Utilizar la nube es algo muy común hoy en día. Puedes alojar ahí archivos y tenerlos disponibles en cualquier lugar, liberar espacio de tus dispositivos o crear copias de seguridad. Existen muchas opciones, como son Dropbox, OneDrive, Google Drive y otras. Las hay gratuitas y de pago, pero la mayoría simplemente optan por las que son gratis. Pero, ¿qué pasaría si todas estas plataformas pasaran a ser de pago?
Vamos a hablarte de cómo podría afectar a los usuarios. Esto podría tener un impacto importante, como es lógico. Podría suponer cambios y hacer que los usuarios opten por diferentes alternativas. Hemos visto que Google Drive ahora exige dar el número de teléfono para no limitar la cuenta a 5 GB, por ejemplo.
Qué pasaría si la nube costara dinero
Si la nube empezara a costar dinero, aunque fuera una cuota pequeña al mes, millones de usuarios en todo el mundo tendrían que pensar qué hacer. Muchos optarían por pagar, pero también habría otros que preferirían no tener que hacerlo y buscar alguna alternativa. En ese proceso, podría haber incluso pérdida de archivos.
Mayor consumo de memoria en los dispositivos físicos
Lo primero que puede pasar es que muchos usuarios dejarían de liberar espacio de sus dispositivos, como podría ser el móvil, al almacenarlo en la nube. Al ser de pago, simplemente optarían por mantener ese contenido en la memoria física y no usar la nube, con plataformas como Google Drive.
Esto, lógicamente, va a suponer un mayor consumo. No estaría la opción de liberar memoria cuando sea necesario. Al menos, no de forma gratuita.
Pérdida de archivos
Si un usuario decide no pagar, tarde o temprano esa plataforma dejaría de funcionar. Ya no tendría espacio disponible para alojar archivos, por lo que podría perder contenido que llevaba ahí desde hace mucho tiempo.
Esto puede incluir archivos importantes, como podrían ser copias de seguridad. Si decides no pagar, en caso de que la nube empezara a ser de pago, podrías sufrir la pérdida de documentos que tuvieras guardados.
Búsqueda de alternativas económicas
También provocaría la búsqueda de alternativas económicas. En estos casos, siempre aparecerían servicios más baratos, aunque ofrecieran menos espacio o funciones más limitadas. Tal vez muchos pasarían de algunas de las más populares, como Google Drive o Dropbox, a otras alternativas menos conocidas.
Habría una lucha por ofrecer almacenamiento en la nube económico y, tal vez, incluirlo en paquetes de Internet, por ejemplo.
Aumento del uso de la nube privada
Además, muchos usuarios optarían por utilizar la nube privada. Si la nube pública, como Google Drive o Dropbox, pasa a costar dinero, saldría más rentable adquirir un servidor NAS y tener ahí los archivos disponibles. No dependerías de un tercero. Esto tiene también una mejora importante en cuanto a privacidad y seguridad. Los archivos realmente van a depender de ti, de tu dispositivo, y no de un servicio externo. Vas a tener un mayor control.
En definitiva, utilizar la nube es algo muy extendido y, en general, gratuito. Sin embargo, el hecho de que pudiera llegar a ser de pago puede suponer un cambio importante para muchos usuarios, como hemos explicado.
