Puede ser habitual que se desconecte el Wi-Fi si utilizas un repetidor inalámbrico. Esto puede pasar si es de mala calidad, está mal ubicado o hay una gran saturación. Podrías notar que la conexión no va bien siempre, que aparecen cortes puntuales o pérdida de velocidad. No obstante, es posible tener en cuenta algunas recomendaciones para que esto no ocurra y así poder evitar problemas.
Por qué se desconecta el Wi-Fi al usar un repetidor
Los motivos más habituales por los que se puede desconectar el Wi-Fi al usar un repetidor son los siguientes:
- Mala ubicación del aparato.
- Hay interferencias.
- La calidad no es buena.
- Demasiados dispositivos conectados.
El repetidor necesita conectarse al router y, posteriormente, obtener señal y repartirla al resto de aparatos. Si está demasiado lejos o hay interferencias, este proceso no va a ser el adecuado y la señal que reparta va a ser muy débil e inestable. Lo vas a notar cuando conectes el ordenador, móvil o cualquier aparato.
Cuando aparecen estos cortes, aunque sean puntuales y breves, lo vas a notar bastante al jugar por Internet, ver contenido en streaming o realizar descargas. Puedes observar que la conexión falla y debes reanudar las descargas o volver a iniciar un juego que se ha quedado parado.
Qué hacer para evitar problemas
Es muy importante que utilices un repetidor que sea de calidad, ya que eso es la base de todo para lograr una buena conexión. Evita comprar un dispositivo cualquiera que encuentres barato por Internet, ya que podría estar muy limitado. Lo mejor es que revises sus especificaciones y que cuente con Wi-Fi 6 o Wi-Fi 7, una buena velocidad máxima y capacidad para conectar múltiples dispositivos.
También puede ocurrir que el problema sea de ubicación. Lo mejor es que el repetidor esté a media distancia entre el router y los dispositivos que vas a conectar. No lo pongas demasiado pegado al router, pero tampoco en una ubicación muy lejana, ya que eso puede hacer que la señal se debilite mucho y tengas problemas.
Para evitar interferencias que puedan afectar a la señal, es importante que alejes dispositivos que puedan interrumpir el Wi-Fi. Por ejemplo, los dispositivos Bluetooth, un teléfono inalámbrico o incluso un microondas, pueden provocar fallos de este tipo. Al usar la frecuencia de los 2,4 GHz, eso puede dar lugar a complicaciones.
Por otra parte, reducir la cantidad de dispositivos conectados al repetidor puede venir bien para reducir los posibles problemas de conexión. Podrías tener demasiados dispositivos inteligentes conectados, por ejemplo, lo cual puede hacer que la conexión no funcione al máximo.
En definitiva, al utilizar un repetidor Wi-Fi podrías tener problemas de conexión. Esto puede dar lugar a cortes y fallos frecuentes cuando conectes dispositivos de todo tipo. Lo puedes notar en tu día a día, por lo que es clave usar un aparato de calidad, tenerlo bien configurado y evitar interferencias que puedan hacer que la velocidad disminuya o aparezca la inestabilidad.
