Sí, podrías mejorar la calidad de tu Wi-Fi sin necesidad de gastar dinero. Puedes realizar algunos cambios sencillos que permitirán que la señal llegue mejor a las zonas donde necesites conectar tus aparatos. Aunque no siempre va a ser una opción, sí la es en muchos casos, como vamos a explicarte. Lo principal va a ser ubicar bien tus equipos y eliminar posibles obstáculos o interferencias que haya.
Cómo mejorar el Wi-Fi sin pagar
Principalmente, de cara a mejorar la red inalámbrica en tu hogar debes tener en cuenta lo siguiente:
- Ubicar bien los aparatos.
- Eliminar obstáculos.
- Revisar los dispositivos conectados.
Ubica bien el router
En primer lugar, ubicar el router bien va a ser clave para lograr una buena cobertura. Es uno de los motivos por los que la conexión Wi-Fi funciona mal en muchas casas. No te quedes con el sitio en el que te lo instalaron al principio o donde ha estado siempre, ya que las condiciones de tu vivienda han podido cambiar y podrías conectarte desde espacios más lejanos.
Generalmente, lo ideal es que esté en una zona central, para que reparta bien la conexión. En cualquier caso, no debería estar muy lejos de las habitaciones donde necesites mejor conexión. Además, debes tener en cuenta lo siguiente:
- Aléjalo de ventanas.
- Cuidado con las fuentes de calor.
- No lo pongas en zonas bajas.
Evita obstáculos
También deberías evitar los obstáculos que van a impedir que la señal del Wi-Fi llegue bien. Elimina objetos metálicos que pueda haber cerca, aleja los dispositivos de grandes muros y paredes, además de cualquier cosa que pueda suponer un obstáculo.
Si tienes el router junto a una columna, en un rincón, eso puede suponer que la señal no llegue bien donde necesitas conectarte. Muévelo y evita obstáculos de este tipo.
Cuidado con las interferencias
Otro factor más que puede afectar al Wi-Fi de casa son las interferencias. Hay determinados aparatos que pueden generar conflictos, por lo que alejarlos es útil para tener una mejor señal y evitar problemas de velocidad, cortes y fallos generalizados. Algunos ejemplos son los siguientes:
- Dispositivos con Bluetooth.
- Teléfonos inalámbricos.
- Microondas.
Al usar todos ellos la frecuencia de los 2,4 GHz, como el Wi-Fi, puede dar lugar a esas interferencias. Para evitarlo, más allá de alejar estos aparatos, puedes optar por conectarte a las frecuencias de los 5 o 6 GHz.
Desconecta lo que no necesites
Por otra parte, desconectar aquellos aparatos que no necesitas que estén encendidos continuamente, también puede ayudar a mejorar la red. Tal vez tengas muchos dispositivos de domótica conectados, lo que puede suponer que haya bastantes que no suelas usar normalmente.
Aunque los routers actuales están diseñados para conectar muchas cosas, el hecho de tener demasiados dispositivos puede dar lugar a que se sature la red. Todo lo que puedas apagar, será bienvenido para lograr una mejor conexión.
En definitiva, estas son algunas opciones que puedes poner en práctica para mejorar la red Wi-Fi sin que ello suponga invertir dinero en comprar sistemas Mesh o repetidores inalámbricos. Podrás lograr una mejora importante en muchos casos.
