Alquilar un servidor vs montar uno propio: ¿cuál es mejor?

Escrito por Rubén Velasco

Si vamos a montar una página web, un sistema de almacenamiento de archivos en la nube, un VPN, un lector de RSS o cualquier otro tipo de servicio al que podamos acceder desde la red lo primero que necesitamos es tener a mano un servidor, equipo o dispositivo que se encargará de alojar nuestros datos y procesar toda la información. Existen varias formas de montar un servidor: utilizar nuestro propio PC, utilizar un NAS, un Raspberry Pi e incluso alquilar un servidor compartido (VPS) o dedicado a una de las muchas compañías de hosting que podemos encontrar en la red. Sin embargo, ¿cuál es la opción que mejor se adapta a nuestras necesidades?

A la hora de buscar el tipo de servidor que mejor se adapte a nuestras necesidades es necesario tener en cuenta diferentes factores, como, por ejemplo, para qué vamos a usar el servidor, qué potencia necesitamos, qué tipo de servicio vamos a usar y el tipo de datos que vamos a estar manejando, por temas de privacidad.

Ventajas e inconvenientes de alquilar un servidor

La principal ventaja de alquilar un servidor compartido o dedicado para nuestras labores es que apenas tenemos que hacer nada más que registrarnos, elegir el hardware y el software que necesitamos, pagar la cuota y en pocos segundos a funcionar. Estos servidores cuentan con procesos tan automatizados que nos permiten ponerlos en marcha en segundos, ajustando al milímetro nuestras necesidades en cuanto a hardware para pagar lo justo. Si en un futuro necesitamos más procesador, memoria o almacenamiento podemos escalar muy fácilmente el servidor con unos pocos clics.

Los servidores alquilados suelen contar con lo último en hardware para ofrecer el mejor rendimiento y la mayor fiabilidad posible. Además cuentan con conexiones con un gran ancho de banda y con una seguridad de disponibilidad superior al 99.9%.

El gasto del alquiler es fijo, es decir, si se rompe una pieza de hardware, consumimos demasiada energía o aparece un gasto imprevisto, nosotros no pagaremos más que nuestra correspondiente cuota mensual.

OVH Servidores 2019

La seguridad del servidor depende de la compañía de hosting, es decir, ellos suelen encargarse de instalar los parches de seguridad y configurar las medidas de seguridad de la red de manera que nosotros no tengamos que preocuparnos por esto.

Inconvenientes de alquilar un servidor

Cuando alquilamos un servidor, el hardware nunca es nuestro, es decir, todos los meses tendremos que pagar una cuota más o menos alta en función del hardware y las prestaciones que queramos, por lo que nunca terminaremos de pagar y nunca podremos decir que tenemos el hardware en propiedad.

Además, desde el momento en el que nuestros datos abandonan nuestro propio ordenador perdemos la propiedad sobre ellos. Si alquilamos un servidor, como puede ser el caso de Google Cloud, los datos se guardan en sus propios servidor, y no solo eso, sino que Google se apropia de ellos y se reserva el derecho a reproducirlos o modificarlos, según los términos de licencia de la compañía.

Ventajas e inconvenientes de montar un servidor propio

Tal y como están las cosas hoy en día con los temas de privacidad, uno de los factores más importantes a la hora de montar un servidor propio es que nuestros datos estarán siempre bajo nuestro control, a diferencia de si optamos por elegir una nube, donde los datos pasar a ser propiedad de la compañía de hosting.

Además de que los datos quedarán en nuestro poder, con las copias de seguridad ocurre lo mismo. Nosotros podemos programar las copias de seguridad que queramos y guardarlas donde queramos, manteniendo siempre los datos seguros y protegidos.

Un servidor propio se puede montar en un NAS, si lo tenemos en casa, e incluso en un Raspberry Pi 3 Modelo B+, una forma muy económica de tener un pequeño servidor doméstico. Los servidores propios requieren de una versión inicial un poco elevada pero, después, no implican el pago de ninguna cuota ni suscripción. También nos dejan elegir el software que queremos utilizar en el servidor (Nginx vs Apache, Nextcloud vs FTP, etc).

Inconvenientes de los servidores propios

Sin embargo, no todo son ventajas a la hora de montar nuestro propio servidor doméstico. Si el servidor va a ser pequeño y va a tener una pequeña carga de trabajo y de tráfico entonces no hay problema, pero si va a ser un servidor ya para manejar grandes cantidades de datos la cosa se complica, ya que necesitaremos una importante inversión en hardware y, además, el consumo de luz, y de ancho de banda, se disparará.

Eso sí, debemos tener en cuenta que, ante un fallo en el servidor, es posible perder todos los datos y toda la información si no tenemos copias de seguridad periódicas y correctamente guardadas en un dispositivo de almacenamiento ajeno al propio servidor.

Los servidores propios son mucho más complicados de escalar. Si en un futuro necesitamos más potencia, es probable que tengamos que realizar una inversión nueva en hardware.

La seguridad de este tipo de servidores depende directamente de nosotros. Somos nosotros quienes tenemos que instalar las actualizaciones de software, usar un sistema operativo con soporte y configurar las medidas de seguridad de nuestra red para evitar accesos no autorizados.

Entonces ¿debo montar un servidor privado o alquilar una nube?

Depende de la finalidad del servidor puede ser mejor montar el nuestro propio o alquilar uno a una compañía de hosting.

Si por ejemplo estamos pensando en montar un servidor para uso personal, es decir, para alojar copias de seguridad, poder acceder a nuestros datos desde cualquier lugar, tener un VPN gratis y seguro o tener nuestro propio servidor multimedia con series, películas, fotos y música, lo mejor que podemos hacer es optar por un servidor propio, como un NAS o un Raspberry Pi, ya que estos equipos suelen ser económicos, no tiene restricciones de espacio más que la unidad que le conectemos y son suficientemente potentes para brindar servicio a un único usuario.

Si necesitamos un servidor sobre el que tener control absoluto, por ejemplo, para alojar el servidor de un juego, igualmente la mejor opción es montar el nuestro propio, ya que si alquilamos un VPS, o un servidor dedicado, no tiene tendremos control absoluto sobre el sistema y puede que tengamos problemas.

Si por otro lado estamos pensando en crear un servicio abierto al público que tenga una base de datos grande y mueva al día a un gran número de usuarios, entonces la mejor opción es alquilar el servidor, ya que nos ahorraremos la inversión inicial y, si en el futuro tenemos mayor carga de trabajo, podremos escalar muy fácilmente.

¿Prefieres montar tu propio servidor o alquilar uno en la nube?