Si vas a instalar una cámara de seguridad en tu vivienda, algo que debes tener en cuenta es si va a poder conectarse correctamente a Internet. Si el Wi-Fi no llega bien, podrías tener problemas. Por ello, vamos a hablarte de algunos pasos sencillos que puedes realizar para determinar si la conexión va a ir bien o no.
En caso de que notes que no va a funcionar bien la conexión, puedes optar por instalar algún dispositivo que potencie la señal. Por ejemplo, podrías usar repetidores inalámbricos o sistemas Mesh. Incluso está la opción de, siempre que sea posible, cambiar la ubicación del router y lograr así una mejor conectividad inalámbrica.
Comprueba si el Wi-Fi irá bien
Cualquier dispositivo que conectes a Internet, necesita que la conexión sea estable y que la señal llegue correctamente. A partir de ahí, hay algunos que pueden necesitar mayor velocidad o no. En el caso de las cámaras de vigilancia, que van a servir para ver qué ocurre de forma remota, necesitan cierta velocidad.
Realiza una prueba de velocidad
Lo primero que puedes hacer es realizar un test de velocidad. Para ello, puedes usar un móvil o un ordenador. Asegúrate de hacerlo en el punto exacto donde vas a poner la cámara, para que los resultados sean más exactos y así ver si realmente vas a poder o no poner ahí ese dispositivo sin problemas.
Para poder visualizar vídeos en HD sin problemas con una cámara, lo ideal es que tenga, al menos, 10 Mbps de velocidad de Internet. Podría funcionar con menos, eso sí. Si notas que la velocidad no alcanza esos 10 Mbps, podrías tener cortes o que la calidad no fuera la adecuada.
Revisa si vas a usar otros dispositivos cerca
¿Vas a tener otros dispositivos cerca de la cámara de seguridad? Esto es importante, ya que esos aparatos podrían generar interferencias. Eso puede hacer que la cámara funcione mal y tengas problemas.
Esto puede ocurrir con dispositivos que usen Bluetooth, por ejemplo. También al utilizar un teléfono inalámbrico o incluso al haber un microondas cerca. Para determinar si es buen lugar o no para colocar la cámara, es importante que revises esto.
Cualquier aparato que utilice la frecuencia de los 2,4 GHz, podría generar interferencias y problemas. Es lo que ocurre con los dispositivos Bluetooth, como hemos explicado. Cuanto más alejes estos dispositivos, mejor para lograr un rendimiento óptimo y evitar así problemas que puedan afectarte.
Comprueba posibles obstáculos
También deberías ver si hay obstáculos que puedan afectar a la señal del Wi-Fi. Por ejemplo, las paredes gruesas, muros o láminas metálicas, podrían hacer que la señal inalámbrica se diluya y no tengas una conexión estable para poder conectar la cámara de vigilancia.
Si ves que hay algo que pueda afectar negativamente, intenta modificar la ubicación de la cámara. Lo ideal es que esté en una zona donde no hay objetos que puedan perjudicar la calidad de la señal.
Prueba real
Otro paso más que puedes dar, es realizar una prueba real. Por ejemplo, podrías reproducir un vídeo en Streaming justo desde el punto en el que planeas ubicar la cámara de seguridad en tu vivienda. Esto te permite ver si hay cortes o algún problema que indique que no es buen sitio.
La idea de poder reproducir un vídeo en Streaming, es poder simular cómo se vería la imagen de la cámara. Es lo más cercano que puedes encontrar. Si ves que no se ve bien, que la calidad cae o aparecen cortes, muy probablemente ocurra porque la conexión de Internet no es estable o no recibe una buena velocidad.
En definitiva, estos son algunos pasos que puedes dar para ver si es buen lugar o no para ubicar una cámara de vigilancia. Te ayudará a evitar poner un aparato que realmente no aproveches.
