Tener una buena contraseña, es una de las barreras de seguridad más importantes para proteger una cuenta en Internet o cualquier dispositivo. También lo es para evitar intrusos en la red Wi-Fi. Pero, ¿es suficiente? En este artículo, vamos a hablarte de por qué tener una buena contraseña para la red inalámbrica, podría no evitar que entren en tu Wi-Fi y empiece a ir mal.
Vamos a darte también algunas recomendaciones para que puedas proteger tu red lo máximo posible. El objetivo es evitar intrusos y conseguir que la conexión vaya lo mejor posible, para que puedas aprovecharla en tu día a día. A veces, pequeños ajustes pueden hacer que todo funcione mejor y haya una mayor seguridad.
Por qué no basta con una buena contraseña
Uno de los motivos por el que no es suficiente tener una buena contraseña, es si utilizas un cifrado antiguo. Por ejemplo, podrías estar usando el cifrado WEP o WPA. Son obsoletos y existen herramientas para poder romper la contraseña, aunque sea muy buena. Por tanto, tu red inalámbrica no va a estar protegida. Lo mismo ocurre si usas el protocolo WPS mediante PIN, es recomendable que deshabilites esta opción, para estar correctamente protegido. El WPS mediante botón sigue estando presente en todos los routers y repetidores, este es menos vulnerable que mediante el PIN, pero debes saber que el tiempo de sincronización puede ser de hasta 2 minutos, así que durante ese tiempo alguien podría entrar en tu red local.
En caso de que tengas un router con alguna vulnerabilidad, sin actualizar, también podría ser un riesgo. Pese a tener una buena contraseña, un atacante podría explotar ese fallo de seguridad y lograr acceder a la red. Es fundamental que tengas esto en cuenta también en otros dispositivos que uses en tu día a día, conectado a Internet. Los routers Wi-Fi son la primera barrera de defensa de los ataques, así que es crítico que siempre lo tengas actualizado correctamente.
Tampoco va a estar completamente protegida la red, en caso de que utilices una clave que sea robusta, pero que pueda estar filtrada. Por ejemplo, si la has usado previamente en otro dispositivo, que tenía alguna vulnerabilidad, y ha quedado expuesta. También puede pasar que la tengas en alguna cuenta online y, nuevamente, ha quedado expuesta.
Además, podría haber otros problemas que puedan afectar a tu red. Por ejemplo, malware dentro del router, acceso físico al router o incluso ataques de ingeniería social, como podría ser escanear un código QR falso para entrar en el Wi-Fi.
Cómo proteger tu red
Para proteger tu red, más allá de usar una buena contraseña, es fundamental que te asegures de estar usando un cifrado adecuado. A ser posible, utiliza el último protocolo disponible, que es WPA3. En su defecto, utiliza WPA2. Evita los más antiguos, como WPA o WEP. Aunque siempre sería recomendable usar WPA3, lo cierto es que muchas veces los dispositivos cliente no son compatibles con esta versión del protocolo, así que no te queda más remedio que usar WPA2, porque usar el WPA2/WPA3 no siempre es compatible con clientes antiguos.
También debes asegurarte de tener el dispositivo correctamente actualizado. Esto es fundamental para lograr una buena protección, además de un rendimiento óptimo. Tener la última versión del firmware del router, es clave. Es algo que debes aplicar siempre a cualquier dispositivo que tengas conectado a la red.
Además, es importante que cambies los valores de fábrica del router. Asegúrate de cambiar la contraseña que viene de fábrica, así como ajustes que puedan debilitar la seguridad del aparato. Crear una red de invitados, por ejemplo, es algo que puedes hacer en la configuración y que te permite ganar en seguridad. Revisa también que no tengas el acceso remoto activado, esto puede ser un grave problema de seguridad.
En definitiva, utilizar una buena contraseña para el router, es importante. Sin embargo, es esencial que revises todo muy bien, ya que podrías tener problemas que pongan en riesgo tu protección si, por ejemplo, tienes el aparato desactualizado o mal configurado.
