Son muchos los factores que entran en juego para lograr una buena conexión Wi-Fi en casa. No solo depende de la tarifa que tengas contratada, ni del router que utilices, ni tampoco de los dispositivos que conectes a la red. A todo esto, hay que sumar lo que hay a tu alrededor. Por ello, tus vecinos podrían estar afectando a tu red inalámbrica. Sí puedes realizar algunos ajustes y lograr así que la conexión vaya mejor.
Por qué tus vecinos pueden afectar a tu Wi-Fi
Tus vecinos podrían hacer que tu red Wi-Fi funcione peor y estos son los motivos principales:
- Están usando canales saturados.
- Demasiados dispositivos que usan los 2,4 GHz.
- Utilizan sistemas Mesh o repetidores.
Lo primero que puede pasar es que utilicen canales saturados, los mismos a los que te conectas tú. Eso va a provocar que los dispositivos compartan el tiempo de transmisión, por lo que la velocidad se reduce y aumenta la latencia. Cuanto más ocupados estén esos canales, peor funcionará.
Esto es algo que vas a notar a la hora de jugar online, realizar una videollamada o cualquier tarea que requiera de tener una conexión estable. Especialmente, afecta a la frecuencia de los 2,4 GHz, que tiene menos canales disponibles. No afecta tanto a la frecuencia de los 5 o 6 GHz.
Si hay muchos dispositivos utilizando la frecuencia de los 2,4 GHz, y además están cerca de tu router, el problema aumenta. No solo hablamos de aparatos que se conecten al Wi-Fi, sino también dispositivos Bluetooth, teléfonos inalámbricos o microondas en funcionamiento. Todo esto puede ralentizar la conexión, generar interferencias y hacer que funcione peor.
Incluso los sistemas Mesh o repetidores pueden hacer que tu red inalámbrica vaya peor. Son aparatos que consumen mucha red y pueden estar demasiado cerca de tu vivienda, por lo que vas a notarlo.
Qué hacer para evitar problemas con la red inalámbrica
Para evitar problemas con las redes de tus vecinos, puedes seguir estos consejos:
- Aleja el router de otras viviendas.
- Utiliza las frecuencias de los 5 o de los 6 GHz.
- Cambia de canal.
- Conecta por cable todo lo que puedas.
Ubicar bien el router siempre es importante para lograr una conexión de calidad. Asegúrate de ponerlo en un buen lugar, alejado de otras viviendas. Por ejemplo, no lo pongas justo al lado de la pared que da a casa de tus vecinos, ya que eso podría suponer un problema, además de que desaprovecharías parte de la señal.
También es importante que elijas qué frecuencia utilizar. La de los 2,4 GHz es la que genera más problemas de interferencias con otras redes. Puedes utilizar la de los 5 o 6 GHz y ganar así en estabilidad.
Por otra parte, elegir el canal que utilices es clave para conseguir que la conexión funcione mejor y no afecten las redes de tus vecinos. Puedes realizar pruebas y ver cuál te interesa más y elegirlo.
Además, conectar ciertos aparatos por cable puede aportar mayor estabilidad. Asegúrate de conectar de esta forma el ordenador, la televisión o cualquier otro equipo que necesite tener una conexión óptima y evitar problemas.
