Pasos para configurar tu red doméstica desde cero

A la hora de realizar la configuración de una red en nuestro hogar no es tan simple como conectar un router y ya lo tenemos todo hecho. Si no hacemos bien las cosas, aunque aparentemente todo funcione bien, puede que en el futuro tengamos problemas. La razón es que si no configuramos todo de la forma adecuada se puede traducir en fallos de seguridad. En ese aspecto podemos configurar una red robusta siguiendo unos pocos pasos relativamente fáciles, que nos pueden ahorrar un quebradero de cabeza en el futuro y lamentaciones. En este tutorial vamos a explicar los pasos para configurar tu red doméstica desde cero.

 

Configuración desde cero de una red doméstica

No debes dudarlo, configurar tu red doméstica desde cero de forma correcta desde el principio es bueno para nosotros. Esto es especialmente útil cuando se cambia de router o de proveedor de Internet o ISP. Hay que tener en cuenta que en primer lugar va a ser beneficioso para nuestra seguridad. Por otra parte, arreglar las cosas después puede ser más complicado o llevarnos más tiempo.

En ese aspecto, conviene aprender a configurar el direccionamiento IP adecuado, a proteger nuestra red de intrusos, a crear cuentas para todos los que tienen acceso y a configurar el uso compartido de archivos y carpetas.

Router Wi-Fi 6E ASUS GT-AXE11000 desde la parte frontal

Si realizamos todas estas tareas tendremos una red segura que nos permita un mejor manejo de nuestra red y también un control más eficiente sobre el acceso desde el exterior a dispositivos y datos en la red. También puede permitir a los padres, la capacidad de decidir a qué contenidos acceden su hijos. Por ejemplo, muchos routers actuales permiten restringir el acceso a una URL con contenidos no aptos para menores, limitar por horarios el uso de Internet de ciertos dispositivos y mucho más.

 

Puesta en marcha del router

Aquí conviene empezar por leer las instrucciones de nuestro nuevo router. Luego, cuando tengamos claro dónde están los puertos Ethernet, el resto de las conexiones y botones, ya estamos listos para comenzar. Nuestra primera tarea va a ser localizar la fuente de alimentación del router, introducirla en el conector de alimentación y después enchufarlo.

A continuación, esperamos aproximadamente un par de minutos, hasta que veamos que se inicia de forma correcta. Seguidamente llega el momento de añadirle el cableado que necesitamos para acceder a Internet. Habitualmente en los routers este cableado se inserta en la parte trasera.

Dependiendo de que el router sea de fibra óptica o ADSL los pasos van a variar. En el caso de ser una sustitución de router una buena idea antes de empezar a hacer nada es anotar cómo están colocados los cables o hacer una fotografía. Seguidamente procederemos a la colocación del cableado de la siguiente forma:

  • Si se trata de una conexión de fibra óptica con ONT conectamos el cable de red en el puerto del que está etiquetado como «Internet» o «WAN». Luego ese cable se inserta en el puerto Ethernet correspondiente de la ONT.
  • En el caso de un router de fibra con ONT integrado, conectamos el latiguillo de fibra a nuestra roseta de fibra óptica. Un ejemplo son los HGU de Movistar.
  • Si se trata de un router ADSL, conectamos un cable RJ-11 en el puerto DSL del router y luego lo insertamos en la roseta telefónica. En el caso de que necesitemos añadir un teléfono hay que añadirle los microfiltros correspondientes.
  • Terminamos añadiendo un cable de red Ethernet a nuestro portátil u ordenador para configurarlo. También se podría hacer por Wi-Fi pero tendrías que meterle tu red Wi-Fi predeterminada. El inconveniente que tiene hacerlo por Wi-Fi es que luego cuando cambies los parámetros por seguridad, vas a tener que cambiar la conexión.
 

Accede a la configuración web de tu router

Normalmente, la mayoría de routers tienen una dirección IP o puerta de enlace predeterminada que es 192.168.1.1. Luego para acceder a él tienen un usuario que se suele llamar «admin» y una contraseña que habitualmente es «admin» o «1234». En algunos casos estos parámetros cambian, pero lo que es común en muchos es que debajo del router tienen una pegatina con todos los datos de acceso.

Una cosa que nos puede dar problemas al configurar tu red doméstica desde cero es tener el TCP/IP de Windows en manual. Esto último es ideal para establecer una IP fija local para usar programas P2P o crear un servidor de algún tipo. Como el router viene de fábrica con el DHCP habilitado y puede asignar las IP locales, lo mejor será poner el TCP/IP de Windows en automático.

Para ello en Windows 10 o Windows 11 seguiremos estos pasos:

  1. Vamos a Menú de inicio.
  2. Escribimos Ver conexiones de red y pulsamos enter.
  3. Seleccionamos nuestra conexión Ethernet o Wi-Fi (si es el caso) y con el botón derecho pulsamos en Propiedades.
  4. Hacemos doble clic en Protocolo de Internet versión 4.

Luego configuraremos así para dejarlo en automático:

Una vez hecho esto, para acceder por web a la configuración del router, escribimos la IP del router en la barra de direcciones de nuestro navegador y pulsamos enter. Entonces nos aparecerá una pantalla de bienvenida de este estilo:

En este caso lo único que tenemos que hacer es poner la contraseña y pulsar sobre el botón Iniciar sesión.

 

Configura la seguridad de tu router

Una buena idea para empezar es cambiar la contraseña del router. Algunos la primera vez que accedes a ellos te obligan a cambiarla.

