Consejos para aislar tu casa del frío para ahorrar en calefacción

Consejos para aislar tu casa del frío para ahorrar en calefacción

Pablo Bisio

Contamos con muchas fórmulas para reducir el uso de la calefacción y conseguir así ahorrar en la factura del gas o de la luz. Una de estas recetas «mágicas» es instalar un sistema de ventanas aislantes en casa que impida la salida del calor. En el mercado podemos encontrar ventanas de aluminio, PVC, madera… pero, ¿cuál de estos materiales funciona mejor como aislante? A continuación, tienes todos los detalles para tenerlo en cuenta a la hora de renovar tus ventanas y que la eficiencia energética de tu casa sea mayor.

Ventanas de aluminio

Aunque durante muchos años el aluminio fue superado por el PVC, los avances y la tecnología que han desarrollado los expertos en este sector, ha vuelto a posicionar a las ventanas de aluminio como la mejor opción para aislar tu casa, tanto del frío en invierno como del calor en verano. ¿En qué ha mejorado? Los fabricantes de aluminio han desarrollado la tecnología poliamida en sus ventanas. Este avance reduce la transmisión del frío o calor gracias a incorporar aislante térmico en el interior de la ventana. Asimismo, aumenta la resistencia del material frente al paso del tiempo; algo que no pasa con el PVC.

Ventanas de aluminio o pvc para ahorrar en la factura del gas

Sin embargo, no todas las ventanas de aluminio proporcionan el mismo nivel de aislamiento. En este caso, es recomendable que nuestra ventana tenga un espesor de 24 mm para conseguir la eficiencia y ahorro que buscamos.

Ventajas de las ventanas de PVC

El material estrella de los últimos años dada su alta capacidad de aislar las casas tanto del frío como del calor, ya que es un material que funciona como aislante natural. Equipar tu casa con ventanas de PVC te puede llevar a ahorrar cerca del 45% en tu factura de la luz o gas. Aunque para eso debes fijarte que el grosor sea de 70 mm y tenga 5 cámaras de aire interior.

Las ventanas de madera, aunque siguen prestando un gran aislamiento para el frío, son más costosas de mantener y, por tanto, no tan eficientes a nivel económico como las de PVC o aluminio. Su valor en el ahorro energético se calcula en torno al 15%.

Un buen cristal es fundamental

Para que la eficiencia energética de nuestras ventanas tenga un resultado realmente óptimo, es necesario contar con un vidrio adecuado. Los fabricantes recomiendan instalar vidrios dobles o incluso triples de alta selectividad. Esta mejora puede suponer un ahorro total, en relación a nuestras ventanas antiguas, de casi un 70%.

Un elemento fundamental a la hora de conseguir que nuestras ventanas aíslen de forma óptima es sellarlas con espuma de poliuretano. Este material se caracteriza por su baja conductividad térmica y su resistencia a la permeabilidad. También por mantener una correcta salubridad en el interior de las habitaciones gracias a su alta transpirabilidad. Al utilizar este elemento para sellar tus ventanas estarás reforzando el aislamiento.

También existen aislantes especiales para cubrir los cajones de las persianas. Este es un punto de entrada y salida de aire que solemos olvidar, pero que es muy importante a la hora de alcanzar una eficiencia energética óptima. Para eso podemos emplear la espuma de poliuretano o ya pasar a un material especialmente indicado para el cajón de la persiana como paneles o placas térmicas.

Si tenemos en cuenta los valores de ahorro que nos brindan tanto las ventanas de aluminio como las de pvc, tan solo queda valorar la inversión inicial que tenemos que hacer para su instalación. Aunque pueda parecer costosa, las cifras hablan por sí solas y, a la larga, nos saldrá más rentable. Ya no solo a nivel económico, sino también a nivel confort gracias a reducir el nivel de ruido del exterior. Por lo tanto, tendríamos una temperatura más agradable, un espacio más tranquilo y un ahorro para el bolsillo que se notaría a final de mes.

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