Qué son los metadatos, tipos y para qué sirven

Qué son los metadatos, tipos y para qué sirven

Javier Jiménez

La privacidad para los usuarios de Internet es un factor muy importante. Aquí entran en juego muchos factores que pueden influir de forma negativa. En este artículo vamos a hablar de qué son los metadatos, qué tipos hay y para qué sirven realmente. Veremos qué relación pueden tener con la privacidad de los datos a la hora de navegar por la red.

Qué son los metadatos

Los metadatos siempre han estado muy vinculados a la privacidad. A fin de cuentas son datos, información en definitiva. Son difíciles de ocultar. Podemos decir que son datos de los datos. Por ejemplo al entrar en una página web como puede ser RedesZone, los metadatos recopilan información sobre cuándo se ha publicado un artículo, el idioma, vínculos de imágenes, la cantidad de palabras…

Cuando un usuario solicita esos metadatos al entrar en un artículo, está compartiendo información como la hora o la dirección IP (ya sea la real o la de un servicio VPN que estemos utilizando).

Hay que tener en cuenta que los metadatos son muy útiles porque reducen la cantidad de información que se necesita para procesar un archivo. Esto hace que aquellos archivos que sean especialmente grandes se puedan administrar de una manera sencilla.

Metadatos y la privacidad

Hay que decir que sí, que los metadatos también podrían ser una amenaza para nuestra privacidad. En muchos casos pueden incluir una gran cantidad de información que nos identifique.

Los metadatos, entre otras cosas, podrían mostrar información sobre dónde hemos estado o qué dispositivo utilizamos. Hablamos por ejemplo de una fotografía que hemos realizado. Podría contener información sobre la cámara o teléfono desde la que fue tomada, la fecha y hora, así como las coordenadas exactas del lugar.

Muchos tipos de información que recopilan los metadatos pueden ser almacenados y analizados por los proveedores de servicios de Internet. De esta forma podrían, por ejemplo, mostrarnos publicidad orientada a nuestros gustos e intereses. Ahora bien, esa información, esos datos personales que pueden recopilar, también podrían ser utilizados en nuestra contra de alguna manera.

Estos metadatos podrían ser utilizados por piratas informáticos para llevar a cabo ataques Phishing personalizados, entre otras cosas. Tendrían un mayor conocimiento sobre la víctima, sobre qué servicios usamos, para buscar la manera de atacar con una mayor probabilidad de éxito.

¿Qué datos podemos exponer? Pueden ser muy variados, pero podemos nombrar la localización, el software que utilizamos, el hardware con el que cuenta nuestro equipo, redes sociales en las que hemos iniciado sesión, datos relacionados con nuestra conexión (dirección IP, proveedor, la velocidad de descarga…), datos de imágenes, etc.

Metadatos de Internet

Tipos de metadatos

Principalmente podemos decir que hay dos tipos de metadatos: los estructurales y los descriptivos. En ambos casos recopilan información y, de alguna manera, podrían afectar a la privacidad de los usuarios.

Si comenzamos explicando qué son los metadatos estructurales podemos decir que son aquellos que recopilan información relacionada con cómo se almacenan los datos. Son datos que se pueden observar fácilmente, que muestran información que se puede calcular. Por ejemplo los metadatos de una llamada podría ser el tiempo de duración de la misma. Si observamos una fotografía, los datos podrían ser el tamaño y el tipo de archivo.

Respecto a los metadatos descriptivos, muestran información adicional que puede ayudar a los usuarios y también a los equipos informáticos a aprender sobre esos archivos que estamos observando. Por ejemplo en una imagen sería el software utilizado, el tiempo de exposición, el brillo, etc. En una llamada telefónica incluiría quién ha realizado esa llamada, a quién llamó y desde dónde.

En definitiva, los metadatos pueden revelar información de los usuarios. Podrían identificarnos en la red si por ejemplo compartimos una imagen que lleva datos. En cierto modo y según las circunstancias podrían poner en riesgo la privacidad. Como siempre decimos, es muy importante que preservemos los datos, que no comprometamos la privacidad a la hora de navegar por Internet.