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El móvil o PC no siempre va a conectarse al dispositivo más cercano para tener Wi-Fi. La distancia no es el único factor que importa para lograr una mejor conexión y evitar cortes. Influyen la intensidad de la señal, posibles interferencias, la configuración de la red y cómo tengas configurado el propio aparato para que se conecte. Por ello, podría conectarse a una opción más lejana, sin que ello suponga que sea un problema.
Más cerca no siempre es mejor para el Wi-Fi
Los motivos principales por los cuales tu equipo podría conectarse a una red más lejana son los siguientes:
- Punto de acceso más lejano, pero llega mejor la señal.
- Mantiene una conexión anterior.
- Posibles interferencias.
- Obstáculos que limiten la señal.
Lo primero que puede ocurrir, es que haya un punto de acceso más lejano, pero que ofrezca mejor señal. Puede ser un repetidor, el router, un sistema Mesh que tengas configurado en tu vivienda, etc. El dispositivo intenta conectarse, pero recibe peor señal de otro aparato más cercano. Interpreta que es mejor conectarse a otro más lejano y eso es lo que hace.
También puede ocurrir que el móvil u ordenador mantengan la conexión que ya tienen. Si previamente te has conectado al lado del router con el móvil, por ejemplo, la señal sería muy potente y todo funcionaría bien. Al moverte por la casa, podrías tener un repetidor más cerca, pero el móvil va a mantener la conexión con el router, que está más lejos, siempre y cuando funcione bien.
Además, podría haber interferencias y obstáculos que afecten a la señal. Aunque te conectes justo al lado de un repetidor o nodo de un sistema Mesh, podría haber algo que impida que la señal llegue correctamente a tu móvil u ordenador. Pueden ser interferencias provocadas por otro aparato, como dispositivos Bluetooth, un microondas en funcionamiento o un teléfono inalámbrico, todos ellos utilizando la frecuencia de los 2,4 GHz, o bien obstáculos como paredes o muros.
La calidad de los aparatos, clave
Algo que debes tener muy en cuenta es la calidad de los aparatos que utilices para ofrecer Wi-Fi a tus dispositivos. Por ejemplo, podrías estar usando un repetidor de mala calidad y que haga cuello de botella, por lo que no vas a tener una conexión estable ni veloz.
Es imprescindible que siempre utilices aparatos de garantías, que cuenten con características que realmente aporten positivamente y puedas aprovechar a la hora de conectar el ordenador, el móvil o cualquier otro aparato a la red. Observa el protocolo Wi-Fi que utiliza, el tipo de frecuencia que permite usar, la cantidad de dispositivos que soporta al mismo tiempo o la velocidad máxima.
Para mejorar la cobertura del Wi-Fi en casa, sigue estas recomendaciones esenciales:
- Ubica el router correctamente.
- Instala repetidores o sistemas Mesh de calidad.
- Utiliza un adaptador Wi-Fi de calidad en tu PC.
- Desconecta todo lo que no necesites.
- Evita interferencias y obstáculos.
Todo esto puede ayudar a que tus aparatos se conecten a la red de forma inalámbrica correctamente y reducir el riesgo de que haya cortes y problemas.
