Qué necesitas para convertir Kali Linux y Raspberry Pi en un kit de hacking ético

Escrito por Javier Jiménez

Como sabemos, con una Raspberry Pi podemos hacer multitud de cosas. La podemos convertir en una consola retro, un mini ordenador, reproductor en Streaming… Su pequeño tamaño hace que sea muy interesante para transportar o guardar en cualquier lugar. Además, el precio económico también invita a muchos aficionados a la informática y las nuevas tecnologías a adquirir una. En este artículo vamos a explicar qué se necesita para convertir Kali Linux y Raspberry Pi en un kit de hacking ético.

Kali Linux y Raspberry Pi

Kali Linux es una de las distribuciones de Linux más famosas cuando se trata de seguridad y hacking ético. Ofrece una gran variedad de funciones relacionadas con este ámbito. Además, podemos instalarlo en una Raspberry Pi y crear un kit de hacking ético fusionándolos.

Lo interesante de Raspberry Pi es que puede ejecutar Kali Linux de manera nativa. Es decir, podemos instalar el sistema operativo sin necesidad de utilizar una máquina virtual. Esto permite una gran libertad y poder utilizar todas las herramientas disponibles.

Entre otras cosas, con Kali Linux y Raspberry Pi podríamos pruebas para comprobar la fortaleza de contraseñas Wi-Fi, realizar ataques de fuerza bruta de autenticación, pruebas de penetración, etc.

Por tanto, si fusionamos Kali Linux y Raspberry Pi podemos lograr un kit de hacking ético bastante interesante. Para ello, eso sí, necesitamos algunas cosas básicas. Algunas herramientas con las que poder poner en práctica todo lo que hemos comentado y mucho más.

Kit de hacking ético con Kali Linux y Raspberry Pi

Qué necesitamos para crear un kit de hacking ético

Lo primero que necesitamos es contar con una Raspberry Pi. Podemos ver el último modelo que está disponible en Amazon.

También será necesario tener una tarjeta de comando y control Wi-Fi para conectar el dispositivo automáticamente a un punto de acceso. La versión de Raspberry Pi 3 ya trae incorporada una tarjeta Wi-Fi.

Una tarjeta de ataque Wi-Fi que sea compatible con Kali Linux. Debe de ser una tarjeta que admita modo monitor y de esta forma detectar redes Wi-Fi.

Además, tenemos que contar con una tarjeta SD que será donde se aloje el sistema operativo. Una fuente de alimentación para conectar la Raspberry Pi. Opcionalmente también podremos tener un cable Ethernet, que dependerá de lo que busquemos.

Por otra parte, otros dos componentes opciones pueden ser un teclado Bluetooth, para poder interactuar por ejemplo si vamos a usarla en una televisión, así como un estuche protector.

Un aspecto vital y básico es contar con Kali Linux. Lo podemos descargar de su página oficial. Tendremos que crear la imagen ISO en la tarjeta SD. Una vez hecho esto, tendremos que instalarlo.

Kali Linux está optimizado para Raspberry Pi 3. Podemos iniciarlo en modo admin usando root como nombre de usuario y toor como contraseña. Nuestro consejo es cambiar esa clave tan pronto como sea posible.

Una vez tengamos todo listo e instalado, es importante actualizar a la última versión. Esto hay que aplicarlo tanto al sistema operativo como a las diferentes herramientas que tengamos. De esta forma evitamos posibles problemas que puedan comprometer la seguridad, así como asegurar el buen funcionamiento.

Por último, antes de iniciar ninguna prueba necesitamos comprobar que todo funciona correctamente. Ver que la tarjeta de red Wi-Fi funciona, por ejemplo.

En RedesZone tenemos una serie de manuales de Raspberry Pi donde encontrar mucha información interesante.

Fuente > GB Hackers

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  • Juan José Cerezo Mata

    bueno esta guay el articulo, solo un par de apuntes, estaria bien alguan recomendacion de alguna tarjeta que admita modo monitor.

    Por otro lado y como consejo puedes hacer que este dispositivo sea completamente portatil con una powerbank de gran capacidad yo tengo una de 22.000 y he estado con la raspberry 3 horas usandola (con la pantalla de 7 pulgadas) y la verdad es que no se agoto la bateria, no se cuanto quedaria porque la puse a cargar sin mirar, pero un dia de estos hago la prueba lo malo que el apagado sera abrubto pues no hay forma de que la powerbank le diga a la raspberry la bateria que le queda. solo puedo imaginarme lo que durará cronometrando lo que tarda entre que se apaga una luz (de capacidad) y se apaga la siguiente para tener una estimacion de la duracion.