Para que el repetidor funcione correctamente, es importante ubicarlo en el lugar correcto, donde reciba una buena señal del router y pueda repartirla al resto de aparatos. Lo normal es que puedas medir la intensidad, lo cual te ayudará a saber si está en un buen sitio o no. También podrías hacer una prueba de velocidad o analizar la latencia. Además, revisar lo que rodea al aparato, es otra buena opción.
Comprueba si el repetidor está bien ubicado
La clave está en analizar si la señal es correcta, recibes buena velocidad y no hay nada que impida que el repetidor cumpla su misión de potenciar la cobertura. Hay pequeños detalles que pueden marcar la diferencia y que te permitirán conectar tus aparatos con garantías.
Mira la intensidad de la señal
Lo habitual es que el repetidor tenga indicadores LED que muestren la intensidad de la señal. Si esa intensidad es débil, vas a tener problemas cuando conectes tus dispositivos. Podrían recibir una cobertura muy debilitada, lo cual se traducirá en pérdida de velocidad o cortes continuos. Lo ideal es que el repetidor esté a medio camino entre el router y el dispositivo que necesitas conectar a la red. No lo pongas muy lejos del router, ya que esto hará que la señal se debilite. Intenta que la intensidad de la señal sea lo más fuerte posible.
Algunos repetidores permiten consultar los dBm, que sirven para medir la potencia. Si marca entre -30 y -50 dBm es excelente y hasta -60 dBm puedes considerar que la señal es muy buena. A partir de ahí, hasta -70 dBm lo podríamos considerar buena, hasta -90 dBm débil o deficiente y a partir de ahí va a ser una señal mala o incluso nula.
Prueba la velocidad y la latencia
También puedes hacer algo tan sencillo como hacer un test de velocidad. Esto te permite conocer rápidamente cuál es la velocidad que recibe un dispositivo, además de la latencia o ping. Aunque no sirva para determinar al 100% si el repetidor está bien ubicado o no, es algo que va a ayudar.
En caso de que la velocidad sea muy limitada o la latencia demasiado elevada, puede ser una señal de que no tienes bien ubicado el repetidor. No obstante, debes analizar otros aspectos como la calidad del receptor Wi-Fi que estás usando en ese dispositivo, qué banda estás utilizando, etc.
Revisa si hay obstáculos o posibles interferencias
Por otra parte, para determinar si el repetidor está bien ubicado o no, es importante que analices su situación física. Asegúrate de que no hay obstáculos cerca que puedan bloquear la señal. Debes alejar objetos metálicos, muros y paredes gruesas.
También deberías comprobar si hay interferencias que puedan afectar a la señal inalámbrica. Algunos motivos por los que pueden aparecer son los siguientes:
- Dispositivos Bluetooth cerca.
- Microondas en funcionamiento.
- Un teléfono inalámbrico.
Al utilizar la frecuencia de los 2,4 GHz, eso puede interferir en la red Wi-Fi y hará que funcione peor. Intenta alejar todo esto que genera conflictos. Una alternativa es usar la frecuencia de los 5 GHz, que es menos sensible a esta problemática.
