Tener una buena contraseña en el Wi-Fi es muy importante. Sin embargo, es un error común tener cualquier clave y no saber detectar que es insegura. Vamos a darte algunas pautas para que puedas detectar una contraseña insegura y poder actuar lo antes posible para no tener problemas que puedan afectarte.
Cómo saber si la clave del Wi-Fi es segura
Puedes comprobar si has cambiado previamente la contraseña, la longitud que tiene, si es o no fácil de averiguar o el cifrado que utiliza. Todo esto es importante para saber si se trata de una clave fiable o podría suponer un riesgo y que algún atacante pudiera acceder a tu red doméstica.
Comprueba que no es la predeterminada
Un primer paso es ver si has cambiado la contraseña que venía de fábrica con el router. Según la guía de “Tu router, tu castillo”, creada desde INCIBE (el Instituto Nacional de Ciberseguridad de España), uno de los pasos principales para proteger el router es cambiar la clave que viene predeterminada.
Aunque es mejor tener la contraseña predeterminada que no tener ninguna, la seguridad real la adquieres cuando la cambias y pones una que no sea la que viene de fábrica.
Mira la longitud
También debes observar la longitud de la clave del Wi-Fi. Por regla general, debe ser lo más larga posible, aunque no es el único factor a tener en cuenta. Asegúrate de que tiene 16 o más caracteres, ya que cada uno adicional va a aportar una mayor seguridad de forma exponencial.
No obstante, como vamos a explicarte a continuación, no solo debes tener en cuenta la longitud de la contraseña, sino también que no sea predecible, ni que contenga solo letras o números.
Asegúrate de que no es predecible
La contraseña del Wi-Fi nunca debería contener palabras o dígitos que puedan relacionarte. Es necesario que sea aleatoria, que cuente con letras (mayúsculas y minúsculas), números y otros símbolos especiales. Todo ello, combinado, es lo que aporta realmente una buena protección y hace que no sea fácil de averiguar.
Además, esa clave debe ser única. No utilices una contraseña que ya usas en otro lugar, como podría ser en el correo electrónico, alguna red social o cualquier plataforma. Si llegaran a robar alguna de ellas, en caso de ser la misma podría exponer tu red inalámbrica. Utiliza siempre una distinta para cada caso.
Revisa el cifrado
Asegúrate de que utilizas un cifrado seguro. Evita los cifrados antiguos y obsoletos, como WEP o WPA. Si usas alguno de ellos, independientemente de cómo sea tu contraseña, vas a estar expuesto a posibles ataques que permitan a un atacante entrar en tu red local y afectar a la conexión.
Actualmente, el cifrado más seguro es WPA3. Eso sí, hay muchos aparatos que aún no son compatibles. También es seguro WPA2, siempre y cuando tengas tu router actualizado y no sea vulnerable a ciertos ataques. Esto, unido a tener una contraseña robusta, es lo que permitirá proteger tu red inalámbrica y reducir al máximo el riesgo de que haya intrusos.
