Si sueles utilizar tu ordenador portátil fuera de casa, en lugares como una cafetería, biblioteca y similares, debes saber que hay cierto riesgo. No hablamos solo de que puedan robar el equipo y llevárselo, que es algo que siempre va a estar ahí esa posibilidad; nos referimos a que puedan infectar el sistema. Lo podrían hacer, incluso, con meter un momento una memoria USB y colarte un malware.
Vamos a hablarte de qué opciones tienes para protegerte. El objetivo es que no puedan manipular tu ordenador, ni infectarlo con cualquier variedad de malware. Un simple descuido, podría poner en riesgo tus datos personales y contraseñas.
Evita que infecten tu portátil por un descuido
Como vas a ver, utilizar contraseñas es la base de todo. También puedes cifrar los archivos o incluso utilizar protectores físicos. Vamos a darte algunas recomendaciones que podrás poner en práctica en cualquier momento.
Habilita contraseña de BIOS/UEFI
Lo primero que puedes hacer, es poner una contraseña a nivel de BIOS. Esto protege también el arranque del equipo, no solo Windows o el sistema operativo que utilices. Un atacante podría explotar las opciones de seguridad que están en la BIOS, justo antes de arrancar el sistema, y aprovechar y, por ejemplo, deshabilitar el arranque seguro para infectar con malware.
Si proteges la BIOS con una contraseña, puedes evitar que otros puedan acceder a la configuración y afectar a la seguridad.
Pon contraseña para desbloquear la pantalla
También deberías asegurarte de tener una contraseña en la pantalla de desbloqueo de Windows. Es decir, cuando subes la tapa del portátil, que no se inicie la pantalla directamente, sino que pida poner una clave. Esto es importante cuando vayas a dejar el ordenador en lugares públicos.
Esa contraseña, por supuesto, debe ser segura. Utiliza siempre letras (mayúsculas y minúsculas), números y otros símbolos especiales. No pongas cosas como tu nombre o fecha de nacimiento.
Usa protectores de USB
Algo más físico, es utilizar protectores de USB. Es tan sencillo como un plástico que pones en los puertos de tu portátil y evitan que alguien, de forma rápida, pueda introducir un pendrive malicioso y empezar a espiarte o colarte algún malware.
No es una medida infalible, ya que ese atacante podría quitar el protector y poner esa memoria maliciosa, pero sí puede protegerte de ataques puntuales. Por ejemplo, si alguien pasa por una biblioteca y pone el pendrive de forma rápida, aprovechando un descuido, se encontraría con que no puede hacerlo.
Cifra tu disco
Una opción más, de cara a prevenir el robo de información, es cifrar el disco. Puedes utilizar BitLocker, en Windows. Permite crear un cifrado, por medio de algoritmo, de todo el contenido almacenado. Incluso si alguien lograra robar esos archivos, no podría leer ese contenido, ya que va a estar cifrado.
Para poder descifrar el contenido, es necesario poner la contraseña correspondiente. Es como proteger una cuenta en Internet, también con una clave de acceso, pero para todo tipo de archivos que haya en el ordenador.
En definitiva, estas son algunas opciones que tienes para poder evitar que infecten tu ordenador si lo dejas descuidado en una biblioteca o en cualquier otro lugar. Simplemente con un pendrive, podrían colarte un virus o robar tus datos.
