Lo más fácil para saber si una pared está afectando mucho a tu red Wi-Fi es hacer una prueba de velocidad desde un lado y otro. De esta forma, sabrás si, una vez cruzas esa pared, la calidad de la señal disminuye mucho. Si ves que ambos test muestran una velocidad similar, significa que realmente esa pared no influye en exceso. Ten en cuenta que no todas las paredes bloquean de la misma manera la red inalámbrica, ya que dependerá del material y grosor.
Prueba si una pared afecta mucho al Wi-Fi
Hacer un test de la conexión te puede ayudar a obtener datos como los siguientes:
- Velocidad de subida.
- Velocidad de bajada.
- Latencia de la conexión.
No solo debes quedarte con la velocidad, tanto de subida como de bajada, sino que es importante la latencia. Esto es fundamental a la hora de jugar por Internet o realizar una videollamada. Si esa latencia es demasiado elevada, puedes notar cortes y problemas en tu día a día.
No obstante, también puedes comprobar la intensidad de la señal, siempre y cuando tu dispositivo ofrezca ese dato. Se mide en dBm y puedes tener en cuenta estas cifras para determinar si tienes o no una buena conexión:
- -30 a -50 dBm: la señal es excelente.
- -50 a -60 dBm: la señal es buena.
- -60 a -67 dBm: bastante buena.
- -67 a -70 dBm: empieza a haber problemas.
- -70 a -80 dBm: la señal es débil.
- Por debajo de -80 dBm: problemas de conexión.
Si pasas de tener -45 dBm, por ejemplo, a -50 dBm, la diferencia es pequeña y no supone un problema. En cambio, si pasas de esos -45 dBm a -70 dBm, la diferencia sí es importante y sí significa que la pared afecta considerablemente.
Cómo llevar la conexión de un lugar a otro
Si notas que la calidad de la señal baja bastante al atravesar una pared, deberías realizar algunos cambios y mejorar así la conexión. Vas a poder aprovechar la opción de cables Ethernet, dispositivos PLC o incluso instalar un sistema Mesh o un repetidor que potencie la señal.
Lo primero a tener en cuenta es usar cable Ethernet siempre que sea posible. Si tienes una instalación realizada, podrías conectar tu ordenador, televisión o el aparato que sea, por cable al router. También podrías instalar un punto de acceso que se conecte por cable al router y así evitar la conexión inalámbrica.
Una alternativa es hacer uso de dispositivos PLC. Son aparatos que se conectan a través de la red eléctrica y permiten llevar la conexión de un lugar a otro fácilmente. No van a tener un rendimiento tan bueno como conectarte directamente por cable, pero sí salva obstáculos, como puede ser una pared, mejor que usar el Wi-Fi.
Si la única opción que tienes es la de conectarte por Wi-Fi, puedes utilizar un sistema Mesh. Está compuesto por varios satélites, los cuales vas a poder repartir por diferentes lugares de tu vivienda y lograr así una mejor cobertura pese a tener paredes que bloqueen la señal. Algo similar puedes lograr con un repetidor, aunque tiene más limitaciones.
Además, al conectarte por Wi-Fi, es buena idea que utilices la frecuencia de los 2,4 GHz. Atraviesa mejor las paredes y tiene un mayor alcance que las frecuencias de los 5 y 6 GHz, aunque tiene la desventaja de tener menos velocidad.
