El tema de la «okupación» es una de las problemáticas más candentes en los tiempos que corren. Poner alarmas en las segundas residencias se ha vuelto algo casi imprescindible, para que los propietarios puedan estar seguros cuando terminan las vacaciones de verano o simplemente vuelven a la ciudad. En este momento, muchos se preguntan si es posible instalar una alarma en una vivienda sin conexión WiFi ni Internet. Si quieres descubrir cómo hacerlo, y cuáles son las mejores alarmas para ello, a continuación, tenéis todos los detalles.
La difícil decisión de seguir pagando Internet en la segunda vivienda para mantener la alarma, o dejarlo todo en manos de la suerte, se resuelve fácilmente gracias a la existencia de las alarmas basadas en tecnología GSM. Para instalar alarmas sin WiFi, en lugar de depender de una red inalámbrica con su correspondiente router y conexión a Internet, los sistemas de seguridad que pueden hacerlo utilizan tecnología GSM o 4G para funcionar y comunicarse. Básicamente, envían alertas a tu teléfono móvil mediante una tarjeta SIM. Entonces, si tu vivienda se encuentra en una zona rural o si simplemente no tienes acceso a una conexión de internet en el lugar donde necesitas seguridad, esta solución es perfecta para ti.
¿Cómo funcionan las alarmas GSM y 4G?
En vez de conectarse a Internet de fibra o xDSL usando una conexión convencional, funcionan de manera similar a un teléfono móvil con una tarjeta SIM, transmitiendo señales de alerta por llamadas, mensajes de texto e incluso pueden enviar fotos o vídeos de la intrusión si tenemos una tarifa de datos contratada y la alarma lo permite. Las alarmas GSM o 4G utilizan redes móviles para enviar notificaciones, y en definitiva, para conectarse a Internet.
Cuando los sensores de diferentes tipos detectan una intrusión o cualquier actividad inusual, el sistema envía una notificación a tu teléfono. Esto asegura que estés al tanto de cualquier problema, estés donde estés. Y estas son solo alguna de sus ventajas, como puedes ver aquí, tienes varias más.
- Independencia del internet: no necesitas una conexión WiFi para que el sistema funcione. Esto las hace perfectas para viviendas sin acceso a internet, como casas de campo o segundas residencias. Solamente necesitarás tener cobertura de banda ancha móvil, a ser posible, con cobertura 4G.
- Fácil instalación: muchos modelos de alarmas sin WiFi son fáciles de instalar, no requieren cables complicados y pueden funcionar con baterías. Además, los sensores también funcionan con pilas o baterías, por lo que, si los ladrones o los okupas cortan la electricidad en la vivienda, seguirá funcionando sin problemas para avisarnos de que ha ocurrido un problema.
- Bajo coste: algunos sistemas de alarmas sin WiFi no tienen cuotas mensuales, ya que no dependen de un servicio de monitoreo centralizado. Solo tendrás que pagar por el equipo y la instalación.
Generalmente la central de alarma, donde está instalada la tarjeta SIM y desde donde se comunican todos los sensores, disponen de una batería de larga duración, que nos permitirá que el sistema siga funcionando durante uno o dos días, perfecto para no depender de la corriente eléctrica en caso de un corte de luz.
Alarmas autónomas: la solución ideal
Si tu principal preocupación es que no haya corriente eléctrica en la casa que quieres proteger, también hay opciones que se adaptan a esto. Existen alarmas que funcionan con baterías de larga duración, algunas de hasta 10 meses de autonomía. Estas alarmas pueden conectarse mediante redes móviles y enviar alertas sin depender de WiFi ni de electricidad continua. Además, muchas de ellas son resistentes a sabotajes y cortes de energía. Otra opción es que compres un pequeño SAI para alimentar la alarma en caso de corte en el suministro eléctrico, así te aseguras que todo seguirá funcionando perfectamente.
No tener WiFi en una vivienda no significa que debas comprometer su seguridad. Las alarmas GSM o 4G son soluciones muy eficaces para proteger tu propiedad sin depender de una conexión de internet. Estas alarmas pueden ofrecerte la tranquilidad que necesitas, sin importar dónde estés. Recuerda que también puedes optar por cámaras de vigilancia con tecnología 4G para tener una capa extra de seguridad.
Nuestra recomendación de alarma GSM/4G sin cuotas es Ajax Systems. Esta empresa de seguridad proporciona una solución de alarma doméstica muy avanzada, con multitud de sensores de todo tipo con el objetivo de que puedas proteger tu vivienda correctamente. En RedesZone tenemos un completo análisis de esta alarma de Ajax Systems, donde podréis ver todas las posibilidades y opciones que nos brinda.
Además de instalar alarmas GSM o 4G, hay otras medidas que puedes tomar para proteger tu segunda residencia o casa rural. Por ejemplo, contar con buenas cerraduras de seguridad en puertas y ventanas es fundamental. Opta por cerraduras reforzadas y, si es posible, instala cerrojos adicionales para dificultar el acceso no autorizado. También es muy útil colocar rejas en ventanas, sobre todo en plantas bajas o sótanos.
Otra recomendación es mantener la casa con apariencia de habitada. Usa temporizadores para encender y apagar luces en horarios irregulares y evitar que parezca vacía. Puedes dejar alguna radio o televisión con volumen bajo para simular presencia. Además, pide a algún vecino o amigo de confianza que revise la vivienda periódicamente.
Finalmente, evita dejar objetos de valor a la vista y mantén jardines y entradas bien cuidados, ya que una casa descuidada suele llamar más la atención de okupas o ladrones.
Desventajas y limitaciones de las alarmas GSM/4G
Bien es cierto que con las alarmas GSM/4G suponen una buena una solución para proteger segundas residencias o viviendas sin conexión WiFi, no están exentas de limitaciones importantes. Una de las principales desventajas es que son muy vulnerables a los inhibidores de frecuencia, que son dispositivos ilegales que los delincuentes usan para bloquear las señales móviles GSM, 4G e incluso partes de 5G.
Hoy en día, hay marcas que integran detección anti-inhibición que activa sirenas locales o envía alertas por canales alternativos, pero la realidad es que no todos los modelos mas económicos ofrecen esta protección. Otra de esas limitaciones importantes es la dependencia total de la cobertura móvil. Hay zonas rurales o montañosas donde esto podría suponer un problema mayor. Si la señal es intermitente, las alertas podrían no llegar a tiempo.
También debemos tener en cuenta que el progresivo apagado de las redes 2G y 3G en España, las alarmas antiguas basadas solo en GSM (2G) quedarán obsoletas. Es por eso importante elegir modelos compatibles con 4G/5G para evitar fallos a futuro. La autonomía de la batería puede llegar a durar días o semanas en algunos casos, pero tiene sus límites en cortes de luz prolongados, habituales en casas vacías durante meses.
Si llega el caso y la batería se agota, el sistema queda inoperativo hasta que se restarure la electricidad. Tampoco hay que olvidar que estas alarmas sin cuotas suelen carecer de conexión directa a Centrales Receptoras de Alarmas o policía. Es decir, que depende solo de notificaciones al móvil del propietario, lo que podría suponer un retraso en la respuesta si lo comparamos con sistemas conectados.
