Wi-Fi oculto: ¿realmente es seguro?

Wi-Fi oculto: ¿realmente es seguro?

Javier Jiménez

Navegar a través de redes inalámbricas es algo muy común hoy en día. Tenemos a nuestra disposición un amplio abanico de posibilidades. Muchos dispositivos móviles que son compatibles con las redes Wi-Fi y permiten que naveguemos sin necesidad de utilizar cables. Ahora bien, esto también tiene sus puntos negativos. Más allá de los problemas evidentes de cobertura según la distancia, de inestabilidad o velocidad, también hay que señalar la seguridad. Algunos usuarios optan por ocultar su red Wi-Fi. ¿Es esto seguro? De ello vamos a hablar en este artículo.

Por qué ocultar el Wi-Fi no mejora la seguridad

Un punto muy importante en nuestras redes inalámbricas es la seguridad. Podemos tener en cuenta ciertos consejos para mejorar la cobertura del Wi-Fi. Pero también tener algunas recomendaciones para mejorar precisamente la seguridad. Por ejemplo podemos nombrar el hecho de crear una contraseña que sea realmente fuerte y compleja o mantener el aparato actualizado.

Pero hay otras acciones sencillas que muchos usuarios llevan a cabo pensando que realmente va a mejorar la seguridad pero es un problema. Hablamos, por ejemplo, de utilizar el cifrado MAC. También lo es ocultar la red Wi-Fi.

Cuando ocultamos la red Wi-Fi significa que el SSID del router no va a estar disponible cuando alguien realiza una búsqueda sencilla para ver si hay redes cerca. Esto, de primeras, podría parecer que protege realmente la seguridad y evitaría intrusos.

Sin embargo esto no es así. Ocultar el Wi-Fi no va a mejorar la seguridad. Podemos decir que ofrece una capa extra para proteger en cierto modo la visibilidad de la red. Alguien que realice una búsqueda de redes y no tenga los conocimientos adecuados no podría realmente suponer una amenaza. En ese sentido sí podríamos decir que ganamos en privacidad y poder ocultar nuestra red.

Pero si hablamos de seguridad real, de estar protegidos ante posibles piratas informáticos que sí cuenten con las herramientas y conocimiento necesarios, no es una medida adecuada. Simplemente con utilizar programas para ello podemos realizar un análisis en busca de redes inalámbricas y a través de analizar el tráfico nos aparecerían qué redes Wi-Fi hay ocultas. Un ejemplo para ello es Acrylic WiFi.

Opciones que sí ayudan a proteger nuestro Wi-Fi

Hemos visto por tanto que ocultar la red Wi-Fi no es una medida que vaya a mejorar la seguridad realmente. Va a seguir estando disponible para cualquiera con los conocimientos necesarios, que a fin de cuentas serán los que tengan un verdadero peligro.

Sí podemos tener en cuenta algunos consejos interesantes para mejorar nuestra red Wi-Fi. De esta forma podremos evitar que intrusos accedan y pongan en riesgo nuestra privacidad, además de afectar al rendimiento de la propia red y provocar así una pérdida de velocidad y cortes. Estos son algunos consejos a tener en cuenta:

  • Cambiar los valores de fábrica: debemos cambiar parámetros que vienen de fábrica como el nombre de la red o los datos para acceder al router.
  • Crear contraseñas fuertes y complejas: por supuesto hay que crear claves que sean fuertes. Tienen que contener letras (mayúsculas y minúsculas), números y otros símbolos especiales.
  • Usar un cifrado adecuado: no solo basta con una contraseña fuerte, sino que debemos asegurarnos de utilizar un cifrado adecuado y no usar algunos obsoletos como el WEP.
  • Actualizar el firmware: a veces surgen vulnerabilidades que pueden ser aprovechadas por piratas informáticos. Debemos siempre actualizar a la última versión para corregirlas.

En definitiva, estos son algunos consejos que podemos tener en cuenta para proteger una red Wi-Fi. Hemos visto que simplemente con ocultar el nombre no va a ayudar realmente a mejorar la seguridad y seguiría estando disponible para usuarios con conocimientos.