A la hora de navegar por Internet, es posible hacer tanto por Wi-Fi como por cable. Aunque hoy en día, en circunstancias óptimas, podemos decir que podríamos lograr resultados similares en ambos casos, lo cierto es que la red inalámbrica suele ir peor. Es más frecuente que haya cortes, pérdida de velocidad y, en definitiva, fallos que afecten a los dispositivos que conectamos.
Si esto ocurre, si haces una prueba de velocidad y notas que por Wi-Fi te llega mucho menos, es importante que sepas qué está pasando. Podrás tomar medidas, para lograr un funcionamiento óptimo. Vamos a hablarte de ello, con algunos consejos prácticos que podrías utilizar en tu día a día.
Qué hacer
Ten en cuenta que, en caso de que la velocidad no sea buena, lo puedes notar a la hora de realizar descargas, usar la nube o ver contenido en Streaming. Es importante tener una conexión estable y esto puede ser un problema al usar Wi-Fi.
Realiza pruebas
La primera recomendación, es que realices pruebas. Haz un test de velocidad para ver realmente cuál es la velocidad que te llega y compáralo con lo que tienes contratado, además de hacer esa prueba también por cable. Esto ya te dará una imagen bastante certera del estado de tu conexión.
Pero no te quedes con una única prueba. Lo ideal es que realices varias pruebas, desde diferentes dispositivos. Así podrás descartar si se trata de un problema puntual, si es alguna limitación que tiene ese aparato que estás usando o es algo generalizado.
Esa prueba no solo te dirá la velocidad de Internet, sino también la latencia de la conexión. Es un factor determinante para, por ejemplo, jugar online o realizar una videollamada. Si el ping es demasiado elevado, puedes tener problemas para usar con normalidad tu conexión en tu día a día, de ahí que sea fundamental que funcione correctamente.
Cambia de canal y usa otra frecuencia
También deberías cambiar el canal que estás utilizando. En ocasiones, el canal del Wi-Fi que usas podría estar saturado. Esto ocurre si hay muchas conexiones a tu alrededor. Si tus vecinos utilizan el mismo canal, o uno cercano, eso puede dar lugar a problemas y tu conexión irá peor, con menos velocidad. Siempre puedes revisar el canal que utilizas.
Además, deberías analizar qué frecuencia estás usando. Generalmente, los routers permiten conectar a los 2,4 o 5 GHz. La primera opción, suele generar más interferencias y tiene peor velocidad. En cambio, la segunda es más veloz, más estable, pero también tiene un menor alcance.
Incluso puede ocurrir que estos problemas sean puntuales. Puede pasar que tengas vecinos que se conectan a ciertas horas, por lo que saturan la red. En ese momento, tu conexión va a empezar a ir peor. Cambiar de canal o de frecuencia, puede ayudarte a reducir este tipo de problemas y conseguir que funcione correctamente.
Instala algún dispositivo que mejore la cobertura
Por supuesto, siempre tienes la opción de instalar algún dispositivo que te ayude a potenciar la señal inalámbrica. Puede ser un repetidor, el cual podrás poner en algún lugar donde necesites tener mayor estabilidad y velocidad. Es algo sencillo y económico, que te permitirá conectar tus dispositivos con más garantías.
Como alternativa a los repetidores, puedes hacer uso de sistemas Mesh, los cuales cuentan con varios satélites y podrás repartirlos por diferentes lugares. También puedes contar con dispositivos PLC, que te ayudarán a llevar la conexión de un lugar a otro de la vivienda, a través del cableado eléctrico.
Si vas a usar algún dispositivo de este tipo, te recomendamos que utilices productos de garantías, de marcas reconocidas, además de que tengan tecnología actual. Por ejemplo, asegúrate de tener los últimos estándares, como Wi-Fi 7, con lo que podrás potenciar la señal y lograr un buen rendimiento a la hora de conectar tus aparatos a la red.
Revisa posibles interferencias
Puede ocurrir que tengas dispositivos que generen interferencias. Especialmente, esto lo vas a notar si te conectas a la banda de los 2,4 GHz. Pueden ser dispositivos que tengan Bluetooth, un teléfono inalámbrico o un microondas, por ejemplo. En todos estos casos, tu Wi-Fi podría ser inestable.
Lo ideal es que intentes reducir estas interferencias todo lo posible. Revisa todo lo que tienes conectado a la red, para lograr una mayor estabilidad y reducir el riesgo de tener problemas de este tipo.
Un dispositivo clave que deberías observar, es la televisión. Es común que ahí tengas otros aparatos conectados, como pueden ser reproductores de vídeo, auriculares o altavoces, videoconsolas, etc. Todo esto podría estar generando interferencias, lo que se traduce en una peor conexión inalámbrica y fallos habituales.
En definitiva, si notas que tu red inalámbrica no tiene tanta velocidad como cuando te conectas por cable, es importante que revises qué está pasando. Aunque puede ser normal que el Wi-Fi vaya peor que el cable, no debería de haber una gran diferencia, siempre y cuando las condiciones sean normales.
