Conoce qué son los exploits de día cero y cómo afectan a tu seguridad

Los internautas por conectar nuestros equipos a Internet estamos expuestos a muchas amenazas. Así, nuestros dispositivos pueden infectarse con virus, troyanos, gusanos informáticos y otro tipo de malware. A esto también le tenemos que añadir que podemos ser víctimas de un ataque de phishing, ransomware y más. No obstante, aunque tomemos todas las precauciones de seguridad necesarias, hay ocasiones en que podemos ser atacados. En este artículo vamos a hablar sobre qué son los exploits de día cero y cómo puedes protegerte.

Qué son los exploits de día cero

Los exploits de día cero podemos definirlos como un ataque a nuestro software que usa una brecha de seguridad desconocida y que no tiene tiempo de corregirse antes de que se produzca el hackeo. En ese aspecto podemos encontrarlos en el mercado negro de exploits y su precio se establece en función a su impacto y el número de dispositivos vulnerables.

Sin duda alguna, los exploits de día cero presentan una peligrosa amenaza que puede poner en riesgo nuestros equipos mediante una serie de ataques. El mundo digital del que disfrutamos es útil y ameno aunque tampoco debemos olvidar que somos vulnerables a los ataques cibernéticos. En ese aspecto los exploits de día cero son especialmente difíciles de proteger porque se aprovechan de vulnerabilidades que aún no han sido descubiertas y por lo tanto tampoco han sido subsanadas.

Así, es fácil que te sorprendan e incluso Kaspersky encontró exploits de día cero en servidores de Microsoft Windows lo cual hace que el peligro sea real y preocupante.

Cómo funcionan

Los ciberdelincuentes encuentran o crean vulnerabilidades inspeccionando la programación de su objetivo y analizando su sistema operativo, sus navegadores y su software. Su finalidad es encontrar vulnerabilidades en la infraestructura, ya sea por medio de un descuido o de un error. En otras ocasiones lo que hacen es crear esas vulnerabilidades al engañar a las víctimas para que descarguen malware. Por otra parte, también tenemos el peligro de los ataques sin clic que habitualmente entregan contenido dañino a través de aplicaciones de mensajería sin que nosotros interactuemos con ellas.

Además, los piratas informáticos también utilizan, comparten o venden estos exploits de día cero. Algunos de ellos son únicos y los explotarán una y otra vez hasta que sean parcheados y por lo tanto corregidos. Eso sin olvidar el mercado para exploits de día cero en la que los ciberdelincuentes encuentran los defectos de un sistema y a continuación para sacar beneficios venden el conocimiento a otros cibercriminales o incluso a empresas. Las empresas para protegerse están adoptando redes Zero Trust en las que no se confía en nadie y en el que la segmentación de redes es importante.

Protégete de los exploits de día cero

Lo primero que tenemos que hacer es usar software y hardware seguros. En ese aspecto para la prevención de exploits de día cero debemos priorizar en actualizar nuestro software y contar con un antivirus de calidad. Nuestra finalidad debe ser cerrar todos los vectores de ataque posible y detectar sus ataques lo más pronto posible.

Por otra parte, tenemos que entender y comprender nuestra tecnología junto con las vulnerabilidades que puedan tener. Por ejemplo, conocer cuando tienen un comportamiento anormal puede ser importante para saber que algo no va bien. Aquí es importante conocer tanto los dispositivos como los programas así como sus fallos. También tenemos que dejar que la ciberseguridad automatizada haga su trabajo y estar alerta ante cualquier cosa que no tenga sentido. Además, la observación constante será mucho más importante si tenemos que realizar las tareas por nosotros mismos.

También hay que abordar los errores humanos. Así, la negligencia humana o la desinformación pueden llevarnos a amenazas de día cero tan fácilmente como un programa con errores o ignorado. Independientemente de que trabajemos solos o en grupo tenemos que estar preparados y conocer los trucos que emplean los ciberdelincuentes. En ese aspecto hay que tener mucho cuidado cuando visionamos el contenido de un archivo o hacemos clic en una URL. Quizás te interese aprender a diferenciar si un email es oficial de una entidad o un ataque de phishing. Aquí la importancia de cómo actuemos con una URL es vital.

Una cuestión importante por si somos víctimas de los exploits de día cero sería tener un plan de contingencias para tener unas estrategias definidas en caso de ataque. En ese aspecto no nos basta con cerrar el software comprometido o desconectarse de Internet. También deberemos aplicar las siguientes estrategias:

  1. Parchear la vulnerabilidad.
  2. Analizar en busca de virus.
  3. Cambiar las contraseñas y más.

Por último, si aprendemos a conocer nuestros activos, vulnerabilidades y sus soluciones puede orientarnos a defendernos mejor de los exploits de día cero.

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