Los cibercriminales tienen muchas formas de infectar tu dispositivo, robar tus contraseñas o recopilar datos personales. Una de ellas es utilizar el correo electrónico. Un simple e-mail puede convertirse en un problema muy grave para tu seguridad, siempre que cometas algún error que los atacantes necesitan. Te vamos a hablar de qué partes o contenido de un e-mail pueden ser una verdadera trampa.
El objetivo es que protejas al máximo tus cuentas online, contraseñas y datos personales, además de mantener el buen funcionamiento de los sistemas. Generalmente, los piratas informáticos van a necesitar que hagas algo, como puede ser dar un clic en un enlace, poner algún dato o descargar algún archivo. Por tanto, el sentido común va a ser la clave.
Lo que está claro es que uno de los primeros detalles que no se pueden dejar de lado es el hecho de que no hay que pulsar en cualquier parte. De por sí, hay que estar pendiente del correo que has recibido antes de abrirlo. Pero, si en su defecto lo abres por algún motivo -o sin querer-, debes tener en cuenta las siguientes recomendaciones para no caer en la trampa de los ciberdelincuentes.
Contenido de un correo que puede ser un peligro
En muchos casos, puede parecer algo inofensivo, pero detrás se esconde un verdadero peligro. Podrían haber creado una página web fraudulenta, ocultada detrás de un link que parece legítimo, para robar tus contraseñas o colarte algún malware, por ejemplo. Es clave estar alerta y no cometer errores. De lo contrario, abrirás las puertas a los ciberdelincuentes.
Links acortados
Lo primero que nunca debes hacer, es pinchar en un link acortado que te llega a través de un correo en el que no puedas confiar plenamente. Y es que por mucho que pueda tratarse de un contacto que conoces, podrían haber suplantado su identidad o, por otra parte, a dicho contacto podrían haberle arrebatado la cuenta para enviar correos a sus contactos. En definitiva, podría ser una trampa.
En vez de mostrar la URL entera, donde podría haber alguna pista evidente que haga que la víctima no pinche y no termine por caer en el engaño, van a ocultarla a través de un enlace más corto.
Podrías incluso ver qué hay detrás de un enlace acortado, sin necesidad de entrar. Esto te ayudará a evitar riesgos. No obstante, en ningún caso deberías entrar en un enlace de este tipo, sin saber si realmente es fiable, y mucho menos poner tus datos o contraseñas. Además de que puedes usar herramientas online, como el Link Checker de NordVPN para verificar si es o no seguro ese enlace.
Falso botón de quitar la suscripción
Seguro que recibes continuamente correos de Spam en tu bandeja. Son e-mails molestos, a veces inofensivos, pero que podrían suponer un riesgo importante. Algo que puedes hacer es quitar la suscripción, para que no te envíen más mensajes desde esa dirección. Sin embargo, podrías toparte con un botón de quitar la suscripción, falso.
¿En qué consiste? Recibes un correo de Spam y dentro ves un botón, normalmente bastante visible, en rojo, que te indica que pinches para dejar de recibir correos desde esa dirección. Crees que es legítimo y haces clic. Ahora bien, la realidad es que se trata de una trampa. Puede que lo que busquen es que interactúes con ellos para verificar que detrás de esa dirección, hay un usuario real. Basta con hacer clic en ese botón y lo sabrán. También podrías ser redirigido a una página falsa, creada para robar tus datos y contraseñas. Por tanto, mucho cuidado con estos botones.
Archivos adjuntos que debes abrir
Por supuesto, está también el riesgo de que te envíen algún archivo adjunto malicioso. Es un clásico a la hora de colar malware a través del correo electrónico. Podrían decirte que se trata de una factura impagada, de un documento importante que debes leer, etc. Realmente, puede ser un archivo que contiene software malicioso, como un troyano, keylogger o ransomware, con la capacidad de infectar tu sistema.
Para evitar problemas de este tipo, la recomendación es clara: nunca descargues archivos adjuntos de correos que puedan ser sospechosos. Analiza muy bien quién te está enviando ese e-mail, el contenido del mensaje, así como el tipo de archivo. En cualquier caso, es buena idea que, una vez lo descargues, lo analices con un antivirus.
Formulario para enviar algún dato
Otro caso más. Se trata de otra parte de un correo electrónico con la que deberías tener cuidado siempre. Básicamente, tiene que ver en si aparece o no algún formulario para que envíes algún tipo de dato. En ocasiones, los atacantes lo que buscan es que compartas algún tipo de información y continuar con ataques Phishing y similares. Todo lo que puedan saber de ti, lo usarán en tu contra.
Para evitar problemas, nunca deberías poner información a través de formularios de este tipo. Aunque te digan que es necesario para informarte de algo o acceder a una web, no lo hagas, ya que se trata de una trampa. Si tienes dudas, acude siempre a sitios oficiales.
En definitiva, cuidado con los correos electrónicos que recibes en tu día a día y el contenido de estos. Evita hacer clic en enlaces acortados, no pongas datos en formularios, ni pulses en supuestos botones para dejar de recibir correos molestos, ya que podría ser una trampa. Además, es especialmente importante que tengas cuidado con los archivos adjuntos.
Procedimiento de verificación paso a paso
Extremar las precauciones con los correos electrónicos nunca está de más. A medida que seamos más minuciosos, nos llevará menos tiempo analizar para identificar los casos en los que puede haber riesgo. La primera línea de defensa es siempre contar con un toque de escepticismo ante todos esos correos que entran de remitentes desconocidos.
Lo primero, debería ser siempre realizar una evaluación visual inicial del correo, sin abrir adjuntos ni hacer clic en nada. Se trata de chequear rápidamente aspectos como el remitente o si la dirección de email coincide exactamente con la de un contacto conocido. Hay que tener en cuenta que muchos correos fraudulentos usan pequeñas variantes en el nombre de la dirección de correo para llevar a cabo el engaño. También suelen4 usar ganchos a modo de alerta con palabra como Alerta, Premio y demás…
El siguiente paso es analizar cualquier enlace que contenga el correos. Los links acortados o enmascarados son el eje central del phishing. Hay herramientas como el Link Checker de NordVPN, que ya hemos mencionado, previamente, que nos permite copiar la URL acortada para saber la dirección real sin redirigirnos Otra herramienta recomendada es URLScan.io, que genera un informe detallado sobre el sitio destino, incluyendo capturas de pantalla y análisis de JavaScript oculto. Es decir, que tenemos opciones de sobra para salir de dudas antes de pinchar.
En caso de que el email tenga adjuntos, como PDFs o EXEs disfrazados de facturas, nunca hay que abrirlos localmente, ya que siempre podremos usar sandboxes online para un análisis seguro en entornos virtuales aislados. Hay plataformas gratis como VirusTotal que permiten subir el archivo y escanearlo con decenas de antivirus. Luego genera un reporte sobre posibles comportamientos maliciosos como intentos de ejecución remota. A medida que ganemos soltura con estas pequeñas prácticas preventivas, las haremos de manea intuitiva y prácticamente con los ojos cerrador.
