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No es lo mismo tener una conexión lenta que tener problemas de cobertura. Es importante diferenciarlo, ya que solo así podrás solucionarlo y llevar a cabo los ajustes que necesites. Tal vez tengas algún problema puntual con un dispositivo o se trate de un fallo que afecte a toda la red. Vamos a hablarte de qué debes tener en cuenta.
Qué es tener una conexión lenta
Tener una conexión lenta puede estar motivado por diferentes causas como las siguientes:
- Contratar una tarifa lenta.
- Problemas o limitaciones en el router.
- Saturación de red.
- Algún fallo puntual de tu operador.
Para detectar una conexión lenta, lo que debes hacer es realizar un test de velocidad al lado del router o conectado por cable. Esto te permite conocer cuál es la velocidad que llega al aparato y comparar con lo que tienes contratado. Por ejemplo, si tuvieras contratados 600 Mbps, pero al hacer una prueba te llegan 50, algo hay mal.
No siempre va a ser un problema de tu aparato o algo que puedas solucionar por ti mismo. En ocasiones, el problema puede estar en la instalación por parte del operador o problemas que afecten a la zona en la que vives. Realizar un test de velocidad puede ayudarte a detectar fallos de este tipo.
Si tienes un router limitado, mal configurado o que tenga algún problema, puede hacer que la conexión no sea rápida. Esto va a ser independiente de la cobertura, ya que podrías notarlo incluso si te conectas justo al lado del aparato.
En qué consiste tener problemas de cobertura
Los problemas de cobertura pueden afectar puntualmente a un aparato determinado, a una zona específica de tu vivienda o todo lo que conectas a través de un repetidor. Esto no tiene nada que ver con tener una conexión lenta, ya que podrías tener la máxima velocidad contratada, que tu router funcione perfectamente, pero tener algún dispositivo conectado muy lejos.
Puedes realizar estas pruebas para detectar problemas de cobertura:
- Test de velocidad en un dispositivo en concreto.
- Comprobar la intensidad de la señal desde diferentes lugares.
- Realizar una prueba por cable Ethernet y comparar.
- Conectarte a algún repetidor o sistema Mesh.
El objetivo es comprobar que la velocidad que llega a un dispositivo en concreto es la adecuada. Si hay problemas, es importante verificar si afecta a otros aparatos o no. También puedes comprobar la intensidad de la señal, lo cual es un indicador bastante fiable para ver si es un problema de cobertura o no.
Ten en cuenta que el hecho de contar con la máxima cobertura no es garantía de velocidad. Podría haber interferencias que afecten a la conexión, saturación de red o estar conectado a la frecuencia incorrecta, de ahí que la velocidad no sea buena. Por ejemplo, los 2,4 GHz del Wi-Fi van a llegar más lejos que los 5 GHz, pero ofrecen una menor velocidad y hay más riesgo de interferencias.
Si vas a conectarte a un repetidor o sistema Mesh, asegúrate de que utilizas un aparato de calidad y así poder ver si la señal inalámbrica mejora. Hay muchas opciones disponibles, pero es necesario contar siempre con buenos aparatos.
