Recientemente tuve un incidente con mi ordenador principal el cual se apagó de golpe y no volvió a encenderse más. Esto ha supuesto un aprendizaje que quiero mostrar para que otras personas puedan ser conscientes del riesgo y evitar perder archivos importantes. El riesgo de que un equipo de este tipo tenga un problema y deje de funcionar, siempre está presente.
Qué pasa si un ordenador deja de funcionar de repente
Si tu equipo deja de funcionar de forma repentina, lo primero que puede pasar es que podrías perder todos tus datos. Al menos, inicialmente vas a perder acceso a documentos y archivos guardados, aunque lo normal es que puedas recuperarlos salvo que se haya dañado también la unidad.
En mi caso, utilizaba un mini PC donde tenía todos los archivos importantes del día a día, toda la configuración y documentos que necesito. De forma repentina se apagó y no se encendió más. Quemadura en la placa base y daño en el SSD, al menos, parcialmente.
Cómo evitar problemas si tu PC se estropea
Por suerte, pude recuperar todo esto, pero no siempre es algo sencillo y rápido. Con seguridad, lo primero que vas a perder es tiempo. Vas a tener que buscar una opción de reparación o, al menos, saber qué ha ocurrido. Conviene tener presente ciertas cuestiones en todo momento. Lo principal es lo siguiente:
- Copias de seguridad.
- Equipo alternativo preparado.
- Tener un mantenimiento preventivo.
Copias actualizadas
Pese a tener varias copias de seguridad, no estaban tan actualizadas como me gustaría. Ese es un aprendizaje importante que quiero compartir: intenta tener siempre tus copias de seguridad actualizadas. Si tienes ciertos documentos que actualizas frecuentemente, como archivos Excel o Word, intenta automatizar copias de seguridad diarias, por lo que pueda pasar. En un instante, pasé de tener todo a mano a no tener acceso a datos actualizados. Te recomiendo siempre la regla 3-2-1, pero además tenerlas actualizadas.
Ten una alternativa lista
También es conveniente que tengas un segundo equipo, sin importar si es potente o no, que esté preparado para seguir trabajando o realizando las actividades que necesite en tu día a día. Esto significa que tengas instalados los programas que necesites usar, que esté actualizado y, en definitiva, para que solo tengas que encenderlo.
¿Un equipo nuevo puede fallar pronto?
Aunque ese ordenador sea nuevo, no des por hecho que va a funcionar siempre. Pueden ocurrir muchas cosas, como un cortocircuito, una sobretensión, algún fallo puntual en un componente… Todo esto puede hacer que funcione mal o que directamente quede inservible en un instante.
Mantenimiento
Otro consejo es que realices un mantenimiento preventivo a tu ordenador. Asegúrate de que no acumula polvo, que siempre esté actualizado o evita utilizar componentes de mala calidad. Aunque esto no garantiza que no pueda haber problemas de muchos tipos, sí que vas a prevenir muchos de ellos.
Todo esto lo deberías aplicar no solo al ordenador, sino también al móvil o a cualquier dispositivo que utilices en tu día a día. Es mucha la información que podrías perder si, por ejemplo, tu teléfono se pierde o deja de funcionar, en caso de que no tengas copias.
