A esta temperatura debes poner la calefacción al dormir y ahorrar dinero

A esta temperatura debes poner la calefacción al dormir y ahorrar dinero

Javier Jiménez

Para ahorrar en la factura de la luz o gas, algo fundamental es controlar bien la temperatura de casa. Es esencial, ya que 1 o 2 grados más o menos puede suponer un cambio importante. Por ello en este artículo queremos hablar de cuál es la temperatura ideal a la que debes poner la calefacción para dormir en invierno. Esto va a depender de varios factores, ya que incluso puede que no necesites ni ponerla.

Temperatura de la calefacción para dormir

No necesitas poner la calefacción a la misma temperatura de día que de noche. Tampoco necesitas que tenga una elevada temperatura, ya que eso podría estar gastando mucha energía tontamente. No necesitas estar en mangas cortas en enero en casa. Pero, ¿a qué temperatura conviene poner la calefacción?

Podemos decir que, de cara a ahorrar en la factura, lo ideal es que la pongas a 19-20 grados. Ponerla por encima de 22 sería un gran error, ya que consumiría en exceso y no necesitas eso. Pero claro, por la noche puedes incluso bajarla más. De hecho, a partir de 15 grados se estima que es una buena temperatura para conciliar el sueño. Claro que eso dependerá de cada persona, pero puedes pensar en tener la temperatura entre 15 y 17 grados.

Si te encuentras cómodo con 15 grados, mejor que 17. De esta forma la calefacción funcionará al mínimo para mantener esa temperatura y ahorrarás bastante en la factura cada mes. No obstante, esto va a depender también de dónde vivas y cómo sea tu vivienda. Es probable que en muchos sitios de España incluso al apagar la calefacción vas a mantener una temperatura dentro por encima de los 15-17 grados. Si además tienes un buen aislamiento en tu casa, mejor.

Por tanto, si quieres ahorrar y te preguntas a qué temperatura poner la calefacción por la noche, puedes tener en cuenta el rango de 15-17 grados. Ahí puedes encontrar a qué temperatura estás cómodo. Para nada necesitas dormir a 22 grados por la noche, ya que estarías consumiendo en exceso.

Programar la calefacción, una buena opción

Una buena opción que tienes es la de programar la calefacción para que se encienda cuando realmente vas a necesitarla. Por ejemplo, puede que quieras que la casa tenga cierta temperatura cuando te levantes. Puedes programarla para que se encienda un rato antes de despertar y así pueda coger temperatura.

También puedes optar por dejarla encendida un rato al dormir, pero que se apague poco después. No necesitas que esté toda la noche, ni siquiera a 15-17 grados. Puede apagarse de forma automática y consumir menos energía que si estuviera encendida toda la noche sin necesidad para ello.

Aquí la domótica juega un papel interesante también. Puedes usar un termostato inteligente para regular la temperatura, controlarla y poder gestionar cuándo encender o apagar la calefacción. Así podrás optimizar los recursos disponibles y podrás en todo momento ahorrar energía en la factura cada mes.

En definitiva, controlar la temperatura de la calefacción al dormir puede ayudarte a ahorrar. Ponerla a 15-17 grados es lo más óptimo e incluso en muchos casos va a mantener la temperatura sin necesidad de que esté encendida, siempre que tengas un buen aislamiento térmico.

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