Almacenamiento en la nube: conoce sus ventajas y desventajas

El uso de la nube se ha convertido en algo muy usado tanto por parte de usuarios domésticos como también empresas y organizaciones. Existen muchas plataformas que permiten alojar contenido fácilmente en la red y poder acceder desde cualquier lugar y dispositivo. Pero claro, como suele ocurrir con cualquier tipo de servicio que usemos en Internet, esto va a tener tanto ventajas como desventajas. Vamos a ver cuáles son las principales. También daremos algunos consejos para usar la nube correctamente y no tener problemas.

Qué ventanas tiene el almacenamiento en la nube

En primer lugar vamos a hablar de cuáles son los beneficios de utilizar la nube frente al almacenamiento físico. Hay algunos puntos a destacar que van a hacer que nos decantemos por esta opción para, al menos, crear copias de seguridad y tenerlas disponibles en Internet, más allá de discos duros.

Disponible en cualquier sitio

La primera ventaja clara es que la nube va a estar disponible en cualquier lugar. Únicamente vamos a necesitar acceso a Internet. Salvando este punto, podremos entrar con nuestro usuario y ver los documentos que hemos subido, editarlos, eliminarlos… No importa si estamos de viaje o estamos usando otro ordenador en ese momento.

En una época en la que el trabajo en remoto se ha convertido en algo muy importante, se hace necesario poder almacenar información directamente en Internet y poder acceder desde múltiples lugares. No vamos a estar atados a un único lugar físico donde tengamos los discos duros o dispositivos.

Es multiplataforma

Este punto es muy importante. No vamos a tener que usar siempre el mismo equipo, ni siquiera el mismo tipo de dispositivo; podremos usar un ordenador, móvil, tablets… En definitiva, cualquier aparato que tenga conexión a Internet y pueda acceder a un navegador o tenga compatibilidad con la aplicación de ese servicio que usamos.

Es otra ventaja clara frente al almacenamiento físico. Conectar un disco duro al móvil, por ejemplo, no es sencillo. Necesitaríamos un conversor USB, por ejemplo. En cambio, al utilizar la nube no vamos a requerir de nada adicional, más allá de simplemente que ese aparato tenga acceso a la red.

Qué frena el uso de la nube

Puedes compartir con otros

La mayoría de servicios en la nube cuentan con funciones para poder compartir fácilmente ese contenido con otros usuarios. Por ejemplo Google Drive, donde simplemente tenemos que agregar cuentas a las que damos permisos para leer el contenido, editar y colaborar. Se hace muy sencillo poder trabajar de forma conjunta en la red.

Esto es muy útil si, por ejemplo, queremos compartir una carpeta llena de fotos de un viaje con un amigo o familiar. En vez de tener que compartirlas a través de un disco duro, memoria USB o cualquier dispositivo físico, simplemente podemos compartirlo por Internet, a través de este tipo de servicios.

Evita problemas con dispositivos físicos

Un beneficio más de utilizar el almacenamiento en la nube es que no vamos a tener que temer por posibles problemas que aparezcan en dispositivos físicos. Pensemos, por ejemplo, en un disco duro que se rompa o lo perdamos. El contenido va a estar almacenado de forma online y no habría problema en este sentido.

La vida útil de los dispositivos físicos es una limitación importante. No hablamos solo del hecho de que dejen de funcionar, sino que puede que se queden cortos. Pensemos en un disco duro con una memoria determinada. Tal vez hoy sea suficiente, pero en unos años se quede corto. Tendríamos que comprar otro dispositivo físico. En cambio, con la nube simplemente tendríamos que contratar un servicio superior.

Puntos negativos de la nube

Pero utilizar la nube también tiene algunos puntos negativos. Algunos de ellos pueden ser suficientes para que haya usuarios que prefieran no utilizarlo o no ser la principal opción para almacenar contenido que pueda ser sensible. Vamos a ver cuáles son las principales desventajas que podemos encontrar.

Espacio limitado

Una de las desventajas principales es que el espacio es limitado. Aunque hemos visto que es bastante escalable, ya que normalmente basta con contratar un servicio superior, se cierto que el almacenamiento no suele ser muy amplio. Podemos tener problemas si necesitamos crear copias de seguridad muy grandes o almacenar archivos pesados.

Especialmente vamos a tener problemas de almacenamiento cuando se trata de usar servicios gratuitos. Hay plataformas como Google Drive o Dropbox que permiten usar la nube sin pagar nada, pero vamos a estar limitados en espacio. Por ejemplo en el caso de Google el límite actual es de 15 GB. Si necesitamos más, vamos a tener que pagar una cuantía mensual o anual.

