Muchos piensan que los discos duros viejos de un NAS ya no sirven para nada, pero yo siempre les encuentro una nueva vida. Si los retiras a tiempo, puedes usarlos para cosas realmente útiles. En este artículo te cuento por qué deberías sacarlos cuanto antes de tu servidor y qué puedes hacer con ellos en casa.
A veces no es cuestión de si fallarán, sino de cuándo. Por eso, cuando empiezo a notar que un disco de mi NAS lleva demasiado tiempo funcionando, lo retiro antes de que me juegue una mala pasada. Pero eso no significa que lo tire. Hay varias formas de seguir aprovechando esos discos, incluso cuando ya no son 100 % fiables para un entorno exigente como un servidor.
Los convierto en discos externos para copias de seguridad
Una de las primeras cosas que hago con los discos duros que retiro del NAS es probarlos. Si no tienen errores y puedo confiar en que los datos no se verán comprometidos, les doy una segunda oportunidad como almacenamiento externo. Con una carcasa SATA-USB y un formateo rápido, tengo un disco listo para guardar archivos grandes, vídeos o backups del sistema.
Eso sí, no los uso como copia única, porque ya no me fío al 100 % de su fiabilidad. Pero para guardar cosas que no son críticas o para tener una segunda copia de respaldo, me vienen de lujo. Y de paso, libero espacio en el SSD principal del portátil.
También me sirven para guardar archivos privados en local
Otra idea que me funciona genial es usar estos discos como «cajas fuertes digitales». Es decir, los destino a guardar archivos personales, documentos bancarios o información sensible que no quiero en la nube.
¿La clave? Cifrar el disco completo con BitLocker o VeraCrypt, guardarlo en un cajón y solo conectarlo cuando lo necesito. No hay sincronización automática ni acceso desde fuera. Solo yo sé dónde está y cuándo se conecta. Para mí, es una de las formas más sencillas de aumentar la privacidad.
Los uso en DVR o NVR para grabar cámaras de seguridad
Si tienes un sistema de videovigilancia en casa o en tu negocio, estos discos aún pueden dar mucho de sí. La mayoría de grabadores admiten discos SATA, y si el que retiras del NAS aún funciona, lo puedes instalar para que grabe las imágenes de las cámaras.
Solo tienes que montarlo en el DVR o NVR, formatearlo desde el propio equipo y dejarlo funcionar. Aunque no aguanten años como los nuevos, pueden servirte para grabar unas semanas o incluso meses, dependiendo del tamaño del disco y la calidad de la grabación.
Los destino a máquinas virtuales para hacer pruebas
Por último, si te gusta experimentar con software o probar sistemas operativos, puedes usar estos discos para guardar máquinas virtuales. Aunque no sean tan rápidos como los SSD, para entornos de prueba o distros ligeras de Linux van sobrados. Así no sobrecargo el disco principal del ordenador con gigas y gigas de archivos virtuales. Y si un día el disco se estropea, no pierdo nada importante.
Desde que empecé a montar mis propios NAS, he aprendido a no tirar nada sin antes ver si puede servir para otra cosa. Los discos duros viejos pueden seguir siendo útiles si se retiran a tiempo y se usan con cabeza. Eso sí, siempre hay que probarlos antes y no confiarles información crítica. Y tú, ¿qué haces con tus discos cuando los das de baja?
