Es muy común tener dispositivos inalámbricos que se conectan a través del Wi-Fi o Bluetooth en casa. Podemos hablar de periféricos como un teclado, ratón, etc. Ahora bien, ¿qué diferencias hay? ¿Qué opción sería mejor? Vamos a hablarte de las diferencias entre usar el Bluetooth o los 2,4 GHz para conectar periféricos en tu vivienda. Vas a ver que hay diferencias que conviene tener en cuenta.
El objetivo es que compres dispositivos que se adapten a lo que necesitas realmente. Puedes tener interferencias, por ejemplo, y eso va a provocar que los aparatos funcionen correctamente. Elegir el protocolo de red adecuado, será de gran ayuda en estos casos y podrás evitar tener que usar cables.
Bluetooth o Wi-Fi de 2,4 GHz para periféricos
Hay que tener en cuenta que, en los últimos años, han aparecido muchos dispositivos que funcionan de forma inalámbrica, dejando a un lado el uso del cable. Esto evita tener cables que puedan estorbar, por lo que ganamos en comodidad. Tiene desventajas, lógicamente, como es el tema de depender de una batería.
Latencia
Una de las diferencias que podemos encontrar es en la latencia. La tecnología Bluetooth, a diferencia de usar los 2,4 GHz, tiene mayor latencia. Eso lo puedes notar, por ejemplo, a la hora de usar un teclado o ratón para jugar por Internet. Si lo conectas a los 2,4 GHz, va a tener una menor latencia y funcionará mejor.
Por tanto, en este sentido vas a encontrar ciertas diferencias de rendimiento. Quizás no sea perceptible para un uso básico, como es navegar por Internet, pero sí en situaciones más exigentes, donde sea imprescindible tener una menor latencia.
Ancho de banda
También hay que destacar el ancho de banda. El Bluetooth tiene menor ancho de banda. Lo puedes notar al escuchar música, por ejemplo. Si conectas los periféricos a los 2,4 GHz, la calidad del sonido podría ser mejor, ya que el ancho de banda es mayor. Si usas un micrófono para hacer una videollamada, también.
Una vez más, no significa que esa diferencia tenga que ser muy notable, pero a veces sí que lo notarías. Habrá ocasiones en las que merezca la pena adquirir un periférico que utilice los 2,4 GHz y no Bluetooth.
Distancia
Los dos van a funcionar más o menos igual si no te alejas demasiado, pero sí que habrá diferencias en cuanto sales de la habitación y empiezas a andar. Piensa en unos auriculares, por ejemplo. El Bluetooth, aunque ha mejorado en los últimos tiempos, es más limitado en este sentido.
En cambio, si conectas esos auriculares a los 2,4 Ghz, va a tener un mayor rango de alcance. Vas a poder seguir escuchando música sin demasiados problemas, aunque vayas a otra habitación y te muevas por la casa.
Batería
Aquí el ganador es el Bluetooth. Especialmente, las últimas versiones son mucho más eficientes. Vas a lograr que se alargue la batería de los dispositivos que conectas, ya sean auriculares, teclados o cualquier otra cosa. Los 2,4 GHz van a consumir más energía, por lo que tendrás que estar más pendiente de cargarlos.
No obstante, la configuración y el uso que le des, van a ser determinantes para que la batería dure más o menos, en ambos casos.
En definitiva, estas son algunas diferencias clave entre conectar periféricos al Bluetooth o hacerlo a los 2,4 GHz. Es importante elegir correctamente qué te conviene más y evitar así problemas.
