Consejos básicos para que no ataquen tu router

Una pieza fundamental para nuestras conexiones es el router. Es el aparato que va a permitir conectar otros muchos dispositivos y tener acceso a la red. Esto hace que, en caso de que surja un problema, puedan verse afectados muchos equipos. Por ello siempre debemos mantener la seguridad presente y reducir el riesgo de que haya intrusos. Vamos a dar algunas pautas esenciales para lograrlo.

Qué hacer para que el router esté siempre protegido

Hay que tener en cuenta estos consejos tanto para el aparato principal que tengamos, como también si estamos utilizando un router viejo para usarlo como repetidor o cualquier otra función. En todos los casos debe estar protegido y reducir así la posibilidad de que un pirata informático llegue a acceder y poner en riesgo la privacidad.

No dejar el router como viene de fábrica

Algo muy importante es cambiar los valores que vienen de fábrica con el router. Si los mantenemos puede facilitar la entrada de cualquier intruso. Por ejemplo hablamos de cambiar el nombre de la red, la configuración de seguridad, contraseñas…

Normalmente el nombre del router va a reflejar el modelo e incluso la operadora de telefonía que estamos usando. Esto podría ayudar a los atacantes a buscar posibles vulnerabilidades o llevar a cabo una estrategia para entrar en el aparato y comprometer la seguridad.

Evitar que haya vulnerabilidades

Por supuesto otro punto esencial es evitar los fallos de seguridad. Las vulnerabilidades están presentes en todo tipo de dispositivos, pero son especialmente sensibles si hablamos de un router, ya que está conectado permanentemente a la red y además sirve para establecer conexión con otros muchos aparatos.

Nuestro consejo es actualizar siempre el firmware del aparato. Nunca debemos dejar una versión obsoleta, que pueda tener vulnerabilidades. Esto lo debemos aplicar también a cualquier otro aparato que tengamos conectado al dispositivo.

Usar siempre contraseñas seguras

Otra cuestión muy importante es la de usar claves que sean realmente seguras. Aquí debemos hacer mención tanto a la red Wi-Fi como también a la contraseña para acceder al router y su configuración. No debemos nunca dejar la que viene de fábrica, pero además hay que generar una realmente fuerte.

En Internet hay muchos métodos para robar contraseñas. Una segura es aquella que es totalmente aleatoria, que cuenta con símbolos diferentes, números y letras (tanto mayúsculas como minúsculas). Además, esa clave no debemos usarla en ningún lugar.

También será imprescindible que el cifrado que usemos sea el adecuado. A veces el problema de seguridad que aprovechan los atacantes es que estamos utilizando un cifrado obsoleto, como sería el WEP. Debemos siempre utilizar uno seguro, actual, como por ejemplo WPA-3 o, en su defecto, WPA-2.

Proteger también los dispositivos conectados

Pero no solo hay que proteger el propio router, sino también cualquier dispositivo que tengamos conectado. Si hay vulnerabilidades en otros equipos, podrían usarlos como puente para llegar a otros. Hablamos de ordenadores, móviles, tablets… Pero también lo que se conoce como el Internet de las Cosas.

Debemos aplicar los consejos que hemos mencionado anteriormente. Debemos siempre tener buenas contraseñas, los equipos actualizados y reducir al máximo las posibles vulnerabilidades que puedan aparecer.

Revisión constante

Pero algo que no debemos pasar de lado es el hecho de mantener una revisión periódica. Si queremos evitar intrusos en el router, algo fundamental es revisar que precisamente no haya equipos desconocidos conectados al aparato.

Para ello podemos entrar en el router, en su configuración, y ver qué dispositivos hay conectados en ese momento o cuáles se han conectado recientemente. También revisar que el cifrado es el adecuado, que está actualizado y, además, cambiar la contraseña de vez en cuando.

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