Los mejores usos que puedes dar a un Raspberry Pi

Escrito por Rubén Velasco

El lanzamiento del Raspberry Pi, hace ya más de 5 años y medio, supuso sin duda una revolución en el sector de los mini-ordenadores. Por 35 dólares podemos tener a nuestra disposición un completo ordenador, con una potencia bastante aceptable y muchas funciones de conectividad (como Wi-Fi y Bluetooth de base en los últimos modelos) de manera que podamos hacer prácticamente cualquier cosa con él, el límite es, al final, nuestra imaginación.

A lo largo de los años de vida de este mini-ordenador hemos podido ver cómo muchos desarrolladores han hecho con él de todo, desde convertirlo en un completo ordenador portátil con Linux hasta tenerlo como una retro-consola, configurar un termostato o una unidad de control de una casa inteligente.

Aunque podemos hacer casi de todo con él, no todos los proyectos son igual de interesantes, especialmente para los usuarios domésticos a quienes configurar un Raspberry Pi para controlar toda la maquinaria de una empresa no les sirve de mucho. Por ello, a continuación, vamos a ver los usos que podemos encontrar más interesantes para este mini-ordenador de 35 dólares.

Los usos más interesantes para un Raspberry Pi

Sin duda, el uso más interesante que puede encontrar un usuario medio a este mini-ordenador es convertirlo en una TV-Box o en un centro multimedia. Gracias a distribuciones como LibreElec, es posible convertir este dispositivo en un centro multimedia de manera que podamos conectarlo a una televisión y poder acceder a todo el contenido multimedia, por ejemplo, a través de Kodi.

libreelec 8.0

En caso de querer centralizar nuestro centro multimedia, siempre podemos recurrir a Plex, uno de los servidores más completos ideal para el streaming de contenido dentro (y fuera) de la red local desde, por ejemplo, un NAS o nuestro Raspberry, configurado con un Plex Server.

Otro de los usos más interesantes que podemos dar al Raspberry Pi es convertirlo en una retro-consola. Gracias a distros como RetroPie, podemos montar en este mini-ordenador una completa consola retro que nos va a permitir jugar a prácticamente cualquier título antiguo, incluso de Nintendo 64 y PS1, ideal para rememorar viejos tiempos.

Además de a las consolas clásicas, esta plataforma también nos permite emular máquinas arcade, con MAME que, si somos un poco manitas, vamos a poder convertir en una auténtica recreativa para nuestra casa.

Otro interesante uso es convertir este mini-ordenador en un ordenador, sin el mini. Raspbian es la distribución oficial, basada en Debian, de este dispositivo, un Linux totalmente funcional que nos permite desde conectarnos a Internet hasta ver vídeos y hacer prácticamente lo mismo que haríamos con cualquier otro ordenador con Linux.

Raspberry Pi - Raspbian Stretch

Por último, los usuarios con algunos conocimientos ya un poco mayores pueden convertir este equipo en un servidor casero. De esta manera podrán tener, por ejemplo, un servidor VPN siempre disponible (incluso un nodo Tor), así como un servidor de archivos para compartir dentro de la red local, un cliente de descargas torrent e incluso montar nuestra propia nube gracias a plataformas como Nextcloud.

¿Qué otros interesantes usos se te ocurren para exprimir el Raspberry Pi?

Fuente > addictivetips