Windows 11 cuenta con una función llamada conexión de uso medido. De forma predeterminada, no viene activada. Sin embargo, en ocasiones puede ser interesante que la habilites. En este artículo, vamos a hablarte de en qué casos puede ser útil que lo hagas y de qué manera podría ayudarte. Es algo muy sencillo de realizar, aunque van a ser pocos los casos en los que deberías hacerlo.
Básicamente, podemos decir que se trata de una limitación a la hora de conectarte a Internet. En vez de usar todos los recursos disponibles, lo que significa que podrías descargar contenido sin límite, sí que vas a tener restricciones. No vas a poder descargar todo lo que quieras, ni usar el ancho de banda disponible al máximo.
Cuándo usar la conexión de uso medido
Para acceder a esta función, tienes que ir a Inicio, entras en Configuración, Red e Internet, Configuración avanzada y Uso de datos. También puedes ir a Wi-Fi, seleccionas la red correspondiente y le das a Establecer límite de datos. Podrás poner un límite mensual, diario, una sola vez, etc. Tendrás que poner el límite de datos.
Te conectas a datos móviles
Pero, ¿cuándo conviene hacer esto? Un ejemplo claro es cuando te conectas a través de datos móviles. Por ejemplo, tal vez estés con el portátil en un viaje en autobús, quieres conectar tu ordenador a Internet y decides compartir datos desde tu teléfono. Si tienes una tarifa limitada, puede ser un problema, ya que podrían agotarse los datos rápidamente. Para evitar que esto ocurra, puedes establecer un límite de datos que vas a poder consumir. Una vez se alcance ese límite, la conexión deja de funcionar. Evitarás problemas al reducir el riesgo de que se agoten los datos móviles.
Con este modo habilitado, todas las actualizaciones de Windows se pausarán con el objetivo de no gastar datos extra, también se detendrá cualquier otro proceso que, en segundo plano, intente realizar descargas, de hecho, si el sistema detecta que un proceso está descargando muchos datos, nos avisará de que el modo de uso medido está habilitado, y si queremos realmente continuar con dicha descarga.
No quieres saturar la red
También lo puedes hacer si no quieres saturar la red. Si tu ordenador empieza a descargar mucho contenido de golpe, eso va a suponer que consuma ancho de banda. Tal vez necesites tener una buena conexión para usar otros aparatos en ese momento. Si comenzara a descargar actualizaciones, podría afectar a otros dispositivos. Por tanto, una vez más, puede ser una solución habilitar el uso de conexión medida en Windows 11. Puedes establecer un límite puntual, que simplemente funcione durante un tiempo determinado, que será en el que necesites tener la conexión al 100% y no tener problemas.
Aunque en circunstancias normales no es necesario activar este modo para no saturar la red, es bastante útil si quieres dar prioridad a otros equipos como las consolas o la Smart TV mientras hacemos streaming de vídeo. No obstante, hoy en día tenemos routers con la tecnología QoS para priorizar el tráfico de red, y es que podemos elegir si queremos dar prioridad a la categoría de juegos online, streaming de vídeo o incluso configurar una clasificación de qué tipo de tráfico queremos priorizar.
Reducir el consumo de recursos
Otro motivo es evitar un consumo de recursos en determinadas ocasiones. Una vez más, podemos poner el ejemplo de una actualización de Windows en la que se descarguen muchos datos. Tal vez no quieras que esa actualización se realice en un momento puntual, lo cual podría significar que se llene tu equipo y se quede sin espacio. No obstante, siempre puedes pausar las actualizaciones de forma puntual, lo cual sería una alternativa. Aun así, al habilitar el uso de conexión medida, reducirás el consumo de recursos en la conexión.
En definitiva, estos son algunos motivos para utilizar esta función de Windows 11. La puedes encontrar en la configuración y va a ser interesante, especialmente, si te conectas a través de datos móviles y no quieres que se agoten.
Alternativas a tener en cuenta
Hay avances interesantes, como la adopción poco a poco de Wi-Fi 7 y la versión 24H2 de Windows 11, que integra IA en la gestión de redes vía Copilot, que hacen que la conexión de uso medido ya no sea la única herramienta para controlar el ancho de banda. Sigue siendo muy útil para datos ilimitados, pero podemos tener en cuenta otras opciones que ofrezcan algo más de “flexibilidad”.
QoS en routers inteligentes
Una de esa opción, de la que hemos hablado en otras ocasiones, es la Calidad de Servicio (QoS). Hace no tanto años hablábamos de ello como algo reservado a unos pocos routers, pero que ya está mucho más presente. Es una alternativa ideal para no saturar la red sin límites globales como el modo medido. Muchos priorizan automáticamente el tráfico. Un ejemplo, es que puede ser capaz de asigna el 70% del ancho de banda al streaming en Netflix durante una actualización de Windows, mientras limita descargas en segundo plano al 20%.
Gestión de actualizaciones con Delivery Optimization
El llamado “Delivery Optimization” es otra alternativa al modo medido, que se centra en minimizar el impacto de actualizaciones sin pausarlas por completo. Se puede acceder desde Configuración > Actualización de Windows > Opciones avanzadas > Entrega de optimización. Lo que hace es limitar descargas a un porcentaje fijo del ancho de banda o programarlas en horarios valle. Lo bueno, a día de hoy, esa que ya integra predicciones IA para descargar parches de seguridad primero. Uno de sus usos más interesantes, además del uso en el hogar, es cuando se viaja con hotspot pero queremos mantener el PC al día.
Apps de terceros
Si queremos tener un control más preciso, no podemos obviar que hay varias apps de terceros interesantes para tal fin. Podemos hablar de alternativas como NetLimiter o GlassWire, que van más allá de las limitaciones nativas de Windows. Ofrecen un monitoreo y límites por aplicación sin tocar el modo medido.