Seguridad

Otra de las debilidades es la seguridad. Además, se trata de un factor muy importante. No vamos a tener un control total sobre esos archivos. Si por ejemplo lo almacenamos en un disco duro, sabemos que un atacante tendría que acceder físicamente y robar la información. En el caso de la nube pueden hacerlo de forma remota, en cualquier momento.

Además, es necesario tener una protección que se renueve en cuanto a las cuentas personales. Debemos usar contraseñas que sean fuertes y complejas, además de cambiarla de forma periódica. Va a requerir, por tanto, de una revisión constante para asegurarnos de que no hay ninguna vulnerabilidad y las cuentas están protegidas.

Es necesario tener Internet

Sin duda un punto negativo importante es que vamos a necesitar una conexión de Internet. No podemos acceder a los archivos de forma física, ya que los tenemos alojados en la nube, en un servidor remoto. Si queremos acceder a ese contenido mientras vamos en un viaje en avión y no tenemos acceso a la red, no vamos a poder. En el caso de un disco físico, simplemente bastaría con conectarlo al ordenador.

También hay que tener en cuenta que no se trata solo de tener o no Internet, sino que la conexión debe ser buena. Incluso podríamos tener problemas si vamos a acceder desde el móvil, ya que podríamos agotar los datos rápidamente si descargamos archivos pesados en nuestro dispositivo.

No hay un control total sobre los archivos

No vamos a tener control sobre el contenido que alojamos. En realidad vamos a depender de un tercero. Si por ejemplo usamos Google Drive o Dropbox y esa plataforma cierra o tiene algún problema, no vamos a poder acceder a lo que hemos guardado y tendremos dificultades para recuperarlo.

Es cierto que podemos usar nuestra propia nube privada, como sería un servidor NAS. Pero en la mayoría de ocasiones se trata del uso de diferentes servicios que van a servir para almacenar los datos. No vamos a tener el control que sí tendríamos si usamos una memoria USB o cualquier disco físico.

las aplicaciones en la nube

Consejos para usar la nube correctamente

Después de haber visto las ventajas y desventajas de utilizar la nube, queremos también dar una serie de consejos que pueden resultar muy útiles para lograr que funcione lo mejor posible. El objetivo es usar este tipo de servicios con total seguridad y que no aparezcan cortes o errores.

Usar un buen servicio

Lo primero es utilizar un servicio de garantías. A fin de cuentas vamos a confiar nuestros archivos. Es importante revisar su política de seguridad y privacidad, leer comentarios e informarnos en Internet muy bien antes de registrarnos en una plataforma o subir contenido a la red.

Hoy en día hay muchas opciones que podemos usar. Sin embargo no todas ellas van a funcionar igual. Nuestros archivos no van a estar igual de protegidos y conviene potenciar al máximo las garantías para no tener ataques cibernéticos y pérdida de archivos que pueda afectarnos.

Instalar siempre programas oficiales

Es cierto que a veces podemos encontrar aplicaciones de terceros que pueden tener ciertas características que puedan ser interesantes. Sin embargo no tenemos garantías de que realmente va a funcionar bien e incluso puede ser un problema de seguridad importante que ponga en riesgo nuestra privacidad.

Ese programa podría haber sido creado de forma maliciosa por un tercero con el único objetivo de robar nuestros datos. Puede que al instalarlo estemos agregando malware a nuestro sistema y eso podría dar lugar a que un pirata informático tenga acceso a todo el contenido.

Mantener todo actualizado y protegido

Otro consejo esencial es tener siempre todo actualizado correctamente. Aquí hay que mencionar tanto el propio sistema como cualquier aplicación que usemos para alojar contenido en la nube. A veces pueden surgir vulnerabilidades que pueden ser explotadas por un tercero.

Lo que hacemos con las actualizaciones es mejorar el rendimiento, pero también corregir esos errores. De esta forma un hipotético atacante no tendría acceso y no podría robar los archivos que hemos almacenado en la nube. Pero además, también conviene contar siempre con programas de seguridad en los sistemas para poder detectar amenazas que puedan comprometer el buen funcionamiento.

En definitiva, siguiendo estos consejos puedes lograr que el almacenamiento en la nube funcione lo mejor posible y no se convierta en un problema de seguridad. Debes verificar siempre que está actualizado y que no hay ningún riesgo que pueda comprometer la seguridad y privacidad.

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