Cuando llega el invierno, los meses de más frío del año, utilizar aparatos para calentar la casa es muy común. El problema es que, en ocasiones, puede irse la luz si nos pasamos al conectar estufas o radiadores. Entonces, ¿qué puedes tener en cuenta para que esto no ocurra? Te vamos a explicar qué debes revisar para poder encender aparatos para aumentar la temperatura del hogar, sin que ello suponga un problema.
Vas a ver que no todos los aparatos consumen lo mismo y no todas las viviendas tienen la misma capacidad. Aquí entran en juego factores como la potencia contratada y el consumo de cada aparato. Si esa potencia no es suficiente, podrías tener problemas. No obstante, es algo que puedes analizar con antelación y evitar que ocurra.
La potencia, clave
Por tanto, lo primero que debes saber es qué potencia tienes contratada en casa. Lo más habitual es que tengas contratados 2,3 kW, 3,45 kW, 4,6 kW o 5,75 kW. No obstante, es algo perfectamente configurable y podrías tener cualquier otro valor. Eso sí, es muy raro tener menos de esos 2,3 kW y tampoco es habitual tener más de 6,5 kW, aproximadamente.
¿Cómo puedes saber exactamente cuánto tienes contratado? Es tan sencillo como ir a tu última factura. Allí verás la potencia contratada. Además, podrías tener una potencia diferente en periodo punta y valle. La primera cuesta bastante más que la segunda, por lo que puede ser útil, en muchos casos, reducirla.
Supongamos que tienes algo intermedio, algo bastante común, y tu tarifa tiene 4,6 kW. ¿Cuántos radiadores y estufas podrías conectar? Pues esto va a depender de cómo sea cada aparato, de su consumo, y este es el segundo factor del que tenemos que hablar para poder explicar el contenido de este artículo.
Normalmente, una estufa o un radiador van a tener un consumo de entre 1000 W y 2500 W. Es decir, entre 1 y 2,5 kW. Por ejemplo, si tienes un radiador de 1500 W y una estufa de 2000 W, ya estarías consumiendo 3500 W, o bien 3,5 kW. Con esto, partiendo de esos 4,6 kW de potencia contratada que mencionamos, tendrías aún margen.
¿Qué ocurre si enchufas tres estufas, y cada una de ella tiene un consumo de 1500 W? Estarías consumiendo 4,5 kW y, por tanto, estarías al límite. A poco que enciendas una televisión, el consumo del frigorífico o cualquier otro aparato, ya hará que te pases de ese límite.
Pasarte, no significa que se apague la luz
Eso sí, ten en cuenta que pasarte de la potencia contratada no significa que inmediatamente se apague la luz. Existe un margen, una tolerancia permitida. Es decir, si tienes 4,6 kW contratados, y te pasas un 10%, podrías estar así 30-50 minutos, generalmente. Si te pasas mucho más, pongamos en un 50%, entonces podrías estar bastante menos, como 5-10 minutos.
Por tanto, vas a poder pasarte de la potencia contratada, pero solo por un tiempo y siempre y cuando no sea algo excesivo. Este margen es interesante, ya que podrías encender algo de forma puntual, como puede ser usar el microondas dos minutos, y evitar así que se vaya la luz continuamente.
Volviendo al caso de los radiadores y estufas, como son aparatos que pueden estar encendidos bastante tiempo, sí es conveniente que evites pasarte de esa potencia contratada. Siempre puedes comprobar el consumo de energía en tiempo real y así analizar si te estás pasando o no.
