría ir mal. Lo puedes notar al tener pérdida de velocidad, inestabilidad o una latencia demasiado elevada. Esto puede afectarte a la hora de jugar por Internet, ver contenido en streaming o usar la nube para subir y descargar archivos. Vamos a explicarte qué debes revisar para conocer si el router está limitando la conexión.
Revisa si tu router limita la conexión
Si tienes un router antiguo, tal vez el que te instaló el operador hace mucho, podrías estar desaprovechando la tarifa de fibra óptica. Esto puede pasar tanto si te conectas por Wi-Fi como si lo haces por cable. Simplemente con hacer algunas pruebas y revisiones sencillas, como medir la velocidad o comprobar las características, puedes saber si conviene que cambies el aparato.
Haz una prueba de velocidad
Lo primero que deberías hacer es una prueba de velocidad. Esto puede ayudarte a saber exactamente cuánto alcanzas con el router, por lo que podrás comparar con la tarifa que tienes contratada y ver si hay cuello de botella que impida alcanzar lo máximo.
Es importante que hagas diferentes pruebas. Puedes hacer una conectando un ordenador por cable al router, lo que debería permitir alcanzar la máxima velocidad y estabilidad, pero también a través del Wi-Fi, desde diferentes sitios. Esto último sirve para ver si tienes buena cobertura en las zonas de casa donde vas a conectarte.
Revisa la cobertura
Más allá de comprobar la velocidad, también es interesante que revises la cobertura. Mira si la señal llega bien a las zonas desde las que vas a conectarte, ya sea desde el ordenador, televisión o algún dispositivo móvil. Puedes observar las rayas de potencia que tenga, por ejemplo.
Si notas que la cobertura no es buena, podría ser por algún problema o limitación por parte del router. Cambiar de aparato puede ser la solución para lograr una mejora importante.
Comprueba las especificaciones principales
Por supuesto, también debes comprobar cuáles son las especificaciones de ese router. Algunas de las principales son las siguientes:
- Protocolo del Wi-Fi.
- Tipo de puerto Ethernet.
- Doble o triple banda.
- Velocidad máxima que soporta.
- Cantidad de dispositivos que puedes conectar.
Si ves que tu router tiene Wi-Fi 5 o menos, cambiar a Wi-Fi 6 o Wi-Fi 7 puede suponer un salto de calidad importante. La conexión inalámbrica va a ser más rápida, estable y con menos latencia. También debes observar si tienes puerto Gigabit Ethernet o superior, además de si es doble o triple banda, para poder aprovechar las diferentes frecuencias.
Analiza el uso diario
¿Tienes problemas en general al usar tu conexión de Internet? Esto lo puedes notar al jugar online, ver contenido en streaming o realizar tareas que requieran de una buena velocidad y estabilidad. Si notas que algo no va bien, puede ser momento de cambiar de router y tener uno nuevo.
Ahora bien, no significa necesariamente que el problema sea del router, ya que podrías tener limitaciones relacionadas con la cobertura o con los dispositivos que utilizas en tu día a día. Es algo que tendrás que analizar para poder determinar qué está fallando.