No obstante, muchos routers como los de proveedores de Internet (ISP) o algunos fabricantes no lo hacen. La configuración de la contraseña en bastantes ocasiones se encuentra en un apartado de la interfaz llamado habitualmente «Sistema» o «Administración».

Otra buena idea sería modificar el SSID o nombre de nuestra red Wi-Fi . El SSID es el nombre que se utiliza para identificar nuestra red inalámbrica. En este caso es mejor utilizar un nombre único que tus vecinos no estén usando para evitar confusiones. Por otra parte, necesitamos que nuestra conexión Wi-Fi sea segura. En ese aspecto tenemos que fijarnos en el cifrado y la contraseña. En cuanto al cifrado debemos revisar que al menos sea WPA2, pero si admite WPA3 mucho mejor. Luego tenemos que establecer una contraseña que contenga mínimo 12 caracteres en los que estén incluidos mayúsculas, minúsculas, números y símbolos especiales como la @.

El WPS es una buena alternativa para mediante un PIN no tener que escribir una contraseña compleja en nuestros dispositivos. El problema es que muchas vulnerabilidades vienen por tenerlo activado. Por lo tanto, en RedesZone recomendamos desactivar el WPS de nuestro router.

También una buena idea es crear una red Wi-Fi para invitados, así los usuarios de este acceso tendrán únicamente acceso a Internet y se conectarán de una manera aislada. En ese aspecto no verán nuestros equipos ni recursos compartidos en red.

En cuanto a abrir puertos, no conviene abrirlos salvo que pienses crear un servidor o utilizar un programa P2P. Por otra parte, si se hace hay que intentar que si se abre por rangos sean los más pequeños posibles. También convendría poner los servidores DNS, que son los que se utilizan cuando está el DHCP en automático. Un buen ejemplo son los de Google que son el 8.8.8.8 y el 8.8.4.4.

 

Configurar red local doméstica en Windows

Los sistemas operativos de Microsoft nos ofrecen la oportunidad de configurar tu red para que luego puedas compartir archivos. Vamos a poner un ejemplo utilizando Windows 10. Una de las cosas que vamos a necesitar es crear usuarios. Esto se puede hacer de forma local o con cuenta de Microsoft. La manera más sencilla es hacerlo de forma local.

Vamos a «Menú de inicio, Panel de control, Cuentas de usuario«, y hacemos clic en otro acceso que se llama «Cuentas de usuario» y terminamos pulsando en «Administrar otra cuenta«.

Luego seguiremos estos pasos:

  • Agregar un nuevo usuario en configuración.
  • Agregar otra persona a este equipo.
  • No tengo los datos de inicio de sesión de esta persona.
  • Agregar un usuario sin cuenta Microsoft ya que vamos a crear una cuenta local.

A continuación, elegimos un nombre de usuario, le voy a poner REDESZONE y luego le añadiré una contraseña. Al terminar veremos todos los usuarios junto al que acabamos de crear. Seguidamente si hacemos doble clic en REDESZONE o el nombre que le hayáis elegido y os mostrará nuevas opciones.

Aquí lo que vamos a hacer pulsar es Cambiar el tipo de Cuenta. Esto nos va a permitir elegir entre un usuario estándar con menos permisos o uno con todos que sería la cuenta de administrador. Si vamos a utilizarlo solo nosotros o se trata de una persona de total confianza, podemos elegir la cuenta de administrador.

 

Configura la red para compartir archivos

Nuestro siguiente paso es ir a Menú de inicio, Configuración, Red e Internet. Después tenemos que ir a la sección Ethernet si estamos conectados por cable de red o al Wi-Fi si lo estamos inalámbricamente. Ya dentro de Ethernet y haríamos clic sobre el icono de mi conexión actual que es Red 3.

En este caso hay que seleccionar perfil de red Privada que es el que se utiliza para las redes domésticas, del trabajo u otro sitio de confianza. A continuación, volvemos otra vez a Red e Internet, escogemos el apartado Estado, y dentro de configuración avanzada pulsamos en Centro de redes y recursos compartidos. Luego hacemos clic en Cambiar configuración de uso compartido avanzado.

Entonces, procedemos a configurar tu red de la siguiente forma:

Seguidamente pulsamos en Todas las redes para desplegar más opciones y configuramos así:

La configuración de Transmisión por secuencias multimedia es opcional configurarla.

 

Configurar tu red para añadir equipos

Para que los equipos puedan funcionar en red, tienen que tener un nombre y pertenecer al mismo grupo de trabajo. Para ello, seguiremos estos pasos Menú de inicio, Panel de control, Sistema y seguridad, Sistema y entonces haremos clic en Configuración avanzada del sistema.

Después iremos a la pestaña Nombre del equipo, donde añadiremos una Descripción del equipo, hacemos clic en Aplicar y pulsamos en el botón Cambiar.

Luego veremos una pantalla como esta:

Aquí lo que tenemos que hacer es escribir un Nombre de equipo, un Grupo de trabajo y pulsar Aceptar. Recordad que todos los ordenadores deben pertenecer al mismo grupo de trabajo. Una vez hecho, toca reiniciar ese equipo para que los cambios surtan efecto.

Tal y como podéis ver, cuando queremos configurar una red doméstica desde cero, debemos tener en cuenta varios aspectos muy importantes relacionados con la seguridad y funcionalidad. Siguiendo estos consejos y pasos, podéis disfrutar de tu red local de forma segura.

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