No cometas estos fallos al poner una contraseña al Wi-Fi

Proteger las redes inalámbricas es muy importante para conseguir una buena velocidad de Internet y evitar intrusos. Sin embargo es común cometer ciertos errores y uno de ellos es a la hora de elegir la contraseña. Por ello en este artículo queremos hacer un repaso sobre los puntos esenciales al crear una clave y evitar problemas con la entrada de cualquiera en nuestra red.

Errores al poner una clave al Wi-Fi

Lo normal es que tengamos una contraseña puesta al Wi-Fi para evitar que cualquiera pueda entrar. Pero no siempre utilizamos claves que realmente son seguras y en muchas ocasiones podríamos dar facilidad a los piratas informáticos para que puedan averiguarla o romperla a través de programas informáticos.

Mantener la que viene de fábrica

Un error muy común es dejar la contraseña que viene de fábrica. Por facilidad, simplemente la mantenemos tal cual cuando nos instalan el router y pueden pasar años sin que la cambiemos. Pero este es uno de los fallos más habituales, ya que esto facilita el trabajo a los intrusos que quieran entrar en la red.

Este tipo de claves suelen ser genéricas, únicamente con letras y números, y a veces siguen un mismo patrón según el modelo del router. Un atacante puede probar teniendo en cuenta esto que mencionamos y tener más facilidad para entrar en la red inalámbrica sin que nos demos cuenta.

Utilizar palabras fáciles

Otro fallo también peligroso es utilizar palabras sencillas de recordar. Pasa lo mismo a la hora de proteger cualquier red social o cuenta que tengamos en Internet. Los usuarios tienden a poner claves que sean sencillas de memorizar, pero esto va a facilitar siempre que un intruso pueda entrar.

Un atacante podría utilizar diccionarios y llevar a cabo ataques de fuerza bruta. Básicamente consiste en probar las combinaciones más típicas hasta dar con la que hemos puesto. Un problema común, que va a dejar nuestras redes inalámbricas desprotegidas aunque usemos contraseña.

No usar un cifrado actual

También es un error utilizar un cifrado que realmente no proteja. Existen diferentes, como son WEP, WPA-2, WPA-3, etc. No todos funcionan igual. De hecho, los antiguos y obsoletos, como WEP, pueden ser explotados a través de programas informáticos y en cuestión de segundos robar una contraseña del Wi-Fi.

Nuestro consejo es utilizar al menos el cifrado WPA-2 y, si nuestro router y dispositivos son compatibles, WPA-3. De esta forma, esa clave que hemos generado estará bien protegida y no podrá ser averiguada fácilmente por alguien con los conocimientos necesarios.

Router con cifrado WPA3

No cambiar el nombre de red

Aunque no está directamente relacionado con la contraseña, el hecho de mantener el nombre de la red Wi-Fi que viene de fábrica sí puede ayudar a saber cuál es. Esto es así ya que puede indicar qué modelo de router exactamente estamos usando. En caso de que este tipo de aparatos tenga una vulnerabilidad conocida, un atacante podría saber qué utilizar para robar la contraseña.

Lo interesante aquí es utilizar un nombre que no nos relacione, que no ofrezca información sobre qué operadora tenemos contratada o qué modelo de router usamos. De esta forma aumentaremos la seguridad y reduciremos posibles problemas que puedan aparecer.

Por tanto, estos son los principales errores al crear una clave. Además, siempre conviene compartir con seguridad la contraseña del Wi-Fi y evitar que pueda filtrarse. Todo esto hará que aumentemos la seguridad en nuestra red doméstica.

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