Muchos test de velocidad en Internet simplemente están diseñados para dar una visión muy simple a los usuarios. Pueden decirte que tienes 600 Mbps, por ejemplo, pero eso no significa que tu conexión sea buena. Sí puede ser útil para saber cuánto tráfico podrías mover por segundo en unas condiciones determinadas, pero no si tendrías problemas para realizar una videollamada en caso de que alguien esté usando la conexión al mismo tiempo.
Los test de velocidad no suelen informar de todo
Algunas de estas pruebas de velocidad simplemente van a decir eso: la velocidad de Internet en unas condiciones determinadas. No van a decirte qué latencia o jitter tiene esa conexión. No analiza cuál es el ping sin tráfico y cuál con tráfico, algo que te indica cómo va a ser tu conexión en el día a día, en pruebas reales.
La latencia mide, en milisegundos (ms), cuánto tiempo tarda en llegar un paquete. El jitter, por su parte, mide cuánto varía ese tiempo. Por ejemplo, podrías tener una latencia de 10 ms, lo cual es bastante positivo para jugar por Internet o realizar una videollamada. Si esa latencia varía mucho, como podría ser pasar de 10 ms a 80 ms, para luego volver a 15 ms, significa que el jitter es muy elevado, lo cual no es bueno.
Por tanto, una cosa es la capacidad de transferencia, que es la velocidad que marca un test de este tipo, y otra la calidad real de la conexión. Podrías tener una latencia muy elevada y no saberlo. Esto te afectará en tu día a día a la hora de navegar por la red e incluso podrías tener problemas importantes para entrar en una partida o hacer una videollamada.
Lo ideal es realizar un test de velocidad completo, que mida también estos parámetros. No te quedes solo con la velocidad de Internet, como hace, por ejemplo, el test de Fast.com, que pertenece a Netflix. Allí únicamente muestran la velocidad de descarga, lo cual se queda muy corto.
Puedes utilizar la herramienta del Grupo ADSLZone de Test de Velocidad, donde sí podrás ver la velocidad de subida y también la latencia. Eso te da una mejor idea de cómo es tu conexión, especialmente para poder realizar tareas que requieran de un ping bajo.
La velocidad depende de muchos factores
Cuando hagas un test de velocidad, ten en cuenta que esos resultados van a depender de muchos factores. Algunos de los principales son los siguientes:
- Tipo de dispositivo que utilices.
- Si te conectas por cable o WiFi.
- Distancia con el punto de acceso.
- Posibles aplicaciones que puedan interferir.
- La configuración de red.
Es importante que analices todo muy bien y así poder determinar si esos resultados son o no adecuados. Puedes hacer diferentes pruebas, desde diferentes equipos y así obtener resultados más exactos. Prueba también por cable, lo cual va a permitir evitar los problemas que sí tendrías al usar una conexión inalámbrica.
