Contar con un antivirus, es algo muy importante para proteger la seguridad de los dispositivos. Existen muchas opciones y una de las más conocidas es Windows Defender. Sin embargo, en este artículo vamos a hablar de cómo varias vulnerabilidades convierten al antivirus de Windows en una herramienta maliciosa que permite atacar a los usuarios. Vamos a darte algunas recomendaciones sobre cómo debes actuar y mejorar así la protección.
Concretamente, como explican desde el medio Dark Reading, son tres exploits de prueba de concepto que se están utilizando en ataques activos contra este antivirus de Windows. Además, dos de esos tres aún no han recibido actualizaciones, por lo que se trata de un problema importante que, por el momento, no tiene solución.
Exploits contra el antivirus de Windows
Un investigador de seguridad, bajo el nombre de Nightmare-Eclipse, ha sido quien ha publicado estas pruebas de concepto después de que, según indica, intentó reportarlas a Microsoft y no obtuvo ninguna respuesta adecuada.
Uno de esos exploits ha sido denominado como BlueHammer y explota la vulnerabilidad de día cero registrada como CVE-2026-33825. A través de una publicación con fecha de 20 de abril, desde Vectra.ai, un proveedor de seguridad, “Defender detecta un archivo sospechoso, decide sobrescribirlo y un atacante aprovecha una condición de carrera que redirige dicha sobrescritura a una ubicación de su elección”. Esto permite que los atacantes obtengan acceso al sistema.
Para esta vulnerabilidad sí hay parche, ya que Microsoft lanzó una actualización en los parches de abril. Por tanto, es importante que utilices la última versión disponible y así puedas garantizar la seguridad.
Otra vulnerabilidad es RedSun. Funciona de forma similar a BlueHammer. En este caso, apunta a TieringEngineService.exe, un proceso en segundo plano del antivirus de Windows que se encarga de clasificar y priorizar los archivos y amenazas que detecta. Desde Vectra.ai, indican que un atacante solo necesita usar una cadena de prueba EICAR integrada para activar esa vulnerabilidad. Este problema afecta a Windows 10, Windows 11, Windows Server 2019.
El tercer exploit es UnDefend. Un atacante lo puede implementar tras obtener acceso a SYSTEM mediante BlueHammer o RedSun.
Actualización de emergencia para .NET
Por otro lado, Microsoft ha lanzado una actualización de emergencia para .NET 10.0.7. Se trata de un parche que corrige una vulnerabilidad que permite la elevación de privilegios. Este problema surgió tras una reciente actualización rutinaria del sistema. Este fallo ha sido registrado como CVE-2026-40372. Ha recibido una puntuación de 9.1 en la escala CVSS 3.1, por lo que se trata de un problema crítico.
El fallo afecta a las versiones 10.0.0 a 10.0.6 del paquete Microsoft.AspNetCore.DataProtection. Por tanto, si utilizas alguna de esas versiones, es importante que actualices a la nueva disponible. Esto evitará problemas que puedan comprometer tu seguridad y privacidad.
Como ves, es imprescindible siempre tener las últimas versiones disponibles, ya que esto ayuda a corregir vulnerabilidades. No obstante, en ocasiones puede haber problemas con una nueva actualización, por lo que hay que estar atento a posibles soluciones adicionales que puedan lanzar, como ha sido en este caso. Es algo que debes aplicar sin importar el sistema operativo que uses.
