Tipos de proxys y qué usos tienen

Tipos de proxys y qué usos tienen

Javier Jiménez

A la hora de navegar por la red son muchos los términos que pueden aparecer. Tenemos una gran cantidad de opciones, funciones y utilidades en nuestro día a día. Hay muchas formas de conectarnos a la red, muchos tipos de tecnologías que nos permiten de una u otra forma mejorar diferentes aspectos como la seguridad y privacidad. En este artículo nos vamos a centrar en los proxys. Vamos a hablar de qué es un proxy y qué tipos hay.

Qué es un proxy

En primer lugar vamos a empezar hablando de qué es un proxy. Un servidor proxy es un servidor (puede ser tanto un programa como un dispositivo físico) que actúa como un intermediario. Se sitúa entre la solicitud que realiza un cliente y otro servidor que da la respuesta. Si queremos acceder desde un móvil a un servidor de Internet donde está alojada una página web, un proxy puede actuar de intermediario.

Esto permite ganar más control de acceso, registrar el tráfico o incluso restringir determinados tipos de tráfico. De esta forma podremos mejorar en seguridad y también en rendimiento, así como tener anonimato al acceder a determinados servicios.

Una de las funciones más comunes para lo que los usuarios utilizan los proxys es para saltarse la restricción geográfica. Es decir, un proxy puede actuar como intermediarios y hacer que nuestra conexión aparezca en otro lugar. De esta forma podemos acceder a contenido disponible únicamente para un determinado país o poder ver contenido que no esté disponible en el nuestro.

Proxy a través de Tor

Qué tipos de proxys existen

Ahora bien, hay que tener en cuenta que existen diferentes tipos de proxys. Vamos a ver cuáles son los más comunes.

Proxy web

Sin duda uno de los servidores proxy más populares son los web. Estamos ante una opción en la que los usuarios pueden acceder a través de una página web. Esa web es la que actúa como proxy. Está basado en HTTP y HTTPS y actúa como intermediario para acceder a otros servicios en Internet.

A través de esa página web podremos navegar por otros sitios. Toda esa navegación pasa a través del proxy web que estamos utilizando.

Proxy caché

Otra opción es la de un servidor proxy caché. En este caso este servidor actúa como intermediario entre la red e Internet para cachear contenido. Puede ser contenido de tipo estático como HTML, CSS, imágenes… Se utiliza para acelerar el contenido de un sitio al navegar.

Si una persona entra en una página por segunda vez, esa información que está cargando ya puede estar cacheada. De esta forma no necesita descargarla de nuevo y va más rápido.

Proxy reverso

También están los proxys reversos. Puede utilizarse para brindar acceso a Internet a un usuario en concreto dentro de la red, ofrecer algún tipo de caché o incluso actuar como firewall y ayudar a mejorar la seguridad.

Proxy transparente

En este caso lo que hace el proxy es obtener la petición que hemos dado y darle una redirección sin necesidad de modificar nada previamente. Básicamente actúa como un intermediario sin modificar nada, de ahí el nombre que obtiene.

Proxy NAT

Una opción más en cuanto a proxys son los proxy NAT. Principalmente se utilizan para enmascarar la identidad de los usuarios. Esconde la verdadera dirección IP para acceder a la red. Cuenta con variadas configuraciones.

En definitiva estos son los principales tipos de proxys que podemos encontrarnos. Como vemos hay una variedad de opciones y cada uno de ellos puede tener un uso diferente de cara a los usuarios. Todos ellos actúan como intermediarios entre el usuario (dispositivo móvil, ordenador…) y un servidor. Pueden ayudar para mejorar la seguridad y privacidad, así como para obtener diferentes funciones a la hora de navegar por la red.