Utilizar un repetidor inalámbrico, puede ser una buena opción para mejorar la señal inalámbrica. Si la cobertura no llega a una zona en concreto de tu casa, puede venir bien para potenciarla. Sin embargo, no siempre vas a obtener los resultados esperados. Es habitual que el ping aumente demasiado, lo que va a suponer un problema para jugar online o realizar una videollamada, por ejemplo.
Te vamos a dar algunas recomendaciones sobre qué puedes hacer para conseguir que tu repetidor funcione lo mejor posible y no tener problemas con la latencia. Vamos a darte una serie de pautas que podrás tener en cuenta en tu día a día y reducir así el riesgo de que aparezcan complicaciones.
Reduce la latencia al usar un repetidor
Ten en cuenta que el repetidor se conecta al router, recibe la señal y posteriormente la reparte a otros aparatos. En ese proceso, si las condiciones no son óptimas, puede producirse un exceso de latencia o ping. El ping o latencia es el tiempo, medido en milisegundos, que tarda en llegar un dato desde tu dispositivo al servidor de destino y volver. Si es excesivo ese tiempo, lo notarás al navegar.
Ubica bien el repetidor
Lo primero que debes hacer, es ubicar correctamente el repetidor. Lo interesante es que pueda recibir señal lo mejor posible, para que ese problema no aumente y no tengas limitaciones a la hora de navegar por la red, especialmente en tareas que requieran de una latencia baja.
Ubicarlo bien significa que no esté excesivamente lejos. También deberías alejarlo de posibles obstáculos, como son grandes muros y objetos metálicos que puedan bloquear la señal.
En cuanto a otros factores externos, también debes alejarlo de fuentes de calor. Si lo pones cerca de una ventana por donde entre luz directa del sol, eso podría dar lugar a sobrecalentamiento y problemas de rendimiento. Tampoco es buena idea que el repetidor acumule polvo, lo cual va a afectar también negativamente al funcionamiento.
Reduce interferencias
Otro consejo es que intentes reducir las interferencias. Cuidado si tienes cerca dispositivos que utilicen la frecuencia de los 2,4 GH, como puede ser el Bluetooth, un teléfono inalámbrico o incluso un microondas. Esto va a afectar negativamente y puede provocar que el ping aumente.
Para reducir este problema, además de alejar esas posibles interferencias, puedes optar por utilizar los 5 GHz del Wi-Fi. Aunque es una frecuencia que tiene un menor alcance, algo que deberías tener en cuenta, es más estable. Como alternativa, en caso de que se trate de un repetidor tribanda, podrías usar los 6 GHz para conectarte a Internet con mayor estabilidad y reducir el riesgo de interferencias con otros aparatos.
Si puedes, conéctate por cable
También vendría bien que te conectes por cable, en vez de por Wi-Fi. Podrás lograr una mayor estabilidad y así tener una latencia inferior, lo que permitirá que navegues mejor por la red y tengas menos problemas.
No todos los repetidores cuentan con puerto Ethernet, por lo que esto solo podrás tenerlo en cuenta si tienes un modelo que sí disponga de ello. En este caso, intenta aprovecharlo.
Evita saturar el aparato
Una recomendación más, es que evites saturar el repetidor Wi-Fi. Si conectas muchos aparatos, puede dar lugar a saturación y eso se traduce en problemas para lograr una buena velocidad o tener un ping bajo. Especialmente, lo vas a notar si utilizas un aparato de mala calidad, que no soporte tantos equipos conectados.
Por tanto, intenta reducir la cantidad de dispositivos que conectas a tu repetidor Wi-Fi. Notarás que la conexión funciona mejor y reducirás el riesgo de tener problemas.
En definitiva, estas son algunas recomendaciones útiles que puedes tener en cuenta para lograr que tu repetidor Wi-Fi funcione lo mejor posible y no tener problemas cuando te conectes a la red.
