- Por qué la regla más usada al crear copias de seguridad no es suficiente
- Por qué no es buena idea tener la copia de seguridad en el mismo equipo
Al crear una copia de seguridad, es fundamental revisar que realmente funciona bien y que estará disponible cuando lo necesites. De lo contrario, podrías tener archivos que no servirán de mucho si alguna unidad física deja de funcionar, sufres un ataque de ransomware o cualquier otra circunstancia por la que necesites restablecer el contenido. Vamos a darte algunas recomendaciones esenciales para que puedas poner en práctica.
Cómo verificar las copias de seguridad
Puedes hacer copias de seguridad de los archivos de tu móvil, del ordenador o de cualquier otro dispositivo. Esto puede incluir documentos importantes que puedas necesitar en algún momento. Por ello, es clave que esa copia realmente funcione bien, esté actualizada y bien configurada.
Comprueba que no hay errores de lectura
Lo primero que debes hacer es comprobar que no hay ningún tipo de error de lectura. Aunque la copia haya indicado que ha finalizado, podría haber problemas para acceder a ella. Puedes notar que hay archivos omitidos, problemas de permisos, archivos a los que no puedes acceder y errores similares.
Por tanto, asegúrate de que tienes acceso a ese contenido y que vas a poder restablecer el contenido cuando sea necesario. Evita simplemente confiar en que la copia se ha realizado correctamente y encontrarte con problemas al intentar entrar.
Verifica que están actualizadas
También deberías observar la fecha de actualización de esa copia. Especialmente, esto es fundamental si sueles tener documentos que actualizas frecuentemente y necesitas tener acceso. De poco sirve tener una copia desactualizada, con archivos que ya no vas a necesitar.
Esto es algo que puedes hacer si realizas copias de seguridad cada día o si tienes alguna configuración que permita automatizar el proceso. Podrás verificar que todo está en orden.
Revisa el tamaño
Una manera sencilla de saber si una copia de seguridad está completa, es comprobar el tamaño. Simplemente basta con mirar cuánto ocupa la copia primaria, la que tienes en tu ordenador o móvil, y comparar con esa copia de seguridad que has creado y que tienes almacenada en otro lugar.
El tamaño debe ser exactamente el mismo. También podrías ver que el número de archivos coincide, algo que te permitirá saber si falta o no alguno por pasar.
Mira la configuración
Muchas copias de seguridad permiten realizar una configuración para automatizar el proceso, ajustes relacionados con la seguridad o poder comprobar automáticamente que los archivos están disponibles. Es conveniente que revises la configuración y puedas ver que todo está como debería.
Si necesitas realizar algún cambio, es importante poder hacerlo antes de que pierdas documentos importantes. Asegúrate de que todos los ajustes están marcados tal y como necesitas, ya que esto es clave para que las copias se realicen de forma automática o poder usar algunas opciones de seguridad.
En cualquier caso, te recomendamos siempre hacer uso de varias copias de seguridad y no jugártela a una única. Lo ideal es usar la regla 3-2-1, que significa que vas a tener tres copias, al menos, en dos formatos distintos (en la nube y físico) y que una de ellas esté en un lugar externo.
