Utilizar una buena contraseña en el Wi-Fi es muy importante para evitar intrusos en tu red. Sin embargo, no es lo único que importa. Vamos a darte algunas recomendaciones sobre qué debes hacer para estar protegido al máximo y evitar problemas que afecten a la velocidad de la conexión, a la estabilidad o no poder conectar múltiples dispositivos al mismo tiempo.
Ten en cuenta que la contraseña solo va a proteger el acceso directo a la red inalámbrica pero no evita otros muchos ataques que puede sufrir el router y otros métodos que podrían utilizar para controlar tu red. Podemos decir que la clave del Wi-Fi es solo una pieza del puzle completo y existen otros elementos que debes tener en cuenta.
Cómo proteger el Wi-Fi más allá de la contraseña
Lo primero siempre será usar una buena clave, la cual debe ser aleatoria, contar con letras (mayúsculas y minúsculas), números y otros caracteres especiales, además de tener una buena longitud. A partir de ahí, debes añadir todo lo que vamos a mostrar.
Cifrado robusto
Un factor clave es utilizar un cifrado actual y robusto que pueda proteger realmente tu red inalámbrica. Cuidado con cifrados obsoletos, como son WEP o WPA. Esto podría permitir que un atacante robe la contraseña con relativa facilidad y tenga acceso a tu red.
Actualmente, el cifrado más seguro es WPA3. No obstante, no todos los routers y dispositivos son compatibles, por lo que tendrías que usar WPA2.
Contraseña de administrador segura
No solo debes utilizar una contraseña para el Wi-Fi, sino también tener una buena para entrar en la configuración del router. Esta clave es la que abre las puertas a otros muchos ajustes que podrías aplicar para mejorar la seguridad.
Al igual que con la clave del Wi-Fi, debes aplicar estas recomendaciones esenciales para proteger tu seguridad:
- Contraseña con una buena longitud.
- Totalmente aleatoria y única.
- Letras (mayúsculas y minúsculas), números y otros símbolos especiales.
Actualiza el router
Por supuesto, otro punto que debes tener en cuenta es actualizar el router. Esto permite corregir posibles vulnerabilidades que pueda haber y que podrían explotar los cibercriminales. Asegúrate de tener la última versión instalada y no dar facilidades.
Según cómo sea tu router, la manera de actualizarlo va a ser distinta:
- Actualización automática.
- Entrando en la configuración.
- Descargando la última versión del firmware desde la web oficial.
Elimina riesgos en la configuración
La configuración del router podría ser insegura si has cometido ciertos errores. De fábrica podría tener algunas funciones habilitadas y que no van a ser necesarias, pero podrían comprometer la seguridad. Por tanto, conviene quitarlas siempre que sea posible. Algunas son las siguientes:
- WPS.
- Administración remota.
- Credenciales de administrador predeterminadas.
En definitiva, proteger tu Wi-Fi con una buena contraseña va a ser fundamental, pero no es lo único que debes tener en cuenta. Deberías siempre asegurarte de tener el router bien configurado, utilizar un cifrado robusto, tener el firmware actualizado y eliminar riesgos que pueda haber en la configuración y que podrían venir de fábrica si no lo has cambiado.
